lunes, 16 de enero de 2017

ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE SAN LORENZO (Guerra del Paraná) - 16 de enero de 1846

Luego del combatir con la escuadra anglo-francesa en el Paso del Tonelero, Mansilla colocó ocho cañones ocultos bajo montones de maleza, 250 carabineros y 100 infantes en los barrancos de la costa comprendida entre el convento de San Lorenzo y la punta del Quebracho.
A mediodía del 16 de enero aparecieron el vapor Gorgon, la corbeta Expeditive, los bergantines Dolphin, King y dos goletas armadas en la Colonia, los cuales montaban 37 cañones de grueso calibre y acompañaban 52 barcos mercantes. Al enfrentar a San Lorenzo, la Expeditive y el Gorgon hicieron tres disparos a bala y metralla sobre la costa para descubrir la fuerza de Mansilla. Los soldados argentinos permanecieron ocultos en su puesto, según la orden recibida. Cuando todo el convoy se encontraba en la angostura del río que se pronuncia en San Lorenzo arriba, Mansilla mandó romper el fuego de sus baterías dirigidas por los capitanes José Serezo, Santiago Maurice y Alvaro de Alzogaray. El ataque fue certero; los buques mercantes rumbeaban desmantelados hacia dos arroyos próximos, aumentando con el choque de los unos con los otros las averías que les hacían los cañones de tierra.
A las cuatro de la tarde el combate continuaba recio todavía, y el convoy no compensaba lo andado con sus grandes averías. Favorecido por el viento de popa y tras los buques que vomitaban sin cesar un fuego mortífero, se aproximó al Quebracho. Aquí reconcentró sus fuerzas Mansilla y batalló hasta la caída de la tarde, cuando desmontados sus cañones y neutralizados sus fuegos de fusil por el cañón enemigo, el convoy pudo salvar la punta del Quebracho, con grandes averías en los buques de guerra, pérdidas de consideración en las manufacturas y 50 hombres fuera de combate. El contralmirante Inglefield, en su parte oficial al almirantazgo británico dice que “los vapores ingleses y franceses sostuvieron el fuego por más de tres horas y media; y apenas un solo buque del convoy salió sin recibir un balazo”.
La pérdida de los argentinos fue esta vez insignificante, y Mansilla pudo decir con propiedad que habíale tocado el honor de defender el pabellón de su patria en el mismo paraje de San Lorenzo que regó con su sangre San Martín al conducir la primera carga de sus después famosos Granaderos a Caballo.
Fuente: Historia de la Confederación Argentina – Adolfo Saldías
En la Imagen: El General Lucio Mansilla.

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domingo, 15 de enero de 2017

ANIVERSARIO DE LA CREACIÓN DEL BATALLÓN DE COMUNICACIONES 141

El Batallón de Comunicaciones 141, proporcionara apoyo de Telecomunicaciones al IIIer Cuerpo de Ejercito "Ejercito del Norte", dentro del ámbito del mismo, para Instalar, Operar y Mantener el Subsistema Teleinformático Particular (STP) de la GUB, a fin de facilitar el Comando y Control de las Operaciones que esta realice.

SU HERALDICA
Estandarte, que refleja sobre un inmaculado fondo blanco las actividades y hechos mas importantes realizadas por esta unidad en el transcurso de su joven vida.

- En su extremo superior izquierdo se encuentra el mapa de la provincia de Tucumán, lugar donde participo en el Operativo Independencia.

- En su extremo inferior izquierdo, esta el escudo de la provincia de Córdoba, lugar donde tiene su asiento de Paz el Batallón de Comunicaciones 141.

- En su extremo superior derecho, el emblema de las Naciones Unidas nos indica su participación en las Organizaciones Militares de Paz, con personal de Oficiales, Suboficiales y Soldados Voluntarios.

- En su extremo inferior derecho, el mapa de nuestras Islas Malvinas, el cual representa a todo el personal del Batallón de Comunicaciones 141 que estuvo presente en esa contienda bélica.

- En el centro, se localiza el mapa de nuestro pais en color celeste, el cual, sumado al fondo blanco inmaculado, representa los colores de nuestra bandera, colores con los cuales hemos asumido el mas alto compromiso, el cual es, "Defenderla hasta perder la vida".

- En el mismo, y sobre fondo verde, se marca el área de responsabilidad del Batallón de Comunicaciones dentro del ámbito del IIIer Cuerpo de Ejercito, todo ello enlazado por los rayos dorados, símbolo de que, así como los rayos del sol cubren la inconmensurabilidad de la tierra, estos salvan los espacios y reúnen a los dispersos.
Fuente: http://www.batallondecomunicaciones141.ejercito.mil.ar/

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sábado, 14 de enero de 2017

ANIVERSARIO DEL COMBATE DE ARROYO EL BELLACO

El capitán del escuadrón de Gualeguaychú, don Gregorio Samaniego, al frente de efectivos propios y con el auxilio que desde Gualeguay le prestara el capitán Santos Lima, sorprendió a tropas realistas de Montevideo que desde siete embarcaciones fuertemente artilladas saqueaban la costa del río Uruguay. Luego del primer choque exitoso, los soldados Antonio Gorosito y Matías Guzmán encabezaron por su cuenta el abordaje a nado de dichas naves, lográndose así la captura de tres buques corsarios, cinco cañones y una bandera, tomándoles bastantes prisioneros y ocasionándoles muchos muertos y heridos.

El Combate de arroyo El Bellaco fue un episodio de la Guerra de Independencia que tuvo lugar el 14 de enero de 1813 en la desembocadura del arroyo El Bellaco en el río Uruguay, en las cercanías de Gualeguaychú, Entre Ríos. Fue parte de las acciones defensivas de las poblaciones ribereñas del sur de la región Litoral argentina contra los ataques y saqueos realizados por barcos armados realistas españoles procedentes de Montevideo.
Debido a que la mayor parte de las fuerzas militares de las Provincias Unidas del Río de la Plata se hallaban concentradas en el sitio de Montevideo y en el frente del Alto Perú, la defensa de las poblaciones ribereñas de los ríos Paraná y Uruguay quedó principalmente a cargo de compañías milicianas reclutadas entre los pobladores.
El arroyo El Bellaco (hoy más conocido como arroyo Bellaco) tiene su boca en las inmediaciones de la desembocadura del río Gualeguaychú, por su parte sur, unos 12 km al sudeste de la ciudad de Gualeguaychú. Forma un riacho que permite el ingreso de barcos pequeños desde la ensenada Bellaco en el río Uruguay.
El 12 de enero de 1813 el comandante del escuadrón de milicias de Gualeguaychú, José Gutiérrez, fue informado por los guardias que vigilaban la boca del arroyo sobre que dos buques realistas habían fondeado en él para abastecerse de carbón vegetal. A la vez recibió informes de que en el puerto de Landa, ubicado un poco más al sur, fondeaban 5 barcos más.
Temiendo que se tratara de una expedición de saqueo, Gutiérrez solicitó ayuda al comandante de la villa de Gualeguay Juan Carlos Wright, y envió hacia la boca del arroyo una partida de 30 milicianos a las órdenes del Teniente de la 1° Compañía de Milicias, José Ignacio González, y Alferez de la 2° Compañía, Nazario Gomez. A ellos se les reunió otra partida al mando del Comisionado Bacilio Galeano.
El 14 de enero González se abstuvo de efectuar un ataque, debido a la escasez de municiones y recibió órdenes de esperar la llegada de más milicianos. Lo que ocurrió poco después, cuando se le reunieron el Capitán de la 3° Compañía de Milicias, Gregorio Samaniego, con parte de sus hombres y el Capitán José Santos Lima con 25 milicianos procedentes de Gualeguay.
Una vez reunidas las fuerzas, atacaron por sorpresa logrando matar a 4 marineros realistas. Tres veleros artillados fueron abordados, entre ellos la goleta Nuestra Señora del Rosario. Fueron tomados 21 prisioneros, entre ellos 4 esclavos. Dos realistas lograron fugarse arrojándose al agua, mientras que entre las fuerzas milicianas no hubo bajas.
En el parte del combate que Gutiérrez dirigió al comandante general de los Partidos de Entre Ríos, Elías Galván, figura el detalle de los elementos tomados a los realistas:
“Los tres son los siguientes. A saber la Goleta Nuestra Sra. del Rosario de 25 toneladas propiedad del gallego emigrado Domingo Biscaya con dos cañones de á 4, 14 balas de este calibre, otros tantos sacos de metralla y 8 fusiles cuyos enseres se detallan en la licencia que trahia el patron de este buque. Otro de dos palos perteneciente al gallego Vidal quien hacia de amo y patron de él segun consta de las declaraciones de los prisioneros con dos cañones de 8, 16 balas de igual calibre 6 bolsas de metralla, y 5 fusiles. Una balandra con un cañon de á 12, 11 balas correspondientes 6 bolsas de metralla y 6 fusiles. Los prisioneros que quedan en este quartel son 17, de los quales hay 3 gravemente heridos: 4 negros esclavos tomados; entre estos aseguran que los muertos fueron 6 contando con 2 que se precipitaron al Uruguay, y que probablemente han perecido: por nuestra parte no ha habido la menor desgracia (...)”
Una bandera tomada en la acción fue colocada en la iglesia de San Antonio en Gualeguay, dedicada a su patrono como trofeo de las armas de la patria

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viernes, 13 de enero de 2017

ANIVERSARIO DE LA MUERTE DEL CORONEL RUPERTO FUENTES

Nació en Buenos Aires, el 27 de mayo de 1828. Fueron sus padres José Fuentes y Juana Fuentes. Se inició en la carrera de las armas el 17 de julio de 1845, en clase de soldado de Guardia Nacional de la 2ª Compañía del 1er. Escuadrón del Regimiento 6 de Caballería, mandado por el coronel Jorge Velázquez, teniente coronel Manuel Brizuela y sargento mayor Eustaquio Zapiola, formando parte este cuerpo de la División que mandaba el Gral. Prudencio Ortiz de Rosas. Este regimiento se hallaba en Chascomús cuando tuvo lugar la batalla de Caseros, y entonces marchó sublevado a San Borombón, donde fue tomado prisionero por fuerzas a las órdenes del coronel Hilario Lagos.

Fuentes fue dado de alta nuevamente en clase de soldado el 4 de abril de 1853, en el Batallón 1º de Línea del Estado de Buenos Aires (actual Regimiento de Infantería 1 “Patricios”), en el cual fue ascendido a sargento 2º de la compañía de granaderos, el 4 de octubre de igual año, después de haber actuado en la defensa de esta ciudad, sitiada por las fuerzas de Urquiza, las que se disolvieron el 13 de julio de 1853; marchando por esta circunstancia el día 18 de este mismo mes con su batallón a San Nicolás de los Arroyos, donde permaneció Fuentes seis meses de guarnición. Al año siguiente estuvo destacado en Arrecifes, marchando el 9 de noviembre del mismo con su batallón al Norte, donde se organizaba el ejército a las órdenes del Gral. Hornos, para repeler las invasiones llevadas a cabo por jefes adictos a la Confederación. El 28 de enero de 1855 fue ascendido a sargento 1º. En diciembre de este mismo año marchó con su cuerpo a sofocar la revolución encabezada por el general José María Flores, que había penetrado en la provincia con un grupo de emigrados porteños y en el curso del mes siguiente marchó a combatir contra la invasión del general Jerónimo Costa. Fue dado de baja por Orden Superior “por haber cumplido su condena”, según revista, el 23 de julio de 1856.

El 6 de junio de 1857 fue dado de alta voluntario en el mismo batallón, como sargento 1º; marchando el 18 de setiembre de aquel año al “Campo de Marte”, en el Azul, formando parte del llamado “Ejército del Sur”. Se halló en la expedición a las Salinas Grandes, el 15 y 16 de febrero de 1858, a las órdenes de los coroneles Nicolás Granada, Emilio Conesa y Wenceslao Paunero. Ascendió a subteniente el 15 de diciembre de 1857 y a teniente 2º el 22 de junio de 1859; permaneciendo los primeros meses de este último año en la región de Napostá y Sauce Chico (Bahía Blanca).

El 24 de julio de este último año marchó con el 1º de Línea a la Isla Martín García, donde estuvo poco más de un mes, siendo trasladado a San Nicolás para incorporarse al ejército de operaciones. Asistió a la batalla de Cepeda, el 23 de octubre y después de la acción se retiró sobre aquel puerto, donde se embarcó en el vapor de guerra “Guardia Nacional”, a bordo del cual asistió al combate naval que tuvo lugar el día 25, contra la escuadra de la Confederación, a las órdenes del coronel Mariano Cordero.

Participó en la defensa de la Capital, sitiada por los vencedores de Cepeda hasta el tratado del 11 de noviembre. En marzo de 1860 marchó con su batallón a sofocar la revolución encabezada por los coroneles Nadal y Lamela. Fue promovido a teniente 1º el 1º de agosto de aquel año, estando de guarnición en esta Capital.

En julio de 1861 marchó a Rojas, incorporándose con su cuerpo al ejército de operaciones mandado por el general Mitre, asistiendo a la batalla de Pavón, el 17 de setiembre; haciendo en seguida la campaña hasta la ciudad de Córdoba, en el cuerpo de ejército que a las órdenes del general Paunero, ocupó esa capital. En enero de 1863 regresó a Buenos Aires; y habiendo sido promovido a ayudante mayor el 23 de noviembre de 1861, lo fue a capitán, el 18 de mayo de 1863. En julio de este último año se hallaba en Rosario, de guarnición, de donde pasó a la Frontera Oeste de la provincia de Buenos Aires, con asiento en “25 de Mayo” y en “9 de Julio”.

Permaneció en aquella línea fronteriza hasta abril de 1865, en que con motivo del estallido de la guerra con el Paraguay, bajó con su batallón (en el que mandaba la 1ª Compañía) a esta Capital, marchando en seguida a campaña formando parte del 1er. Cuerpo del Ejército, que a las órdenes del general Paunero, inició las operaciones en demanda del ejército invasor. Fuentes se halló en la toma de Corrientes, el 25 de mayo de 1865, por lo que fue merecedor a la medalla de plata concedida por la Superioridad a los vencedores en aquella gloriosa jornada. Asistió a la batalla de Yatay, el 17 de agosto de aquel mismo año, por lo que se le condecoró con la medalla de plata otorgada por el Gobierno Oriental por decreto del 30 de setiembre de igual año. Participó en el sitio y toma de Uruguayana, el 18 de setiembre; recibiendo la condecoración acordada dos días después por el Emperador Pedro II.

Asistió al combate de Pehuajó, el 31 de enero de 1866, así como también al del Paso de la Patria y toma de las fortificaciones de Itapirú, el 16-17 de abril del mismo año. Participó en las acciones del Estero Bellaco, el 2 y el 20 de mayo de igual año. En la batalla de Tuyutí, librada el día 24 de este mismo mes y año, recibió una herida de bala de fusil en la rodilla izquierda. En el combate de Yataytí-Corá, el 11 de julio de 1866, recibió una contusión de rabiza de “cohete a la Congreve”; y en el violento asalto de Curupaytí, el 22 de setiembre de igual año, recibió dos heridas de bala de fusil, que le atravesaron la parte superior de ambos muslos. Por la batalla de Tuyutí recibió los cordones de plata acordados por Ley de 5 de octubre de 1872, por la cual también le fue otorgado el escudo de Curupaytí.

Por las últimas heridas recibidas marchó a Buenos Aires para curarse, y apenas restablecido, regresó al ejército de operaciones el 5 de junio de 1867, tomando el mando accidental del batallón hasta que fue nombrado el sargento mayor Pedro Retolaza, quedando Fuentes de 2º Jefe. Este último había sido promovido a sargento mayor graduado el 19 de marzo de aquel año, por méritos de guerra.

El 28 de noviembre de 1867 fue designado jefe del batallón, el teniente coronel Juan Ayala, y habiéndose retirado el mayor Retolaza, Fuentes pasó a ocupar la segundía del cuerpo, recibiendo la efectividad de su grado el 18 de enero de 1868.

Enviado en comisión el teniente coronel Ayala a la provincia de Córdoba, el 8 de marzo de este último año, el mayor Fuentes quedó de jefe accidental de su batallón. En este carácter participó el 21 de marzo de igual año en el reconocimiento ordenado efectuar a una división del ejército por el General en Jefe sobre las fortificaciones paraguayas de Paso Pucú; asistiendo al ataque llevado con tal motivo al reducto denominado “El Angulo”, el que fue realizado con una audacia propia del valor de los soldados argentinos y uno de los más fecundos en resultados para aquella campaña, y si bien es cierto que la mencionada División debió retirarse, obligada a ello por el nutrido fuego de artillería que soportaba, no es menos cierto que impuesto el enemigo por la audacia del ataque, como por el orden de la retirada, a poco tiempo abandonaba sus formidables posiciones. Este ataque se llamó también del Cuadrilátero.

Del campamento de Paso Pucú el Batallón 1º de Línea fue enviado, a solicitud del general Rivas, a tomar parte de la división que a sus órdenes operaba en el Chaco, entre las fortalezas de Humaitá y el campamento enemigo de Timbó. Tenía esta División la misión de impedir el paso de la fuerza de Humaitá a Timbó. El 8 de mayo de 1868 el coronel Martínez de Hoz atacaba este último punto al frente de una fuerza constituida por el 1º de Línea y los Batallones 14 y 16 del ejército del Brasil, formando la extrema vanguardia el cuerpo de Fuentes a quien correspondió el honor de iniciar el combate con tanto éxito, que en breve tiempo la bandera del Batallón flameaba en las trincheras enemigas. Este triunfo entusiasmó tanto a los atacantes, que imprudentemente se entregaron a las expansiones propias de un asunto tal; afortunadamente el mayor Fuentes mantuvo su cuerpo en riguroso orden de combate, y poco después fuerzas enemigas de refuerzo atacaban violentamente a la División de Martínez de Hoz, correspondiéndole al 1º de Línea el insigne honor de detener el impetuoso ataque, alentado por la palabra y el ejemplo de su valiente jefe. Dos horas largas duró este segundo combate. “Dos horas de angustia –dice el capitán Pascual Beracochea en un informe fechado el 4 de julio de 1883 para la formación de la foja de servicios del coronel Fuentes- por la situación difícil en que nos hallábamos, destacados de nuestras fortificaciones, sin esperanzas de protección y amenazados por el frente y por un flanco, teniendo al otro un río”.

“La mayor gloria – prosigue el informante- para el mayor Fuentes consiste en que fue sólo su batallón el que reprimió al enemigo, si bien con dolorosas pérdidas, de cuyo dolor no fue bastante a compensarnos la satisfacción que nos proporcionó el Comandante en Jefe, recibiéndonos a nuestro regreso en medio de las dianas y demostraciones de los demás cuerpos formados a presenciar nuestro desfile”.

En los momentos en que el valiente coronel Martínez de Hoz era atacado por fuerzas muy superiores, antes de caer para siempre, por intermedio del entonces teniente Fábregas, envió orden a Fuentes de marchar en su ayuda con el 1º de Línea. Este último marchó a paso de trote para cumplir la orden de su superior, y sólo la terminante que le impartió durante la marcha el general brasileño Betancourt, lo detuvo en su propósito. Junto con Martínez de Hoz, cayó prisionero el valiente comandante Gaspar Campos.

El 1º de Agosto de 1868 el mayor Fuentes recibió orden del teniente coronel Luis María Campos, jefe accidental de todas las fuerzas destacadas en aquella zona, de tripular 19 canoas para guardar el paso de la Laguna Loó-Cangue; servicio que quedó establecido a las 11.15 horas de la noche. Distribuido así el 1º de Línea, como a las dos horas fueron atacados por una flotilla de canoas enemigas, lanzadas con el ímpetu de hombres que buscan su salvación acosados por todas partes.

“La menor confusión –dice el capitán Beracochea en su informe- podía proporcionar al enemigo la consecución de su objeto”.

“Así lo comprendió el mayor Fuentes, quien, por un movimiento de concentración que ordenó en el acto, y cuya orden yo mismo transmití (Beracochea era ayudante de aquél), consiguió un triunfo completo, echando a pique el mayor número de las canoas enemigas y apresando a otras. Las fuerzas que en ellas venían perecieron en el combate o ahogadas”.

“El 13 del mismo mes de agosto, después de rendidas las últimas fuerzas de la guarnición de Humaitá que habían pasado al Chaco, el Batallón 1º de Línea pasó al campamento de Paso Pucú, conduciendo 1.500 prisioneros. Aquel cuerpo tomó parte en la batalla de las Lomas Valentinas, el 27 de diciembre de 1868, acción en la que no se halló Fuentes por estar en Buenos Aires en comisión; en cambio, había asistido al combate parcial del 8 de setiembre de aquel año librado para desalojar al enemigo de una posición llamada Villeta, Villa Franca y Villa Oliva. El día 15 de este último mes y año ascendió a teniente coronel graduado.

El 17 de octubre de aquel año (1868) se le concedió licencia para pasar a Corrientes “a restablecer su salud”, y el 7 de noviembre del mismo, para bajar a esta ciudad de Buenos Aires, a curarse, previo informe facultativo.

Del Paraguay el batallón 1º de Línea fue retirado a mediados de abril de 1870 para pasar a tomar parte en la campaña contra López Jordán, en la provincia de Entre Ríos, llegando a Paraná el 19 de mayo de aquel año; al día siguiente, el coronel Ayala organizó un ataque a los sitiadores que se habían retirado a inmediaciones de la ciudad. La fuerza jordanista, compuesta por 2.000 hombres, ocupaba una posición estratégica llamada “La Tablada”; de la cual fue desalojada por el 1º de Línea, el regimiento de caballería de Guardias Nacionales “San Lorenzo” de Santa Fe y un escuadrón de “Abastecedores del Paraná”, cuyo jefe, el coronel Ibarra, fue muerto en la acción. Fuentes mandó el 1º de Línea, pues el coronel Ayala tuvo a sus órdenes la columna de ataque.

También asistió al combate de Don Cristóbal, el 19 de diciembre de 1870, permaneciendo con su cuerpo en Yuquery Chico, en febrero de 1871; en Victoria en marzo y abril y desde mayo de igual año hasta el 1º de octubre de 1872, en Gualeguay; pasando en esta última fecha la P. M. D., a su solicitud. En esta situación de revista permaneció hasta el 27 de octubre de 1874, en que fue designado edecán del Presidente de la República, en cuyo carácter marchó en comisión a la provincia de Corrientes el 17 de abril de 1878, a las órdenes del Interventor Nacional Dr. Victorino de la Plaza; y desempeñando iguales funciones, al mando de una división, el 4 de julio de 1880. Desde el 25 de enero de 1878 era teniente coronel efectivo.

Estando en Corrientes, en la comisión última mencionada, el 10 de diciembre de 1880 solicitó pasar a la P. M. D., lo que se le concedió el día 13 del mismo mes; siendo nombrado en aquella provincia Jefe de Policía de la capital de la misma. Ejerció también el cargo de jefe político de los departamentos Itatí, San Antonio, Loreto, San Miguel, Caá-Caty e Itá Ibaté. Cuando marchó el 4 de julio de 80, a las órdenes del Interventor General Contado R. Villegas, Fuentes mandó una división compuesta por los Batallones 1º y 2º de Guardias Nacionales del Paraná y el Regimiento 3º de Caballería.

El 2 de agosto de 1883 solicitó pasar de la P. M. P. en la que se hallaba desde el 1º de agosto de 1881, a la Disponible; disponiéndose el 7 de setiembre de aquel año su pase como Jefe de la Oficina de Enganche de La Rioja, en reemplazo del teniente coronel José W. Fernández, que pasó con igual cargo a Paraná.

Promovido a coronel el 21 de agosto e 1886, pasó con tal fecha a “Lista de Oficiales Superiores”, de la que fue destinado como agregado al Estado Mayor General, el 28 de setiembre de 1892; para volver a su anterior situación de revista el 5 de setiembre de 1895. El 16 de octubre de este último año pasó a retiro militar con 53 años, 2 meses y 23 días de servicios aprobados.

Falleció en esta capital el 13 de enero de 1905. Aparte de las condecoraciones mencionadas lució sobre su pecho: medalla de oro por la terminación de la Guerra del Paraguay y la medalla de cobre concedida por el Imperio del Brasil por la misma campaña.

Contrajo enlace en Buenos Aires, el 4 de junio de 1861, con Felipa Cabrera, porteña, nacida en 1845; hija de Laureano Cabrera y de Manuela Rojas.

Fuentes: Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado/ Yaben, Jacinto R. – Biografías argentinas y sudamericanas – Buenos Aires (1938).

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jueves, 12 de enero de 2017

ANIVERSARIO DE LA CREACIÓN DE LA ORDEN DEL SOL

El día 12 de enero del año 1822, el General José de San Martín como Protector del Perú, por un decreto expedido en Lima prestados al país, crea la Orden del Sol, como condecoración para premiar a los más grandes servicios.

Cuando el General José de San Martin era Protector del Perú, declaró su independencia, fundó su primer gobierno nacional y bosquejó su Constitución política.

Instituyó la ORDEN DEL SOL y decía en esa ocasión:

"He contemplado fundando este privilegio, hacer hereditario el amor a la gloria, porque después de derogar los derechos hereditarios, que traen su origen de la época de nuestra humillación, es justo subrogarlos con otros que, sin herir la igualdad ante la ley, sirvan de estímulo a los que se interesen en ella".

"La Orden del Sol, patrimonio de los guerreros libertadores, y premio de los hombres beneméritos, durará así mientras haya quien recuerde los años heroicos, porque las Instituciones que se forman al empezar una gran época se perpetúan por las ideas que cada generación recibe, cuando pasa por la edad en que averigua con respeto el origen de lo que han venerado sus padres".

El símil del sol de esta Orden fue establecido como emblema de los Liceos Militares del Ejército Argentino, y de distinciones especiales, como la ORDEN AL MÉRITO en el Liceo Militar "General San Martin".

Los Grados de La Orden del Sol son:
* Gran Cruz
* Gran Oficial
* Comendador
* Oficial
* Caballero


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miércoles, 11 de enero de 2017

ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE GUAYABOS

A principios de 1814, Artigas y sus hombres se separaron del sitio de la ciudad de Montevideo (dominada hasta entonces por los realistas), indignados por el tratamiento poco digno que el gobierno de Buenos Aires daba a las demás provincias. Cuando la ciudad de Montevideo cayó en poder del Directorio, el General Carlos María de Alvear se negó a entregarla a los orientales. Ya desde antes, las fuerzas de Artigas se enfrentaron en varias batallas con las del gobierno central en varias batallas menores, que les permitieron a los primeros controlar Entre Ríos y Corrientes.
Varias pequeñas divisiones del ejército directorial intentaron derrotar a los federales en la Banda Oriental, y el 4 de octubre, el Coronel Manuel Dorrego aplastó a la fuerza más importante de los federales en la Batalla de Marmarajá, cerca de la frontera norte, obligando a su jefe, Fernando otorgués, a huir hacia el Brasil. Alvear creyó que había terminado con la insurrección y ordenó que sus fuerzas retrocedieran hacia Buenos Aires.
Pero pronto Otorgués estaba de vuelta, y Artigas todavía era fuerte en el noroeste de la Banda Oriental. Dorrego tuvo que hacer varias campañas por el interior de la provincia, hasta que, en los primeros días de enero, marchó hacia el campamento central de Artigas en el arroyo Arerunguá, cerca del río Uruguay. Estando en camino, exigió al jefe de las fuerzas directoriales en Entre Ríos, Juan José Viamonte, que le enviara refuerzos; pero éste estaba tan amenazado por los federales que no se la pudo enviar.

La batalla de Arerunguá, o de Guayabos, del 10 de enero de 1815, se estableció entre los 800 hombres de Dorrego y los alrededor de 1500 de Artigas, cuyas fuerzas eran mandadas por Fructuoso Rivera.
Al iniciar las acciones, el ala derecha, soldados del Regimiento de Granaderos a Caballo al mando de Juan Galo de Lavalle, lograron alguna ventaja sobre los montoneros. Pero varias de las unidades de Dorrego se pasaron a los federales, y los federales lograron resistir el ataque. La mayor parte de las fuerzas del Directorio huyeron despavoridos, salvo los Granaderos y la escolta de Dorrego.
Poco después, también los directoriales de Entre Ríos eran derrotados, y el Director Supremo Alvear ordenaba abandonar la Banda Oriental..
Poco después, Alvear ofrecía a Artigas la independencia de su provincia, que el jefe federal rechazaba indignado.
La batalla de Guayabos significó la liberación de la Banda Oriental de la dominación porteña e inició el período de máximo poder de Artigas. Fue el germen de la emancipación del Uruguay que se concretaría doce años después (1828).
Pero, al no haber solucionado la cuestión federal, fue un eslabón más en las interminables guerras civiles que dividieron la Argentina en el siglo XIX.
 

martes, 10 de enero de 2017

ANIVERSARIO DE LA CREACION DEL BATALLON DE INGENIEROS DE MONTE 12

El Batallón de Ingenieros de Monte 12, fue creado el 14 de diciembre de 1995, sobre la base de tres Subunidades de la Brigada de Monte XII, la Compañía de Ingenieros 12 de BERNARDO de IRIGOYEN, la Compañía de Construcciones 12 de PUERTO IGUAZU y la Compañía de Ingenieros 7 de GOYA.
A partir del 11 de enero del 2000, se le agrega la especialidad de monte, pasando a denominarse como el resto de las Unidades de la Gran Unidad de Combate, “Batallón de Ingenieros de Monte 12”.
Los Ingenieros han brindado un continuo apoyo a la comunidad y esto se manifestó en innumerables ocasiones, prestando la atención sanitaria y logística por motivos de las inundaciones y tornados que afectaron a la región, en las cuales, el Batallón dispuso la totalidad de su personal y medios para la construcción de la defensa de la ciudad, evacuación del personal, racionamiento de los evacuados y en la construcción de un Puente Mabey Doble – Doble de 61 metros de largo sobre el arroyo Machuca, permitiendo restablecer la transitabilidad de la vital Ruta Nacional Nº 12 que une los principales centros económicos del Oeste de la Provincia de CORRIENTES con la Provincia de ENTRE RIOS.
Durante las inundaciones que azotaron a la ciudad de Santa Fé en el año 2003, por el desborde el Río Salado, tuvo la responsabilidad de la construcción de un puente bailey Doble-Doble de 51,85 metros, para permitir la transitabilidad sobre la avenida Mar Argentino, donde se había abierto una brecha para permitir el drenaje de las aguas.
En el año 2004, realizó la construcción de 2 puentes Bailey Doble-Simple de 21,35 metros y 15,25 metros, sobre la Ruta Nacional N° 95 en la localidad de la Clotilda - Provincia del Chaco, para restablecer el tránsito entre las localidades de Presidente Roque Sáenz Peña y Villa Ángela.
También brinda apoyo a distintas instituciones mediante; la construcción de escenarios con material de puente KRUPP y acoplados, construcción de puentes, mantenimiento edilicio a escuelas, distribución de computadoras y muebles a las distintas escuelas de la zona, préstamo de instalaciones deportivas, participación de la Banda Militar de Música "PUERTO ARGENTINO" en eventos sociales y culturales, etc.
Esta joven Unidad del arma ha respondido cabal y fielmente al espíritu abnegado y silencioso de los Ingenieros es por ello que ha perpetuado en su Estandarte una palabra como signo de determinación, el Batallón de Ingenieros de Monte 12 “CUMPLE” .

El Asiento del Cuartel
Esta Unidad es denominada “FUERTE ÑAEMBE” en honor a la batalla librada en estos pagos el 26 de enero de 1871, en la cual, las tropas del Ejército Nacional a órdenes del Coronel SANTIAGO BAIBIENE, participando además el por entonces Teniente Coronell JULIO ARGENTINO ROCA, y el Sargento Mayor DOMINGO VIEJOBUENO, derrotaron al General RICARDO LOPEZ JORDAN, caudillo de Entre Ríos. El ataque principal lo llevó a cabo el Teniente Coronel PLACIDO MARTINEZ, oriundo de ésta ciudad.
La mayoría de las instalaciones edilicias que dispone datan del año 1940, siendo su edificio más antiguo el viejo “HOTEL DE INMIGRANTES” construido en 1888.
Los asentamientos militares fijos en esta Ciudad se inician en el año 1917, cuando se creó el Distrito Militar 29, y posteriormente tuvieron su asentamiento el IIIer Grupo de Artillería a Caballo en 1920, el Regimiento de Infantería 28 en 1943, el 7mo Batallón de Comunicaciones en 1948, el IVto Destacamento de Zapadores en 1953, que luego en 1966 pasaría a denominarse Compañía de Ingenieros 7 y la Compañía de Telecomunicaciones 121 en 1970. Esta última fue trasladada en 1981 a la Ciudad de Rosario. A partir de su creación en el año 1995, el Batallón de Ingenieros de Monte 12, ocupa las actuales instalaciones.
Es de destacar que además de un considerable número de edificios, la Unidad cuenta con más de 270.000 m2 para campo de instrucción en inmejorable ubicación, dado que una parte del inmueble es recorrido por el riacho GOYA, importante afluente del río PARANÁ, que permite el adiestramiento del personal en tareas específicas como ser construcción de puentes, navegación, y toda actividad acuática que las exigencias del Arma imponen.
Además dispone de un sistema de instrucción compuesto por un polígono de tiro, plaza de monte, pista de combate, plaza de agua, plataforma de descenso y un refugio de monte con todas las comodidades que exige este ambiente geográfico para el adiestramiento del personal en los cursos de la especialidad.
En síntesis esta Unidad es heredera del legado de la historia de sus hombres, pertenecientes a las diversas armas que nacieron y fenecieron en esta ciudad, y como tal tiene la responsabilidad de continuar tamaña empresa, enmarcada en la misión del EJERCITO ARGENTINO y su tradición Sanmartiniana bajo la advocación de la Santa Patrona, la Virgen de ITATI.
Fuente: www.batallondeingenierosdemonte12.ejercito.mil.ar

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