martes, 7 de octubre de 2008

COMBATE DE SANTA BÁRBARA


El día 7 de octubre de 1815 se produce un combate en la Estancia de Santa Bárbara. El jefe de la División de Santa Cruz de la Sierra, Coronel Ignacio Warnes, ataca a fuerzas realistas al mando de Juan B. de Altolaguirre, las que estaban atrincheradas después de haber quemado los edificios y envenenado las aguas. Las fuerzas patriotas atacaron con tal determinación que derrotaron totalmente a sus oponentes.

En la Imagen: El Coronel José Ignacio Warnes y García de Zúñiga.
Nació en Buenos Aires. Héroe militar de la Guerra de la Independencia.
Se incorporó a los blandengues como cadete; luchó contra las invasiones inglesas; se sumó a la causa patriótica de la Revolución de Mayo de 1810.
Acompañó la expedición de Manuel Belgrano al Paraguay, en donde fue capturado y enviado como prisionero a Montevideo; recobrada la libertad, fue nombrado teniente coronel y asignado al ejército del Norte, comandado por Belgrano de quien fue secretario; intervino en las batallas de Tucumán, Salta, Vilcapugio y Ayohuma. Belgrano lo promovió al grado de coronel y le asignó la tarea de reorganizar las fuerzas en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) para renovar el ataque contra los realistas; bajo el mando del general Arenales, derrotó a los realistas en la batalla de Florida y tomó posesión de la ciudad de Santa Cruz.Demostró ser un excelente organizador e instructor, creando cuerpos militares efectivos con hombres de diferentes razas (liberó esclavos para incorporarlos al ejército), ocupaciones y armas; con estas nuevas fuerzas estuvo de nuevo en condiciones d conservar el área para los patriotas hasta que, a fines de 1816, una nueva fuerza realista, comandada por el coronel criollo Aguilera, atacó a Warnes en la llanura de Parí; atrapado bajo su caballo caído, lo mataron y su cabeza fue cortada para ser exhibida en la plaza de Santa Cruz, en donde luego se levantó un monumento en su memoria.
Biografía de: http://www.todo-argentina.net.

lunes, 6 de octubre de 2008

ACTOS HEROICOS DE NUESTRA HISTORIA


General Nicolás Levalle.
En la batalla de Don Gonzalo, el por entonces Mayor Nicolás Levalle, al mando del “5° de Fierro”, tenía orden de cargar al oponente. A punto de hacerlo, recibió la contraorden del General Martín de Gainza: debía replegarse.
Levalle ignoró tal orden y continuó los aprestos.
Al ver que Levalle no modificaba su accionar, el General despachó un ordenanza reiterando el parte, que el subordinado otra vez desoyó.
Impaciente, Gainza envía otro ayudante con una orden perentoria: “Mayor Levalle: Desista inmediatamente del ataque o le mando pegar cuatro tiros”.
Levalle vuelve a hacer oídos sordos, arremete al frente de sus hombres –eran infantes; en esa época, el jefe debía marchar montado– y recibe un disparo en la rodilla. Impávido, chorreando sangre, continúa la carga, que dura varias horas, y concluye por aplastar la resistencia de los adversarios.
Al final, con el último aliento, se presentó al General Gainza:
“-Señor, vengo a que me pegue los tres tiros que faltan; el cuarto me lo dieron en la batalla”.

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domingo, 5 de octubre de 2008

UN ARGENTINO EN EL EJÉRCITO PERUANO


El 5 de octubre de 1905 se da la autorización por ley al Doctor Roque Sáenz Peña para aceptar el cargo de General del Ejército del Perú. En el año 1879, se alistó para combatir por el Perú en atención a sus convicciones, durante la cruenta guerra que libraba con Chile. Incorporado con el grado de Teniente Coronel asistió a la Batalla de Tarapacá, donde comandó el batallón Iquique, trasladándose después a Arica. El 5 de julio de 1880, los chilenos bombardearon desde mar y tierra esa plaza e iniciaron el asalto el día 7. El combate concluyó en el Morro y su resultado fue favorable a Chile. El Teniente Coronel Sáenz Peña combatió con valor en esa acción, viendo caer a su lado a otros jefes peruanos, como los coroneles Francisco Bolognesi y Guillermo Moore. El 25 de octubre de 1885 el gobierno del Perú lo ascendió a Coronel y años más tarde, el 26 de agosto de 1905, a propuesta del presidente del Perú José Pardo Barreda, el Parlamento le otorgó el cargo de General de Brigada.

El 6 de noviembre, en la ceremonia de inauguración del monumento al Coronel Bolognesi, se le dio el mando del Ejército del Perú al General Roque Sáenz Peña, durante la ceremonia. Se hizo tocar llamada de honor y los comandantes de cada una de las unidades hizo entrega de ellas a Sáenz Peña.
El ayudante del ministro de guerra, Teniente Coronel Dupont, hizo entrega del mando pronunciando las siguientes palabras:
"De Orden Suprema, entrego el mando del Ejército del Perú al General Roque Sáenz Peña, a quien se obedecerá y respetará".
El Perú honró a Sáenz Peña con los siguientes premios y reconocimientos: Medalla de Plata de Tarapacá, honras al declararlo Benemérito del Perú y darle el Mando del Ejército Peruano para la Ceremonia del Monumento al General Bolognesi y Medalla de Oro de esa Ceremonia.


En la Imagen: El General Roque Sáenz Peña, al mando del Ejército del Perú, en la inauguración del monumento al Coronel Bolognesi.

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sábado, 4 de octubre de 2008

DIA DEL SERVICIO DE VETERINARIA


Servicio de Veterinaria
Se conmemora un nuevo aniversario de la creación del Servicio de Veterinaria y el día de su santo patrono, San Francisco de Asís. La Fuerza saluda a todos los integrantes del servicio.

El servicio de Veterinaria es un elemento para apoyo de combate del Ejército, cuya responsabilidad primaria es el mantenimiento de la salud de los animales y su aptitud para el servicio, la inspección de los alimentos, la prevención de las zoonosis y la preservación del medio ambiente.
La Dirección de Remonta y Veterinaria es el organismo encargado de la planificación tendiente a la administración y abastecimiento del caudal de animales de guerra al país, de manera de asegurar a los probables teatros de operaciones la dotación correcta, de acuerdo con las necesidades operacionales de los mismos.
Comprenderá las siguientes actividades: conservar y recuperar la aptitud física de los animales, prevenir las zoonosis, inspeccionar los productos alimenticios que consumirán las tropas, realizar inteligencia sobre el material de veterinaria capturado al enemigo y colaborar con las tropas tóxicas en el desarrollo de medidas de defensa pasiva contra la acción QBN, además de instruir al personal del servicio y proponer la instrucción correspondiente que deberá impartirse en las armas, tropas técnicas y otros servicios.La eficiente operación impone la elaboración de un adecuado y oportuno planeamiento, se tendrá que asegurar la disposición de los medios suficientes y adecuados para el cumplimiento de la misión de veterinaria.
Se deberá considerar las medidas necesarias para enfrentar una mayor cantidad de bajas imprevistas. Los pacientes animales de la zona de combate serán reunidos en instalaciones de veterinaria, emplazadas a lo largo de los ejes de avance de sus unidades. El servicio de veterinaria deberá coordinar estrechamente con las unidades (subunidades - fracciones) de asuntos civiles, las medidas necesarias de salud pública veterinaria que contribuyan a reducir los peligros contra la salud de las tropas.

Fuente: http://www.ejercito.mil.ar/


viernes, 3 de octubre de 2008

ANIVERSARIO DEL COMBATE DE "LAS PIEDRAS"


COMBATE DE LAS PIEDRAS


El día 3 de octubre de 1812 se produce el combate de Las Piedras, entre la vanguardia del ejército realista comandado por el General Pío Tristán y la retaguardia del ejército independentista del General Manuel Belgrano, ambos desplazándose desde Jujuy hacia Tucumán, se produce el choque en la margen Sur del Río de las Piedras, creciendo rápidamente su intensidad. El combate terminó con una total derrota realista.

La retaguardia había partido el 21 de agosto de Humahuaca y el 23 se encontraba en los arrabales de la ciudad de Jujuy. Desde allí marcharía cubriendo con sus guerrillas el "camino de Las Postas" hacia Campo Santo y luego por Cabeza del Buey enfilarían hacia Metán. Las tropas realistas al mando de los coroneles Llanos y Huici, asediaban permanentemente a la retaguardia, la que tenía ordenes de no comprometer un combate. Sin embargo, fueron alcanzados y se trabó un intenso tiroteo por ambos bandos. Reforzados los realistas pusieron en fuga la tropa patriota.
El Gral. Belgrano recibió la noticia el 3 de septiembre e inmediatamente hizo formar en batalla, con la colaboración de dos pequeñas piezas de artillería y contraatacó con dos columnas de infanterías a ordenes de los capitanes Carlos Forest y Miguel Aráoz; al centro formó la caballería al mando del Capitán Gregorio Aráoz de La Madrid; la reserva estaba a cargo de los Jefes Díaz Vélez y Juan Ramón Balcarce. Tras un breve pero intenso tiroteo los realistas huyeron tomándoseles 25 prisioneros, quedando 20 muertos en el campo. Este pequeño combate se conoce como "Combate de Las Piedras" y sirvió para levantar la moral de las tropas. El Coronel Huici que se había adelantado hasta la localidad de Trancas, cayó prisionero y fue de inmediato trasladado a Tucumán.
Allí comenzaba a operarse el milagro. Un ejercito que volvía a sentir el orgullo de combatir bajo el mando de un jefe despojado de soberbia y conciente del sacrificio que la Revolución significaba para el pueblo. En el parte enviado a Buenos Aires se magnificaba el combate, sin ánimo de vanagloria, tan solo para infundir optimismo y recrear esperanzas.
La idea de resistir iba tomando forma, pero la situación objetiva era extremadamente comprometida. Una nueva derrota, más allá de exponerlo al General a una grave sanción, dejaría las provincias del noroeste en manos enemigas, y ello, ponía en riesgo cierto al territorio. En comunicación al Gobierno le advertía:
"Vuestra Excelencia debe persuadirse que cuanto más nos alejemos más difícil ha de ser recuperar lo perdido, y también más trabajoso para contener la tropa sosteniendo la retirada con honor y no exponernos a una total dispersión y pérdida de esto que se llama ejército, pues debe saber cuanto cuesta y debe costar hacer una retirada con gente bisoña en la mayor parte hostilizada por el enemigo por dos días de diferencia".
Mientras esto sucedía, ordenó abandonar el "Camino de Las Postas" para dirigirse por el "Camino de las Carretas" hacia Santiago del Estero y Córdoba. De esta forma seguía en cumplimiento de lo ordenado.
Tras consultar con sus oficiales y evaluar las posibilidades, el Gral. Belgrano le ordenó al Cnel. Juan Ramón Balcarce adelantarse hasta la ciudad de San Miguel de Tucumán y proceder a organizar su defensa. Todos estaban dispuestos a defender la posición hasta las últimas consecuencias. De proseguir la marcha la deserción, el desánimo y la insubordinación hubieran cundido. Por ello el Gral. Belgrano había enviado despachos a Buenos Aires considerando tal posibilidad, recibiendo las contestaciones siempre del mismo tenor, continuar con la retirada.

Fuente: Historia de Belgrano y de la Independencia Argentina - Bartolomé Mitre. Ediciones Estrada. Tomo II.-

En la Imagen: La medalla. Pieza de plata con la cual, según la tradición, se premió al Ejército del Norte por el combate de Las Piedras.

jueves, 2 de octubre de 2008

ESCUADRON DE QUINTEROS


ESCUADRÓN DE QUINTEROS Y LABRADORES
(Caballería)



El agricultor Antonio Luciano Ballester fue el jefe de este cuerpo que se creó con los labradores de las quintas en 1806. Constaba de dos escuadrones de caballería divididos en seis compañías, con un total inicial de 332 plazas.
Tuvo actuación destacada en los combates del 11 y 12 de agosto de 1807, contra el invasor inglés.
El 27 de agosto sus efectivos fueron licenciados, retornando a sus ocupaciones.
Ejercito Nacional.

miércoles, 1 de octubre de 2008

ANIVERSARIO BATALLA VILCAPUGIO


BATALLA DE VILCAPUGIO
El 1 de octubre de 1813 se produce la Batalla de Vilcapugio. Un ejército español al mando del General Pezuela derrota al ejército del General Belgrano, en la pampa de Vilcapugio, en el Alto Perú. La batalla parecía inclinarse en favor de las fuerzas independentistas, luego de un ataque a fondo de la infantería argentina, cuando se oyeron órdenes confusas indicando detener el esfuerzo. Esto generó una gran confusión entre los patriotas, aprovechada por los españoles para contraatacar, logrando estos desarticular al ejército de Belgrano.
En mayo de 1813 las fuerzas patriotas no habían podido avanzar de Jujuy. El 12 de este mes el general Manuel Belgrano explicaba al Gobierno que se hallaban desprovistas de armamento, vestuario y cabalgaduras; la infantería “casi sin calzados”. Agregaba: “Apenas se halla aquí el Nº 1 para custodiar el gran armamento que tenemos, el parque y la maestranza, y los hospitales de sangre y enfermedades”.
Superando dificultades, en setiembre los 3.600 hombres que componían el Ejército patrio se movieron hacia la llanura de Vilcapugio, entre Potosí y Cochabamba. El 1º de Octubre allí chocaron con el Ejército Real del Perú, mandado por el general Joaquín de la Pezuela.
Nuevamente Belgrano logró vencer en el centro y en la derecha; mientras en el costado izquierdo se combatía con gran ardimiento. En sus memorias el entonces capitán José María Paz indica: “Nuestra ala derecha y la mayor parte del centro habían triunfado del enemigo que tenían al frente, poniéndolo en completa derrota y tomándole su artillería. El mismo Pezuela dando por perdida la batalla, había fugado hasta Condo-Condo, de donde lo hicieron volver las noticias que le llevaron de su ala derecha”. ¿Qué sucedía allí? Una carta del capitán José María Somalo escrita tres días después explicó: “El señor General tuvo ganada la acción, pues logró con el Nº 6, Cazadores y Pardos, destrozar al enemigo, pero la reserva de éste cargó sobre el Nº 8 y a éste fue a auxiliarlo el Nº 1, que no desplegó bien: de aquí resultó la confusión, con lo que se retiraron a un cerro los nuestros”.
En efecto: el batallón 8 –de nueva creación-, compuesto en su mayor parte por reclutas, se desordenó ante el empuje realista; y al acudir en su apoyo el Regimiento 1 para restablecer el combate, quedó envuelto en su dispersión: vaciló y comenzó a replegarse.
La derecha y el centro acompañaron este movimiento: un funesto toque de “retirada” –que nunca pudo establecerse de dónde partió- hizo que la infantería y la caballería triunfantes retrocedieran, mientras Belgrano intentaba reunir a los dispersos agitando la bandera desde una pequeña elevación. Fueron inútiles sus esfuerzos y se pronunció la derrota, aunque Pezuela no la aprovechó pues no hubo persecución.
La ya citada carta de Somalo refiere: “Según mi cálculo a pesar de lo que hemos padecido no hay cuidado”, “ha sido mucha la dispersión del enemigo”. Pudo salvarse la mitad de la artillería, y el Ejército se retiró a Potosí. Aquí Belgrano procedió a reorganizarlo.
Una revista de sus fuerzas, efectuada en Macha el 30 de octubre, daba un total disponible de 1.883 hombres. Según la misma formaban el Regimiento 1, 10 capitanes, 8 tenientes y 15 subtenientes, 21 sargentos y 34 cabos, 14 tambores y 325 soldados, haciendo un total de 394 efectivos. Similar el Nº 6 con 346 hombres, la escolta 354, y Pardos 196. En la caballería, 211 Dragones y 219 Cazadores. La compañía de Socaba contaba 76 miembros.


Fuentes: Patricios de Buenos Aires – Isidoro J. Ruiz Moreno / Miguel A. De Marco, Patricios de Vuelta de Obligado por Oscar J. Planell Zanone – Oscar A. Turone -

http://www.fotolog.com/ejercitonacional/