miércoles, 12 de septiembre de 2012

ANIVERSARIO DE LA ORGANIZACIÓN DEL REGIMIENTO DE INFERNALES


El 12 de septiembre de 1815, el Gobernador intendente de la provincia de Salta, Coronel don Martín Miguel de Güemes, propuso al director supremo, don Ignacio Álvarez Thomas, la aprobación de la “División Infernal de Gauchos de Línea”, que organizó para la “Independencia de nuestras Provincias Unidas, defender la dignidad de su gobierno, y los sagrados derechos de la patria”. Al respecto le expresaba: “...aquellos héroes que bajo la denominación de gauchos han contraído tan recomendables, voluntarios y desinteresados servicios, dando a la patria muchos días de alegría, y a sus enemigos eternas pruebas de su esfuerzo, se me han reunido para emplearse absolutamente en el servicio formando un cuerpo de línea. No dudando del beneplácito de V. E. he organizado una división de caballería compuesto de dos escuadrones de a dos compañías, cada una de cien plazas; y he dispuesto se les instruya en todo lo necesario al desempeño del servicio de infantería, para que puedan ser ocupados así a pie como a caballo... A la fecha se halla armada por ahora con fusil y bayoneta. Su disciplina es ya regular en una y otra arma, tanto que la considera no suficiente desempeño del servicio en campaña y en guarnición”.
En la Imagen: Carga de Güemes y sus Infernales Oleo sobre tela de Juan A. Boero.

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martes, 11 de septiembre de 2012

ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DE FRAY LUIS BELTRÁN


El 7 de septiembre de 1784 nace en la proximidad de la ciudad de Mendoza el sacerdote franciscano Fray Luis Beltrán.
Fue un sacerdote mendocino. Por sus conocimientos técnicos en química, matemática y mecánica, el General San Martín lo designó jefe del parque de artillería del Ejército de los Andes. Se encargó de la fabricación de cañones, fusiles, municiones y uniformes. Inventó los aparejos que hicieron posible transportar los cañones a través de las montañas. En 1820 realizó la campaña al Perú. Luego luchó bajo el mando de Simón Bolívar y más tarde intervino en la guerra contra el Brasil.
Falleció el 8 de diciembre de 1827.
El apellido de su familia, de remoto origen francés, era Bertrand. Estudió en Buenos Aires y Córdoba, y se ordenó sacerdote en 1805 en Santiago de Chile.
Se hallaba en Chile cuando estalló la revolución independentista, a la que apoyó enérgicamente. Fue capellán del Director Supremo del Estado, José Miguel Carrera y trabajó en la maestranza del ejército con el grado militar de teniente. Tuvo que estudiar química, matemática y mecánica, ciencias que llegó a dominar ampliamente.
Después de la derrota de Rancagua regresó a Mendoza, donde el General José Francisco de San Martín lo hizo jefe del Parque de Artillería del Ejército de los Andes. Colaboró con José Álvarez Condarco en la fábrica de pólvora y lo suplantó desde que aquél llevara a cabo una misión de espionaje en Chile.
Bajo su dirección se fabricaron todo tipo de armas, municiones, pólvora, herrajes y uniformes. A sus órdenes llegaron a trabajar hasta 700 hombres. En Chile, dio vida en 1811 a lo que en la actualidad son las Fábriacas y Maestranzas del Ejército de Chile (FAMAE). En 1816 abandonó los hábitos, y al año siguiente participó en la campaña a Chile. Diseñó equipos especiales para transportar cañones a lomo de mula, aparejos de su invención para subir las laderas más escarpadas, y puentes colgantes transportables para hombres y mulas.
Combatió en la batalla de Chacabuco y en la sorpresa de Cancha Rayada. Después de esta batalla, cuando San Martín intentaba levantar el ánimo de los militares vencidos, Beltrán los convenció de que tenía municiones de sobra. Era mentira, pero logró fabricar en unos días varias decenas de miles de municiones, con las que San Martín logró la victoria en la batalla de Maipú, que fue definitiva.
Continuó el equipamiento del Ejército de los Andes, esta vez para la Campaña del Perú, en sus talleres en Valparaiso. Instaló una nueva maestranza en Lima en 1821, y proveyó de armas a varias expediciones marítimas y terrestres. Trasladó sus talleres a Trujillo debido a la toma del puerto de El Callao por los realistas. Permaneció en su puesto hasta 1824, cuando fue reemplazado por los oficiales de Simón Bolivar. A órdenes de Antonio José de Sucre participó de la victoria definitiva de la causa americana, la batalla de Ayacucho.
En 1825 sufrió una severa crisis nerviosa a consecuencia de un altercado con Bolívar e intentó suicidarse. Fue trasladado a Buenos Aires, donde se incorporó a la maestranza del ejército que marchó a la Guerra del Brasil, pero pronto debió regresar.
Pasó sus últimos años en Buenos Aires donde falleció el 8 de diciembre de 1827. Fue sepultado en esa ciudad con el hábito de su Orden.

lunes, 10 de septiembre de 2012

ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DEL GENERAL JOSE MARÍA PAZ


Nace en la Ciudad de Córdoba el 9 de septiembre de 1791. General de carrera. Inició la carrera de derecho que nunca terminó por haberse alistado en el ejército durante la guerra de la independencia.
Luchó en Tucumán, Vilcapugio y Ayohuma, bajo las órdenes del general Belgrano. Perdió un brazo en la batalla de Venta y Media, a resultas de lo cual fue conocido con el nombre de "el manco Paz".
En enero de 1820, con Juan Bautista Bustos, caudillo de Córdoba, se sublevó contra el gobierno de Buenos Aires. Más tarde, Bustos lo desterró a Santiago del Estero.
En 1826 se unió nuevamente al ejército para combatir en la guerra contra el Brasil y en 1827 fue designado comandante de ejército, por entonces Paz se había declarado unitario y comenzó su lucha por formar un poder multiprovincial opuesto al liderazgo de Buenos Aires. Pronto Buenos Aires, bajo la dirección de Rosas, declaró la guerra contra Paz.
En 1829 éste llegó a Córdoba y derrotó en San Roque a Bustos, su viejo general de ejército, al mismo tiempo, Facundo Quiroga marchó contra Paz, pero fue derrotado en La Tablada y Oncativo. De esta manera Paz logró transformar a Córdoba en el centro de la Liga del Interior. Integrado por nueve provincias con una forma centralizada de gobierno.
Mientras tanto, Estanislao López asumió el liderazgo de las fuerzas federales y tomó prisionero a Paz. Rosas ordenó su ejecución pero López se rehusó a obedecer la orden. Paz huyó a Corrientes, donde luchó contra Rosas y derrotó al general Echagüe, partidario de Rosas, en Caaguazú (28 de noviembre de 1841).
En 1842 pasó a ser gobernador de Entre Ríos, pero pronto desavenencias suscitadas con Ferré, gobernador de Corrientes, y Rivera, del Uruguay, obligaron a Paz a trasladarse a Montevideo donde organizó a las fuerzas contra el sitio de Oribe. En 1844, el nuevo gobernador de Corrientes, Joaquín Madariaga, lo invitó a regresar para dirigir el ejército contra Rosas, y en 1845 subscribió un tratado con Corrientes y Paraguay para combatir a Rosas. Esperaba atacar a Entre Ríos, mas el triunfo de Urquiza sobre Rivera en India Muerta hizo modificar sus planes.
Paz permaneció en Corrientes y trató de enfrentar a Urquiza, pero renunció debido a complicaciones políticas y emigró al Brasil. Allí, sumido en la pobreza, escribió sus Memorias; permaneció en Río de Janeiro hasta 1852, cuando llegaron a él noticias de la revuelta de Urquiza. Inmediatamente regresó a la Argentina donde llegó en el momento de producirse el levantamiento contra Urquiza, después de la derrota de Rosas. Paz tomó parte en la defensa de la ciudad de Buenos Aires. Fue ministro de Guerra en el gabinete de Pastor Obligado. En 1854, aunque con precaria salud, fue electo legislador por la provincia y participó en los debates constitucionales; Paz y Mitre se opusieron a la firma de esta constitución provincial. Murió el 22 de octubre de 1854 en la Ciudad de Buenos Aires.
Durante la presidencia de Domingo F. Sarmiento, sus restos son llevados a la Catedral de Córdoba junto a los repatriados restos de su esposa.

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domingo, 9 de septiembre de 2012

DIA DEL ESTADO MAYOR CONJUNTO

El 9 de septiembre se celebra el Día del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.
El actual Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas tiene su origen en la Ley 13.234 sancionada por el Honorable Congreso de la Nación el 9 de septiembre de 1948.
La misma establecía las pautas generales referidas a la Defensa Nacional, teniendo en cuenta los nuevos conceptos vigentes en el mundo a la luz de las experiencias recogidas al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Dicha ley establecía en lo que respecta a este organismo, los siguientes aspectos de interés:
En el artículo 11
"La conducción de la guerra compete directamente al Presidente de la Nación, quien adoptará las resoluciones pertinentes en acuerdo parcial de Gabinete, asistido por los Secretarios de Estado de Relaciones Exteriores, Guerra, Marina y Aeronáutica, constituídos al efecto en Gabinete de Seguridad y Exterior (o Gabinete de Guerra), con el asesoramiento directo del Estado Mayor de Coordinación".
En el artículo 12
"EL Gabinete de Seguridad Exterior, a los efectos de la preparación y conducción de la guerra y de la mayor coordinación de las Fuerzas Armadas en operaciones conjuntas, será asistido en forma permanente por el Estado Mayor de Coordinación, el que estará directamente subordinado y se integrará con Jefes y Oficiales de los Estados Mayores Generales del Ejército, Armada y Fuerza Aérea, de acuerdo con la organización objetivos y facultades que el Consejo de Defensa Nacional fije al reglamentar sus actividades."
En el artículo 13
"A los efectos de la conducción de las operaciones, el Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas dispondrá como órgano asesor al Estado Mayor de Coordinación, el que dependerá directamente del Presidente de la Nación (Gabinete de Seguridad Exterior) y será el órgano natural y obligado mediante el cual se impartirán órdenes e instrucciones a los Comandantes en Jefe de todas las Fuerzas".
Su constitución desde el punto de vista administrativo fue dispuesta por decreto Nro. 1775 del 24 de enero de 1949 y su organización, misiones, dependencias y otros aspectos funcionales establecidos por el reglamento del Estado Mayor de Coordinación, aprobado por decreto del poder Ejecutivo Nacional Nro. 1776 de la misma fecha.
Estos decretos respondían a la necesidad de reglamentar aspectos de detalles de lo establecido por la ley 13.234
Por resolución conjunta Nro 23/951 "R" del 29 de agosto de 1951, firmada por los Ministros, Secretarios de Estado Defensa Nacional, Ejército, Marina y Aeronáutica, y con motivo de la creación del Ministerio de Defensa, se establece la dependencia de este Ministerio y se modifican aspectos menores relativos a su misión, relaciones, funciones y tareas.
El 3 de febrero de 1967, se promulgó la Ley de Defensa 16.970, estableciendo en su artículo 55 que el Poder Ejecutivo Nacional reglamentaría por decreto "la composición orgánica básica y el régimen de trabajo de los organismos que serán creados dentro del Sistema Nacional de Planeamiento y Acción para la Seguridad".
Seguidamente por decreto Nro 738/67 y 739/67 de la misma fecha, se establecen los organismos que compondría el Sistema Nacional mencionado, ya sea por creación de nuevas dependencias o modificación orgánica de las ya existentes, entre estas últimas, el Estado Mayor de Coordinación que pasó a denominarse Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armas.
En el año 1997, dentro del Programa de Reestructuración y Racionalización del Ministerio de Defensa, el Estado Mayor Conjunto abandona su vieja sede de Paseo Colón 255 y se traslada a su actual asiento en el Edificio Libertador.

MISION DEL ESTADO MAYOR CONJUNTO
Asistir y asesorar a la conducción superior del Estado en la preparación y empleo del instrumento militar, a fin de contribuir al logro de los objetivos de la conducción estratégica nacional.

Misión Principal de las Fuerzas Armadas
Contribuir a la defensa nacional actuando en forma disuasiva o empleando los medios en forma efectiva, a fin de proteger y garantizar de modo permanente la soberanía e independencia, la integridad territorial, la capacidad de autodeterminación, la vida y libertad de los habitantes y los recursos de la Nación frente a los riesgos y eventuales amenazas de origen externo.

Misión Secundaria de las Fuerzas Armadas
Participar en Operaciones de Mantenimiento de Paz y/o coaliciones multinacionales bajo mandato de Organismos Internacionales.
Participar en el desarrollo de medidas de cooperación y confianza mutua, en el marco regional e internacional, para la prevención de situaciones de conflicto.
Participar en Misiones de Seguridad Interior en los términos prescriptos por la Ley de Seguridad Interior.
Fuente: www.fuerzas-armadas.mil.ar

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sábado, 8 de septiembre de 2012

ANIVERSARIO DEL DESEMBARCO EN PERÚ DEL GRAL JOSE DE SAN MARTIN

El día 8 de septiembre se produce el desembarco del Ejército Libertador en el Perú. En la Bahía de Paracas se inician las operaciones de desembarco. Posteriormente el General José de San Martín, desde su Cuartel General en Pisco, dicta una proclama recomendando a las tropas un comportamiento juicioso y de respeto hacia las personas y bienes, estableciendo penalidades para los infractores. En esta fecha se conmemora el Día de la Amistad Argentino-Peruana.

El llamado Desembarco de San Martín marca el comienzo de una serie de episodios de la historia Peruana de gran significación para la organización política que adoptaría la Sudamerica independiente.
El 20 de agosto de 1820, partió de Valparaiso, Chile, con destino al Perú, la Expedición Libertadora al Perú al mando del Generalísimo José Francisco de San Martín. El jefe de Gobierno chileno, Capitán General Bernardo O’Higgins, realizó grandes esfuerzos para hacer realidad esta costosa y arriesgada empresa.
El Vicealmirante Thomas Cochrane condujo la flota de once naves de guerra de alto bordo y 15 transportes, conduciendo casi 4.000 efectivos de nacionalidad argentina, peruana y chilena adecuadamente uniformados y pertrechados. La escuadra navegó bajo bandera chilena.
La finalidad de la expedición era desembarcar cerca de Lima, establecer una cabeza de playa segura y realizar una rápida incursión militar que aislara a la capital y permitiera enfrentar de manera disgregada al ejército realista. Un hito clave de la estrategia era tomar Lima, hasta entonces llamada Ciudad de los Reyes, y proclamar la independencia, nombrándose San Martín Protector del Perú, para desde esta posición llamar a sumarse a la causa patriota al resto del Perú.
El desembarco se produjo sin novedad en la bahía de Paracas en la mañana del 8 de septiembre. Tomó varias horas el cuidadoso arribo a tierra de las tropas, municiones y artillería. Al momento del arribo un pelotón de caballería del Virrey que custodiaba el lugar huyó hacia el norte. En la ciudad de Pisco hizo otro tanto el jefe militar español de la plaza, Coronel Químper.
Mientras se realizaba el desembarco de todo el ejército, un escuadrón de caballería y una compañía de infantería con artillería ligera se adelantaron a tomar posiciones en las inmediaciones de Pisco. El Ejército Libertador, con el propio San Martín al frente, entró al ciudad en horas de la tarde. A su paso, muchos lugareños vivaron a las tropas patriotas y hubo jóvenes, incluidos algunos esclavos, que se ofrecieron como voluntarios portando como credencial alguna de las proclamas distribuidas clandestinamente en los puertos, meses antes, por el vicealmirante Cochrane.
San Martín instaló su Estado Mayor en una antigua casona ubicada a menos de 50 metros de la plaza mayor. Allí trabajó y residió durante algunos días, definiendo la estrategia militar a seguir en suelo peruano y complementariamente vislumbrando lo que sería la primera bandera y el primer Escudo del Perú independiente.
Allí, fueron aceptados los primeros voluntarios peruanos. José María Palomo, quien tuvo heroica actuación en el Puente Llapay, en Huaura, semanas después; Manuel Tiburcio Odriozola, letrado que llegó a ser secretario de gobierno y que libró batalla ese 4 de octubre en Nazca; Manuel Jorge Bastante, religioso que ejerció como Capellán en filas; Juan José Salas, quien fuera alcalde de primer voto de Ica; Francisco de Paula Cabrera, abogado Iqueño; Isidro y Baltasar Caravedo; José Florez, conspirador entonces prófugo, jefe del grupo de los “deanes” de la calle Monopinta de Lima; Juan José Loyola, quien llegó a ser general; los hermanos Lorenzo; Joaquín Bardales, Pablo Farfán, Santiago Gómez, Manuel Revilla, José Bernaola, Manuel Carrasco; Rafael y José Santos Lévano, trabajadores iqueños y José María de la Fuente Carrillo de Albornoz, marqués de San Miguel de Híjar, quien pidió un puesto en el ejército y aportó caballos y dinero.
Antes de caer la noche del 8 de septiembre, mediante una imprenta portátil perteneciente a su ejército, San Martín emitió su primera proclama desde suelo peruano, firmada:
“San Martín. Cuartel general del Ejército Libertador en Pisco. Septiembre 8 de 1820. Primer día de la libertad del Perú”
En esta proclama decía:
“Compatriotas: […]. El último virrey del Perú hace esfuerzos para prolongar su decrépita autoridad […]. El tiempo de la impostura y del engaño, de la opresión y de la fuerza está ya lejos de nosotros, y sólo existe la historia de las calamidades pasadas. Yo vengo a acabar de poner término a esa época de dolor y humillación. Este es el voto del Ejército Libertador”.

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viernes, 7 de septiembre de 2012

ANIVERSARIO DE LA MUERTE DEL GENERAL DE DIVISIÓN HERNÁN PUJATO


Padre de la Antártida

Casi centenario, el General Pujato dejó este mundo con la impronta de los grandes hombres de nuestra Patria. Dedicó gran parte de ese siglo a conocer y amar el Continente Blanco y sus confines. Con un grupo de pioneros, se adentró en las heladas tierras antárticas para afirmar la bandera celeste y blanca y los derechos soberanos de nuestro país sobre esos hielos eternos.
En 1949, el entonces coronel Hernán Pujato presentó al gobierno un detallado plan de acción para instalar bases científicas y poblacionales en la Antártida. Y además, los esbozos para crear un instituto científico destinado a esas tareas. No era un improvisado. Experto montañista y esquiador militar, cuando se desempeñó como agregado militar en Bolivia tuvo tiempo para empaparse sobre los planes de reconocimiento de las tierras del continente blanco aledañas a nuestro país. En ese sentido, el capitán Alberto Oddera, siete años antes, había dado el puntapié inicial con una expedición a esas latitudes extremas. Le siguieron otras. Sin embargo, los datos eran escasos sobre sus aspectos biológicos y geológicos y ni que decir de la cartografía. Por eso, la vehemencia de Pujato despertó el interés oficial en el proyecto y se lo destinó a los Estados Unidos y Groenlandia para experimentar en climas rigurosos.

La epopeya en marcha
Ya de regreso y con el visto bueno del presidente Juan Domingo Perón, comenzó a preparar la primera expedición científica a la Antártida continental argentina. La orden era sencilla: “penetrar costas adentro del continente blanco relevando su topografía hasta el polo, establecer bases, refugios y una población permanente”. El 12 de febrero de 1951 y a bordo del transporte patagónico Santa Micaela, propiedad de la familia Pérez Companc, al mando del capitán Santiago Farrell, Pujato y sus hombres zarparon desde el puerto de Buenos Aires para concretar su sueño blanco. El 21 de marzo, en Bahía Margarita, construyeron la base San Martín, primer asentamiento humano al sur del círculo polar antártico y primera base científica argentina. En trineo y cargados de equipos, recorrieron la zona registrando todo tipo de informaciones. El 29, iniciaron comunicaciones aéreas con el destacamento naval Melchior y en diciembre, las concretaron con el continente. Ese mismo año, Pujato fue ascendido a general de brigada y nombrado titular del Instituto Antártico Argentino, creado el 17 de abril de ese mismo año, sobre el que insistió, “no dependiese del las autoridades militares sino del ministerio de Asuntos Técnicos porque la tarea principal de las bases antárticas es la investigación”.

Labor titánica
A partir de entonces, las expediciones en trineo y vehículos de distintos tipo no se detuvieron. En 1954, pese a los informes desfavorables, promovió la compra de un rompehielos en Alemania, el ARA San Martín. El 20 de diciembre, en el debut de la nave, Pujato y sus hombres se hicieron a la mar para instalar la base antártica Belgrano. El 18 de enero de 1955, tras alcanzar la costa sur del Mar de Weddell, la fundaron en ese momento, como la más austral del mundo. Las tareas de exploración se llevaron a cabo por tierra y por aire, con dos monoplazas que alcanzaron los 83º 10' de latitud sur. El mismo piloteó muchos de los vuelos de reconocimiento.
Con el pase a retiro, permaneció activo en organismos internacionales y en 1967, en su honor se nombró como Cerro Pujato a la cumbre ubicada en 82°40′S 42°57′O / -82.667, -42.95. En 1981, al cumplirse 30 años del Ejército en la Antártida, se le entregó la Medalla del Ejército Argentino. El 26 de octubre de 1983, el Comandante en Jefe del Ejército lo designó Comandante Honorario del Comando Antártico del Ejército, por su prestigiosa carrera militar y su permanente preocupación por la actividad antártica Argentina. Había nacido el 5 de junio de 1904, en Diamante, Entre Ríos y murió, en Buenos Aires, el 7 de septiembre de 2003, a los 99 años.

Fuente: Texto Lauo Noro / Soldados Diario Digital 2012.

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jueves, 6 de septiembre de 2012

ANIVERSARIO DE LA SEGUNDA RENUNCIA DE SAN MARTÍN


SEGUNDA RENUNCIA DEL GENERAL JOSÉ DE SAN MARTÍN AL MANDO DE LAS FUERZAS DE LA CAPITAL

El 6 de septiembre de 1813, el General José de San Martín presentaba su segunda renuncia al cargo que el gobierno le había destinado como comandante de todas las fuerzas disponibles en la ciudad, recordándole al gobierno lo que hace tres meses le había manifestado al presentar la primera renuncia: “...que era la caballería el arma principal que debía obrar con ventaja sobre el enemigo en caso de invasión”. Como también mantenía San Martín la jefatura del Regimiento de Granaderos a Caballo, reiteraba lo expresado anteriormente, que “... creía de absoluta necesidad el ponerme a la cabeza de mi regimiento tanto por mis conocimientos en esta arma como por la opinión que debo merecer de un cuerpo que he creado y formado”.
Finalmente, el Triunvirato lo liberó de la responsabilidad total del comando de las fuerzas de la capital, designándolo Comandante General de la Caballería, y a Carlos de Alvear de la Infantería.
Fuente: Ejercito.

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