jueves, 31 de diciembre de 2009

ANIVERSARIO DEL COMBATE DEL CERRITO


El 31 de diciembre de 1812 se produce la victoria Patriota en el combate del Cerrito, Montevideo. Tropas realistas de la guarnición de la sitiada ciudad de Montevideo, hacen una sorpresiva salida para intentar romper el sitio. Fuerzas de la infantería argentina, al mando del Coronel José Rondeau, se traban en una furiosa lucha cuerpo a cuerpo venciendo a los españoles.
Durante el año 1811, las fuerzas organizadas por la Junta Grande de Buenos Aires y las fuerzas gauchas organizadas por Jose Artigas habían puesto sitio a la ciudad de Montevideo, que se había negado a obedecer a las autoridades surgidas de la Revolución de Mayo. Este sitio había sido levantado a fines de ese año, cuando la situación militar quedó en condiciones desfavorables en el frente del Alto Perú.
La llegada al poder del Segundo Triunvirato, impulsada por el cambio de la situación en el frente norte permitió reiniciar el sitio hacia octubre de 1812. Las fuerzas patriotas, al mando de José Rondeau, pusieron sitio a la ciudad. Sobre el Río Uruguay había una segunda fuerza, al mando de Domingo French, además de las milicias de Artigas, que no se habían sumado aún al sitio por desavenencias con el jefe político del mismo, Manuel de Sarratea. De todas formas, el ejército sitiador logró expulsar a los realistas de Colonia del Sacramento y sitiar por completo Montevideo.
Las fuerzas realistas eran numéricamente superiores a las sitiadoras, pero su fidelidad a la causa de que defendían era algo dudosa. En su favor jugaba la falta de refuerzos, municiones y armamento de los sitiadores. Enterado de ello, el General Gaspar de Vigodet decidió intentar una salida masiva a enfrentar a sus enemigos. Tuvo mala suerte, porque justo la noche antes de iniciarlo, Rondeau recibió un importante refuerzo y avituallamiento.
La mañana del 31 de diciembre, Vigodet y el Brigadier Vicente Muesas atacaron con unos 2.300 hombres y 8 cañones las posiciones de Rondeau, que sólo contaba con 1.000 soldados y 2 cañones. Éste atrincheró rápidamente a su infantería en una loma alta (que por su cercanía al famoso Cerro de Montevideo era llamada el Cerrito). Allí lo atacó Muesas, desplazando al Regimiento Nro. 6, al mando del Teniente Coronel Miguel Estanislao Soler, expulsándolos barranca abajo. Luego atacó al otro cuerpo de infantería, el Regimiento Nro. 4, al mando de Ventura Vázquez, que logró sostener precariamente su posición por unos minutos.
En este momento, Soler reunió a sus soldados (casi exclusivamente negros libertos), y contraatacó cuesta arriba. La sorpresa de ese ataque paralizó a los españoles, y en ese momento fue muerto de un tiro el Brigadier Muesas, causando una gran confusión entre sus hombres. Por otro lado, al atacar el Cerrito, los realistas habían dejado abajo los cañones, que casi no participaron en la lucha. Los realistas fueron expulsados del Cerrito, y al llegar al pie de la cuesta fueron atacados por la Caballería Patriota, al mando de Rafael Hortiguera, lo que completó la victoria Patriota y la dispersión del enemigo.
Los patriotas tuvieron 90 muertos y 40 prisioneros, además de un cañón.
Los realistas tuvieron 100 muertos, 146 heridos y 30 prisioneros. Pero, sobre todo, quedaron muy acobardados con esa derrota, al punto que ya no intentaron ninguna otra salida de sus murallas. Ni siquiera cuando, un año más tarde, Artigas abandonara el sitio por un serio desacuerdo con la política de Buenos Aires, dejando buena parte del sitio indefenso, se atrevieron a atacar a Rondeau.
La victoria del Cerrito fue definitoria sobre el desarrollo futuro de las operaciones en tierra. Sin embargo, la ciudad se mantenía firme en la defensa, abastecida por el Río de la Plata con alimentos y refuerzos. La solución a este sitio sólo se logró durante el año 1814, con las victorias navales de Guillermo Brown, que obligó a Vigodet a rendirse ante un ejército apenas algo más grande que el que había tenido Rondeau.
Rondeau fue ascendido al grado de General, y ejercería el comando del Ejercito del Norte, y por dos veces el cargo de Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Soler fue ascendido a Coronel y llegaría más tarde a General. Vázquez fue ascendido a Coronel, y el Comandante Hortiguera a Teniente Coronel, llegando más tarde a Coronel.
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miércoles, 30 de diciembre de 2009

ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DEL CORONEL MANUEL DE OLAZÁBAL

A los trece años se enroló en el Regimiento de Granaderos a Caballo. Participó en el sitio y captura de Montevideo a órdenes de Carlos Maria de Alvear y luchó en Guayabos contra Jose de Artigas. Pasó a Mendoza, donde se unió al Ejército de los Andes.
El General Jose de San Martin solicitó personalmente la mano de la patricia Laureana Ferrari en su nombre y fue su padrino de bodas en 1819, así como del primero de sus hijos. Su mujer fue una de las principales responsables de la confección de la bandera del Ejército de los Andes.
Hizo toda la campaña de Chile, luchando en Chacabuco, Gavilán, Talcahuano, Cancha Rayada, Maipú y Bío Bío.
Regresó a Mendoza a órdenes del General Jose Albino Gutiérrez, y a sus órdenes luchó en Punta del Médano contra Jose Miguel Carrera. Participó de la complicada historia política y militar de esa provincia hasta 1823, en que se puso a órdenes del General José de San Martin en el paso de la Cumbre, a su regreso del Perú, y lo acompañó a Mendoza y luego en parte del camino a Buenos Aires. Participó de una campaña militar contra los indios pehuenches del sur de su provincia, pero fue expulsado por el gobernador Gutiérrez, por cómplice en una conspiración.
Se trasladó a Buenos Aires para unirse a la campaña al Brasil. Luchó en la Batalla de Ituzaingó, pero unas semanas más tarde fue tomado prisioneros por los imperiales; fue liberado en un canje de prisioneros. Apoyó la campaña de Fructuoso Rivera, por la que éste logró reconquistar durante algunos meses la provincia de Misiones Orientales.
Acompañó al General Juan Galo de Lavalle en su regreso a Buenos Aires y en la revolución de diciembre de 1828; éste lo ascendió al grado de Coronel por su participación en la Batalla de Navarro. Luchó también en la Batalla de Puente de Marquez, y fue uno de los oficiales que fracasó en su misión de convencer a San Martín que se quedara en la Argentina.
Tras la retirada de Lavalle, permaneció como oficial de la guarnición de Buenos Aires.
En 1833 apoyó una campaña del General Lavalleja contra el presidente uruguayo Rivera, y a su regreso estuvo a punto de enfrentar militarmente la revolución "de los restauradores".
Tras la renuncia del Gobernador Balcarce, se retiró a Corrientes, donde dirigió una academia militar en la época de los Gobernadores Atienza y Berón de Astrada. En 1838 firmó, en nombre de éste, un tratado de alianza con el cónsul francés, el mismo que sostenía la guerra contra Buenos Aires (y contra las provincias que se negaran a aliarse a ellos contra Buenos Aires); y también otro con el dictador uruguayo Rivera, que éste no cumplió. Peleó en el desastre de Pago Largo y se salvó por muy poco de ser capturado y muerto por los entrerrianos, gracias a una veloz huida.
Se incorporó al ejército Uruguayo de Rivera, y peleó a órdenes de éste en Cagancha. Después fue jefe de estado mayor de la campaña al norte del Río Negro, y en 1842 participó en la invasión a Entre Ríos, y en la derrota de Arroyo Grande. Luego formó parte de la defensa de la ciudad durante el sitio que le impuso Manuel Oribe, y entre 1844 y 1846 estuvo a órdenes de Joaquin Madariaga en Corrientes.
Regresó hacia 1850 a Buenos Aires, donde Rosas lo reconoció como coronel de caballería. Después de Caseros, batalla en que no peleó, apoyó la revolución de septiembre y fue comandante de la guarnición de la Isla Martin Garcia. Al poco tiempo se unió a la revolución de Hilario Lagos, al sitio que éste le impuso a la capital entre 1852 y 1853, y al bloqueo impuesto sobre la ciudad por la escuadra federal. Tras el histórico soborno de la misma, se retiró a refugiarse en Paraná, donde fue edecán de los presidentes Urquiza y Derqui.
Después de la Batalla de Pavón se retiró a la actividad privada en Entre Ríos, y publicó sus Apuntes Históricos de la Guerra de Independencia en Gualeguaychú; también escribió algunas otras obras sobre San Martín y los hermanos Carrera.
Regresó a Buenos Aires al ser asesinado Urquiza y estallar la revolución de Ricardo Lopez Jordán.
Murió en Buenos Aires el 19 de julio de 1872.

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martes, 29 de diciembre de 2009

APOYO DEL EJÉRCITO A LA COMUNIDAD DE SAN ANTONIO DE ARECO

Debido al desborde del rio Areco, que produjo el anegamiento de distintos barrios y el casco urbano de la localidad de San Antonio de Areco, el Jefe del Ejército, Teniente General Luis Alberto Pozzi , ordenó el alistamiento de elementos del arma de Ingenieros con capacidad para enfrentar este tipo de contingencias.
Jefe del operativo fue designado el General de Brigada Claudio Montero, quien en el día de hoy se desplazó hacia la zona de desastre con efectivos y medios del Batallón de Ingenieros 601 con sede en Campo de Mayo.
Camiones transportando botes de distintas características para traslado de personas, cocinas de campaña, plantas potabilizadoras de agua y material de puente se dirigieron hacia dicha localidad para colaborar en las tareas de socorro como parte de una de las misiones subsidiarias que desarrolla la Institución.
Este apoyo se suma a las tareas similares que viene cumpliendo el Ejército en toda la zona del litoral por las crecidas de los ríos Paraná y Uruguay.
Asi también, a partir del 27 de diciembre, la Compañía Transporte ha sido empeñada para participar en las acciones de apoyo a la mencionada ciudad.
En el Comando de Operaciones Terrestres, con asiento en Campo de Mayo, hay un camión Mercedes Benz 1634 con acoplado semirremolque de 30 toneladas y cinco camiones Fiat Iveco Cavallino, listos para ser empeñados. Además, doce hombres de la Compañía están participando de las operaciones de apoyo.
Fuente: www.ejercito.mil.ar

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lunes, 28 de diciembre de 2009

ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE ITÁ-IBATÉ


El 27 de diciembre de 1868 se produce la batalla de Itá-Ibaté. El ejército aliado a las órdenes del General brasileño Duque de Caxias ataca a unos 2.000 paraguayos en Itá-Ibaté. Las fuerzas argentinas estaban comandadas por el General Juan A. Gelly y Obes. Estas fuerzas fueron las primeras en iniciar el asalto y ocupar la plaza, haciendo flamear la bandera celeste y blanca en las defensas. La resistencia paraguaya fue como siempre, dura y sin querer rendirse. El Mariscal López, presidente vitalicio y dictador del Paraguay, se escapó en dirección a Cerro León con unos 100 hombres. Después de esta batalla el poder de López comenzó su desmoronamiento.
En la Imagen: Batalla de Itá-Ibaté. La primera división Buenos Aires toma por la derecha los atrincheramientos de López. Dibujo de A Methfessel.

domingo, 27 de diciembre de 2009

ANIVERSARIO DE LA CREACION DEL COMANDO DE LA Vta BRIGADA DE MONTAÑA “Grl MANUEL BELGRANO”


El origen del Comando de la Vta Brigada de Montaña se remonta al año 1897, oportunidad en que el General Nicolás LEVALLE siendo Ministro de Guerra, crea cinco Divisiones de Ejército. Entre las cuales se encontraba la División “CUYO” con asiento en la ciudad de Mendoza. Su primer Comandante fue el General Ignacio FOTHERINGHAM, quien el 27 de septiembre de 1897 asume el comando de la División. Estableciéndose dicha fecha como el aniversario de este Comando.
En 1902, la División “CUYO” cambió su nombre por el de 5ta Región Militar en virtud a una nueva organización militar ordenada por el ministro de Guerra, el General Pablo RICCHIERI.
El 8 de abril de 1905, por disposición del Poder Ejecutivo Nacional, se le asigna bajo su responsabilidad las provincias del noroeste argentino, de este modo se cumplió con la Ley 4.031 del año 1901, la cual ordenaba a la 5ta Región Militar abarcar las provincias de SANTIAGO DEL ESTERO, CATAMARCA, TUCUMÁN, SALTA, JUJUY y el Territorio de LOS ANDES.
El 19 de octubre de 1910 la 5ta División de Ejército se instala en la provincia de TUCUMAN, lugar donde permanece hasta el mes de febrero de 1932, oportunidad en la cual es trasladada a la ciudad de SALTA, luego de una permanencia de treinta años en la tierra del General GUEMES, el 1 de enero de 1961 retorna a la ciudad de TUCUMAN.
El Comando de la Vta División de Ejército cambia de denominación el 19 de noviembre de 1964 por la de Comando de la Vta Brigada de Infantería.
En cumplimiento al Decreto del Poder Ejecutivo Nacional Nro 261, de fecha 5 de febrero de 1975, asume la conducción de la Operación Independencia en la provincia de TUCUMAN.
Con motivo del diferendo limítrofe con la República de CHILE, por el Canal de BEAGLE, en el año 1978 moviliza tropas a la zona de SAN ANTONIO DE LOS COBRES.
En el año 1982, participa de la movilización por el conflicto del Atlántico Sur con el REINO UNIDO de GRAN BRETAÑA.
En el año 1988 el Gobierno de la provincia de JUJUY dona al Comando de la Vta Brigada de Infantería la réplica de la “Bandera Nacional de Nuestra Libertad Civil”. La misma fue entregada el 25 de mayo de 1813 por el General Manuel BELGRANO al pueblo jujeñotras la épica y victoriosa Batalla de SALTA, en reconocimiento al Éxodo de 1812 y a su participación en las guerras por la Independencia Nacional. Por tal motivo, a partir de que se adopta como Bandera Histórica, esta Enseña se hace presente en todas las formaciones en las que participa el Comando de Brigada, acompañando a la Bandera de Guerra y enalteciendo el honor y el orgullo patrio.
El 1 de enero de 1992 cambia nuevamente su denominación por la de Comando de la Vta Brigada Motorizada.
En el marco de una nueva reestructuración del Ejército el 18 de febrero de 1997, cambia su asiento de paz, volviendo a la ciudad de SALTA, ocupando el edificio que fuera la cede del Comando de la 5ta División de Ejército.
En diciembre de 1997, por resolución del JEMGE se le impone el nombre histórico de “Grl Manuel BELGRANO”, debido a que dicho prócer alcanza su mayor gloria como General en Jefe del “Ejército del Norte”.
En enero de 1998 cambia nuevamente de denominación por la de Vta Brigada Mecaniza, nombre que mantiene hasta el 1 de octubre del año 2007, oportunidad que vuelve a cambiar por la de Vta Brigada de Montaña “Grl Manuel BELGRANO”. Este cambio responde a que la montaña constituye el ambiente geográfico donde esta Brigada ejecutará prioritariamente sus operaciones militares.
La jurisdicción de la Vta Brigada de Montaña “Grl Manuel BELGRANO” abarca las provincias de SALTA, JUJUY, TUCUMAN, LA RIOJA y CATAMARCA y cuenta en su organización con tres Regimientos de Infantería, un Regimiento de Caballería, dos Grupos de Artillería, un Batallón y una Compañía de Ingenieros, una Base de Apoyo Logístico y una Compañía de Inteligencia. Todos estos elementos se encuentran organizados, equipados e instruidos para operar en la región de la Puna.
Orgullosa de su pasado, la Vta Brigada de Montaña “Grl MANUEL BELGRANO” continúa siendo la “VANGUARDIA DEL EJÉRCITO DEL NORTE, CUSTODIA Y HEREDERA DE SUS TRADICIONES”.
Fuente: www.cdobrmec5.ejercito.mil.ar

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sábado, 26 de diciembre de 2009

ALGUNAS MANIFESTACIONES DEL ESPÍRITU MILITAR


Hay que tener muy en cuenta que todo aquello que se ama, aunque se lo sienta profundamente, debe ser abonado en forma permanente, tal y como hacemos con los seres que amamos. Allí, en primer lugar está la Patria, nuestra Institución, el elemento del que formamos parte y el grupo humano que nos toca integrar o comandar.
Con ese objeto, en forma institucional se alientan todas las iniciativas que apunten a proporcionar un mayor calor y vida a las diversas organizaciones que integran la Institución.
Entre ellas, podemos mencionar diversas y variadas formas de actividades de mantenimiento de la moral, que aún ejecutadas en los más bajos niveles de la conducción, contribuyen a unir al personal, a levantar los espíritus y a proporcionar la vida que deben irradiar hacia sus hombres y mujeres, para que estos retroalimenten a aquellas organizaciones.
También se encuentran las Comisiones de las Armas, Especialidades, Servicios y Tropas Técnicas que colaboran con la conducción de la Fuerza a través de la realización de diversos eventos, tales como la celebración anual del día del Arma, organización de torneos deportivos y de carácter técnico profesional, etc.
No podemos dejar de mencionar la forma en que el noble Servicio de Banda contribuye, con su música de marciales sones, a levantar la moral y el espíritu del soldado. ¿A quién no se le pone la piel de gallina con un profundo toque de Silencio o con una jubilosa Diana?
Todavía, a casi cuarenta años de haberlo experimentado recuerdo los días en que, siendo cadete, marchábamos al Salón de Actos del Colegio Militar de la Nación a escuchar los conciertos que nos ofrecía nuestra soberbia Banda de Música.
Allí, el Maestro de Banda, vestido de especial y con su batuta en alto, presidía al numeroso conjunto de ejecutantes que dirigía. Al comenzar el concierto, normalmente como una forma de contribuir a aumentar los conocimientos de música clásica y popular del Cuerpo de Cadetes, ejecutaba una larga serie de melodías de uno y otro tipo.
La masa de los cadetes participaba con cierta unción del acto, escuchando atentamente (algunos también aprovechando para recuperar horas de sueño perdidas). Normalmente una suerte de maestro de ceremonias, integrante de la Banda, anunciaba los temas a ejecutar, obteniendo, cuando de aquellos se trataba, una no muy entusiasta respuesta. Casi siempre, el hábil Maestro de Banda, reservaba la marcha del Colegio Militar de la Nación, San Lorenzo y otras de las más vibrantes y alegres del repertorio musical militar para el final. Aquí se generaba un estruendo de contrapuntos: las masculinas voces que, casi aullando, cantaban las canciones o estribillos de cada Arma.
¡Daba gusto entonces, ver y sentir una suerte de corriente que electrizaba a ese público hasta entonces adormilado, haciéndolo poner de pie y cantar a voz en cuello las piezas referidas!
Cabría aquí reseñar, brevemente, la historia de esta marcha y sacar algunas conjeturas en cuanto a lo que determina en el hombre militar el escuchar los sones de una banda ejecutando una marcha como la de San Lorenzo. Veamos un poco:
Corrían los primeros años de este siglo. La localidad de San Lorenzo, Provincia de Santa Fe, escenario del bautismo de fuego del glorioso Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín”, se preparaba para homenajear a un ilustre militar argentino, el General D Pablo Riccheri, oriundo del mismo pueblo, y por entonces brillante Ministro de Guerra. Desde varios años antes, Cayetano Silva, un humilde negro uruguayo hijo de esclavos, compositor y veterano de las guerras que ensombrecieron nuestro horizonte nacional de fines del siglo, esperaba con ansiedad un momento especial. Deseaba presentar en forma pública una composición musical militar que lo había mantenido ocupado desde varios años atrás. La ocasión se presentó junto con el evento para el que se preparaba el pueblito santafesino, el 30 de octubre de 1902. Cayetano se había esmerado en pulir especialmente los acordes musicales, tratando de imprimirle una vibrante marcialidad.
El acto se celebró con toda la típica pompa pueblerina. La ejecución de la marcha no solamente entusiasmó y emocionó a los circunstantes, sino que el director tuvo que repetirla varias veces. Tal fue la forma en que llegó a los corazones de la ciudadanía presente y a los de muchos veteranos de rostros curtidos, haciendo resbalarles gruesas lágrimas de emoción.La marcha fue de inmediato incorporada al repertorio de ese nuestro Ejército que estaba, junto con el resto de la Nación toda, levantándose ante los ojos del mundo como una institución modelo al servicio de una joven, pujante y vigorosa República. Sus notas, seis años más tarde, fueron acompañadas de una letra de inspiradas estrofas, compuestas por Carlos Javier Benielli. Así, se convirtió en un clásico de los desfiles militares, las retretas en las plazas públicas y en todos los cuarteles del Ejército y la Armada.
Pero no está sólo en la referencia a su origen lo curioso de esta nota, sino en otros aspectos que tal vez no sean del conocimiento de todos nuestros lectores. Al escucharse casualmente en Alemania, fue tal el entusiasmo que despertó en sus autoridades y pueblo, que nuestro gobierno decidió donarla al Ejército Imperial Alemán. Recordemos que por entonces, el nuestro era objeto de una gran influencia por parte de aquel. Ésta se observaba en las actividades de intercambio, la presencia de instructores alemanes, cursantes argentinos en Alemania, compra de armamentos, etc. El gobierno alemán correspondió al noble gesto argentino obsequiándonos una marcha de gran sentimiento en nuestro repertorio: “Viejos Camaradas”.
Pero lo relatado no es todo. Esta hermosa pieza musical, compuesta por un humilde mulato, fue la que ejecutó la tropa invasora alemana cuando desfiló bajo el Arco del Triunfo, a su entrada en París en plena IIda Guerra Mundial, guiada por el ideal de imponer la “superioridad” de la raza aria. Y no termina allí el anecdotario. También fue ejecutada en la coronación del rey Jorge V, en Inglaterra, siendo desde entonces una marcha oficial británica. Alemanes e ingleses, enemigos irreconciliables durante mucho tiempo la han considerado (y consideran), incomparable. Juzgan, tal como lo hacemos nosotros, que jamás marcha alguna pudo describir tan acertada, y patéticamente, una batalla... Y el resto de la historia ya la conocemos ¿No es una gran paradoja? Pero no son sólo estas las manifestaciones del Espíritu Militar, ni tampoco las más salientes. Cabría agregar también, la forma en que ese espíritu se muestra en toda su magnitud, en actos o ceremonias especiales como la Jura de la Bandera , desfiles para fechas patrias y otros tipos de eventos semejantes.
Quedaría por mencionar también la forma en que fórmulas, lemas, dichos, motes, brindis, rítmicos cantos de combate y otras exteriorizaciones semejantes iluminan transpirados y cansados rostros, aún luego de las más duras faenas de instrucción. Entre las más conocidas, podemos citar:
• La fórmula clásica del Juramento a la Bandera : ...Soldados, ¿Juráis a la Patria seguir constantemente a su Bandera y defenderla hasta perder la vida? Y la respuesta incontenible, estentórea, única del ¡Sí, Juro!
• El reclamo de subordinación: ¡Subordinación y Valor!, contestado igualmente por un explosivo ¡Para defender a la Patria!
• El lema institucional característico: Ejército Argentino. Nació con la Patria en Mayo de 1810 .
• Los lemas tradicionales y característicos, tales como:
• La montaña nos une (Montañeses).• ¡Dios y Patria o Muerte! (Comandos).
• Con el cuerpo confiado en la tela, puesta el alma en las manos de Dios (Paracaidistas).
• ¡Paracaidistas! ¡Siempre!
• Rodillas negras (Tropas de monte, particularmente las integrantes del RI Mte 28 “TENIENTE CORONEL JUANA AZURDUY”
.... y tantos otros, que acompañan brindis, adornan estandartes y escudos, se pronuncian en arengas, se cantan durante las marchas al regreso de instrucción, aparecen en carteles en las entradas de cuarteles y diversas instalaciones, simbolizando el Espíritu Militar que sienten quienes los ostentan o pronuncian. Veamos, por ejemplo, cómo simples gestos o actitudes que se pueden tener durante un brindis, vuelcan una desbordante demostración de espíritu militar. Transcribiré para ello uno que se pronunciara en la Academia de Ingenieros del Ejército de Tierra del Reino de España, durante una visita que hiciera a sus cuarteles en el viaje de egresados en 1974. Para su mejor comprensión, cabe aclarar que el Arma de Ingenieros en España tiene como Santo Patrono a San Fernando. He aquí su inolvidable transcripción:

Brindis en un Banquete de San Fernando
Cuenta un antiguo legajo
que he conseguido encontrar
y que llegué a descifrar
con muchísimo trabajo
(por estar en lengua extraña)
que dios Marte, el camorrista
pasar quiso revista
al Ejército de España
Mas luego que se hizo cargo
de todo nuestro efectivo,
se quedó pensativo
y añadió: “les falta algo”.
y como tiene en muy alta
opinión a nuestra tierra
agregó: “Por si arman guerra
les daré lo que les falta”.
Dicho y hecho aquel día mismo
y en retorta colosal
mezcló en proporción igual
Ciencia, lealtad y heroísmo.
Formó con ellos un ser,
usando un procedimiento
que el cronista no relata
(aunque afirma fue sencillo).
Lo vistió de negro y oro
lo selló con un Castillo
y lo mandó a nuestros pueblos
con letreros que decían:
¡Ahí va lo que no tenían:…
SOLDADOS DE INGENIEROS!
De obra tan sin reproche
tan contento el dios estuvo
que en un banquete que hubo
en el Olimpo una noche
cuando de brindar fue hora,
Marte el dios de los guerreros
brindó por los INGENIEROS
igual que brindo yo ahora...
¡SALUD, CAMARADAS!

El Espíritu militar, a través de muchas exteriorizaciones de las que hemos relatado sólo algunos ejemplos, viene a ser en definitiva, el alma de las tropas. Sin él, un soldado, al decir del pensador militar francés André Gavet, sólo sería un “portagalones”. Sin él, las organizaciones militares se verían resumidas a simples cuerpos dotados de vida pero sin razón de ser, carentes del idealismo que arrastra, que empuja y anima desde ésta y no sólo desde el músculo. Combatientes que en nombre de valores como el profesionalismo, el tecnicismo u otros, se asemejarían más a bandas de mercenarios que a verdaderos centuriones, orgullosos de formar las legiones que defienden un ideal, una causa, un suelo, y el alma de un pueblo. Al respecto, Don José Ortega y Gasset, nos refiere desde su obra “España Invertebrada”:

“Un pueblo debe sentir su honor
vinculado a su ejército no por
ser el instrumento con que
puede castigar las ofensas que
otra nación le infiera; éste es un
honor externo, vano, hacia fuera.
Lo importante es que el pueblo
advierta que el grado de perfección
de su ejército mide con pasmosa
exactitud los quilates de la moralidad
y vitalidad nacionales.”

Fuente: My Sergio O. H. Toyos para el Diario Soldado, diciembre 2009.

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viernes, 25 de diciembre de 2009

NAVIDAD. NACIMIENTO DEL NIÑO JESÚS


Esperamos que esta significativa fecha, en que conmemoramos la venida de nuestro Salvador Jesucristo al mundo, sea ocasión propicia para la reunión familiar, para el despertar espiritual y para la unión entre hermanos.
¡Muy Feliz Navidad Para todos!


Mensaje del Capellán Mayor del Ejército para esta Navidad:
Que no muera el espíritu de la Navidad. 10 Consideraciones para la misión del cristiano.

1. El centro de la fe y la vida cristiana es Dios Encarnado, Emmanuel. El Niño Jesús ha nacido en Belén. “Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor”.
2. El espíritu de la Navidad es propio de nuestra cultura cristiana-católica y es universal y por tanto nuestro “creer y sentir” de pueblo y familia. Es lo que heredamos de nuestros padres. El espíritu de la Navidad nos dice “¡nos ha nacido un Salvador!”. El espíritu mundanal nos dice: ¡consumamos más!
3. Es misión de todo cristiano propagar por el mundo lo que hay de Verdadero y Bueno y que él ha recibido por la fe: “Cristo es la Verdad y la Vida”. ¿Qué mejor que difundir el Espíritu de la Navidad?
4. Urge que hablemos al mundo de Cristo, Dios hecho hombre para salvarnos. Ante la cultura de muerte; ante la deshumanización creciente; ante la violencia, la discordia, las profundas desigualdades y la falta de esperanza, el cristiano tiene una propuesta: el espíritu de la Navidad.
5. Hay que difundir con más vigor el mensaje de Jesús, el Salvador del hombre: con la palabra, con las obras y los gestos. Con la fe y la coherencia de vida.
6. Debemos rescatar, en nuestros ámbitos, el sentido religioso de la vida. Y también el de la Navidad. El SANTO PESEBRE hace patente y ayuda a vivir el espíritu de la navidad: que ocupe un lugar preferencial en la celebración.
7. Pongamos pesebres en nuestros hogares y promovámoslos en nuestro medio.
8. Elijamos y redactemos tarjetas con mensajes de fe cristiana y no simplemente con buenos deseos, campanitas, varas de muérdago o trineos nevados con Papá Noel. No olvidemos una buena obra de caridad.
9. El día 25 de diciembre, o el 24 por la noche, vayamos a Misa con nuestros seres queridos. (¡Qué bien nos vendría a muchos una buena confesión en los días de adviento, previos a la Navidad!) Que esa sea la celebración central dejando, si es necesario, las otras para el 31 de diciembre que no guarda mayor significación religiosa.
10. Invitemos a la bendición de la mesa familiar navideña a quienes estén. Si nos acompañan “no creyentes” nos lo agradecerán de corazón si les explicamos que le rezamos a Jesús para que les regale el don de la paz. El Padre Nuestro y una invocación a la Santísima Virgen pueden ser la mejor bendición.

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