miércoles, 22 de mayo de 2013

CONTINÚA EL DESEMBARCO INGLES EN MALVINAS.

El enemigo continúa el desembarco de tropas en San Carlos. Por la tarde, oportunidad en que la Fuerza Aérea Argentina reinicia sus ataques, el enemigo ha logrado consolidar su desembarco, observándose una efectiva defensa aérea con base en tierra, circundando la cabeza de playa.
Se realiza la primera apreciación de situación sobre la base de la reducida información disponible, llegándose a las siguientes conclusiones:
El enemigo ha consolidado su cabeza de playa entre Puerto San Carlos y el Establecimiento San Carlos, configurando un perímetro de seguridad exterior dotado de armas pesadas y de DA entre los Cerros Montevideo, al norte, alturas al este del Establecimiento San Carlos y Puerto Sussex.
La cabeza de playa se supone constituida por un máximo de 5 y un mínimo de 3 unidades, con sus correspondientes elementos de apoyo de fuego, de combate y SPAC. Mantiene todavía, importantes efectivos embarcados.
Las capacidades que se adjudican establecen:
Ejecutar una operación terrestre de envergadura sobre Darwin y, posteriormente, sobre el flanco oeste de la posición de Puerto Argentino.
Ejecutar una operación terrestre de envergadura hacia Puerto Argentino, sin la conquista previa de Darwin, destacando efectivos de seguridad en la zona de Monte Sussex para bloquear cualquier acción sobre los flancos.
Ejecutar una operación anfibia y/o aeromóvil sobre la península de Fresinet.
Ante la situación planteada, se estudian las siguientes alternativas:
Operar ofensivamente contra los efectivos desembarcados para impedir su consolidación y progreso.
Ocupar sucesivas posiciones defensivas entre la zona de Puerto San Carlos, Puerto Argentino, para retardar y desgastar el ataque enemigo.
Las dos alternativas presentan limitaciones para su ejecución, debido a:
La neta superioridad aérea enemiga.
La falta de disponibilidad de medios de transporte terrestres unido a la inexistencia de caminos.
La escasez de combustible.
La escasa información sobre las actividades del enemigo.
La superioridad naval del enemigo.

Finalmente se concluye que:
Es operativamente imposible desplazar efectivos de magnitud.
Emplear fuerzas de magnitud es reducir la capacidad de defensa de Puerto Argentino.
No se posee la capacidad para las dos alternativas y las bajas serían sumamente elevadas.
Ese mismo día, es abatido un Harrier en Puerto Darwin.

Fuente: Informe Oficial - Ejército Argentino.


http://www.fotolog.com/ejercitonacional

http://www.facebook.com/EJERCITO.NACIONAL.ARG

martes, 21 de mayo de 2013

ANIVERSARIO DEL DESEMBARCO INGLÉS EN SAN CARLOS.


A las 0230 Hs del día 21 de mayo, desde el Puesto Comando del Jefe del Equipo de Combate Güemes en Puerto San Carlos, se escucha la ejecución de fuego naval en zona próximo a la altura 234. Se procede a llamar al Jefe de Sección de apoyo, en altura 234, quien no responde ninguna de las comunicaciones efectuadas desde la hora indicada hasta las 0600 Hs.
El cañoneo naval se produce en forma discontinua, con variada intensidad durante un lapso de 3 horas.
A las 0810 Hs, con las primeras luces un observador divisa en la entrada del canal a Puerto San Carlos, un buque blanco de grandes dimensiones (no es de guerra), seguido por tres fragatas. Los efectivos argentinos en la zona están constituidos por 1 Sección a órdenes del Jefe E.C. “Güemes”. Se ha perdido todo contacto con la Sección de apoyo en la altura 234.
A las 0820 Hs, el Jefe E.C. observa que un lanchón, más grande que los de desembarco, se desprende del buque blanco hacia el establecimiento San Carlos: varios helicópteros sobrevuelan los buques. A las 0822 Hs pueden apreciarse lanchones de desembarco que se desplazan en todas direcciones.
Inmediatamente el Jefe E.C. Informa la situación al Jefe FT Mercedes. Quien a las 0830 Hs la retransmite al Comandante de la Agrupación Ejercito Litoral en Puerto Argentino.
A las 0830 Hs, efectivos enemigos alcanzan la playa y se despliegan avanzando hacia el Este. Se abre fuego con armas automáticas sobre las fracciones enemigas.
Se ordena el desplazamiento de las tropas a las posiciones preparadas en alturas al Este del puerto, para evitar el cerco que pretenden conformar los infantes ingleses.
Aproximadamente a las 0840 Hs, efectivos caen sobre Puerto San Carlos en el vacío y, en el mismo instante, por el Este, un helicóptero Sea King intenta atacar por retaguardia a los efectivos argentinos. Se ejecuta fuego sobre la máquina enemiga y ésta, muy averiada, se aleja de la zona.
Los infantes ingleses ejecutan fuego de ametralladoras y morteros, sin alcanzar las posiciones de la Sección del equipo de Combate Quemes.
Más tarde, un helicóptero Gazelle se aproxima a las posiciones para hacer fuego con sus cohetes. Se le efectúa fuego reunido con todas las armas y la máquina se precipita a las aguas de Puerto San Carlos y se hunde de inmediato. Un cuerpo queda flotando y otro se amarra a una boya.
Una lancha concurre en su auxilio. El enemigo ejecuta intenso, pero poco efectivo fuego de morteros. Se observa a los pobladores auxiliando a las tropas enemigas e inclusive, señalando la zona de repliegue de las fuerzas argentinas.
Se ejecuta otro cambio de posición, hacia el Este, para eludir el fuego de morteros.
Un helicóptero Gazelle hace fuego con una ametralladora, lanza sus cohetes, y ataca la posición nuevamente. Se ordena fuego reunido, y la máquina, incendiada, se precipita a tierra, cayendo a pocos metros de las posiciones. Se puede comprobar que sus tres tripulantes han muerto. No cesa el fuego de morteros, aunque es poco efectivo.
Se ejecuta otro cambio de posición. Tres minutos más tarde, el enemigo envía otro Gazelle, aparentemente para dirigir el fuego naval. Se ejecuta fuego sobre la máquina y el piloto logra retirarla del lugar, humeante y seriamente dañada.
Comienza un intenso fuego naval. Continúa el de morteros sobre las posiciones del equipo de combate Güemes con errores de 100 metros sin que se pueda localizar la ubicación de los efectivos propios.
Durante el lapso de duración del combate, continúa el desembarco de los efectivos enemigos. Se observa, también, gran movimiento de lanchones hacia el establecimiento San Carlos.
Aproximadamente a las 0930 Hs, se detecta la acción de un avión propio atacando a una fragata enemiga, la que parece quedar averiada. Se desata un intenso fuego antiaéreo. El enemigo continúa combatiendo por el fuego (morteros y ametralladoras) con los efectivos propios, pero no evidencia intención alguna de atacar para conquistar la altura.
Hasta las 1300 Hs, la Sección (2 oficiales, 9 suboficiales y 31 soldados) mantienen su posición, esperando el repliegue de la Sección de Apoyo (1 oficial, 4 suboficiales y 15 soldados desde la altura 234).
Las bajas provocadas al enemigo son las siguientes: una decena de paracaidista muertos o heridos, 2 Gazelles derribados (de las dos tripulaciones hay un solo sobreviviente), 1 Sea King y otros Gazelles seriamente dañados. Estos últimos quedan, casi con seguridad, inoperables.
Durante la noche se ejecuta el repliegue hacia Puerto Argentino a través de Co Bombilla y Douglas Paddock.
La marcha se hace sumamente dura pues no se cuenta con abastecimientos, ni medios de abrigo. Deben enfrentarse la dureza del clima (vientos, bajas temperaturas y lluvias) y los problemas del desplazamiento a campo traviesa).
El enemigo trata sistemáticamente de ubicar a las fuerzas argentinas, sin lograr su objetivo.
Se marcha de noche y se descansa de día en situación de combate permanente.
Luego de tres días de marcha casi continua, se llega a la localidad de Douglas Paddok, donde el Jefe del Equipo de Combate organiza el racionamiento, higiene y descanso por turnos del personal, y el reacondicionamiento del armamento.

Operaciones de la Sección de Apoyo del Equipo de Combate Güemes en la defensa de la altura 234-
La Sección Apoyo (2 morteros 81 mm, 2 cañones S/R 105 mm) ocupa la altura 234, en condiciones de batir, con este fuego, el acceso norte del estrecho de San Carlos. La fracción está organizada con 1 Grupo de Pza(s) (constituido por 3 Suboficiales y 5 Soldados que operan las armas pesadas), y 1 Gpo Fus, que proporciona la seguridad inmediata a las piezas. Se mantienen comunicaciones por radio con el Jefe EC cada dos horas, y se establece, complementariamente un camino para el desplazamiento de estafetas.
A las 0130 Hs, una patrulla de seguridad, adelantada en el sector de la playa, informa sobre gritos y señales acústicas que se perciben desde el estrecho. Además, se distinguen siluetas, al parecer de buques, que penetrar en dirección norte-sur. En ese momento, el Jefe Sección se adelanta y verifica el ingreso al canal de varios buques.
Inmediatamente intenta comunicarse con su Jefe de Equipo de Combate para informarle la novedad. Recorre las posiciones, advierte de la situación y ratifica las misiones alertando al personal sobre la inminente apertura del fuego.
El radio operador informa que escucha a Jefe EC, pero éste no acusa recibir ningún mensaje. Se le ordena insistir. La visibilidad es prácticamente nula, por lo que se abre fuego con 2 proyectiles de iluminación de morteros, los cuales consiguen poco o nulo efecto. No obstante, se observa la silueta de buques que se desplazan. Inmediatamente, se abre fuego con proyectiles explosivos de los cañones S/R hacia el centro del canal, por no disponerse de medios de observación y/o detección nocturna.
Se desata un intenso fuego naval desde varios navíos. Este fuego cae próximo al equipo de comunicaciones, aparentemente localizado por el enemigo, pero no afecta significativamente el sector ocupado por las piezas. El Jefe Sección ordena interrumpir la comunicación. A partir de ese momento ya no habrá de retomar contacto con su Jefe del Equipo de Combate.
El fuego enemigo comienza a hacerse efectivo, ahora sobre los cañones S/R, al parecer porque se ha detectado el resplandor de su retroceso. Se ordena suspender el fuego con los mismos y cambiar de posición.
Mientras tanto, los 2 morteros 81 mm continúan batiendo al enemigo, sin que puedan apreciarse los efectos de su acción.
A las 0330 Hs. el Grupo Morteros agota su munición. Los cañones S/R, prácticamente, han quedado también sin munición. El fuego enemigo es cada vez más intenso aunque poco preciso, por los constantes cambios de posición que ejecuta la sección.
A las 0500 Hs y en cumplimiento del plan de defensa ya elaborado, se logra desprender la fracción, replegándose hacia las posiciones del resto del Equipo de Combate al noreste de San Carlos.
Inmediatamente iniciado el desplazamiento, se recibe intenso fuego de ametralladoras desde una altura ubicada al noreste de la zona de posiciones. El enemigo, aparentemente, ha desplazado efectivos aeromóviles y trata de cercar a la fracción. A su vez, el fuego naval se ha alargado y es efectivo sobre la retaguardia de la fracción. Dos soldados son alcanzados por esquirlas y resultan heridos.
Impedido de continuar su avance, el Subteniente Óscar Roberto Reyes, Jefe de Sección con cuatro voluntarios, se adelantan hacia la posición ocupada por las armas enemigas, para ponerlas fuera de combate.
Se inicia intenso combate por el fuego, lográndose momentáneamente silenciar las armas enemigas. Esto posibilita que la Sección pueda reunirse.
Desde la costa, se escucha intenso ruido de motores pertenecientes a vehículos anfibios.
Por las cercanías se percibe también la presencia de numerosos helicópteros que, al parecer, ejecutan viajes desde las naves hacia las alturas circundantes. En la cercanías, inclusive, se escuchan voces de mando.
Comienza a amanecer. Con las primeras luces se puede apreciar la magnitud de acción enemiga, ya que se observan, en el canal y la Bahía San Carlos, numerosos buques de guerra y de transporte y otros menores.
La Sección se ha reunido, salvo tres heridos graves, los que por orden del Jefe de Sección, quedan a cargo de un suboficial que les administra los primeros auxilios, en una posición protegida.
Nuevamente se intenta comunicación con el Jefe del Equipo de Combate para transmitir la información que se observa, pero es imposible lograr dicho contacto. Desde San Carlos se escucha intenso ruido de combate.
Durante el resto del día se permanece en las posiciones, comprobándose la magnitud de la operación enemiga. Numerosas patrullas aeromóviles enemigas sobrevuelan insistentemente la zona, sin lograr detectar las fracción argentina.
En la noche del 21/22 de mayo el Subteniente Reyes, imposibilitado de transmitir información o accionar sobre el enemigo con posibilidades de algún éxito y de reunirse con su Jefe del Equipo de Combate, resuelve iniciar su repliegue hacia el Este.
Durante esa noche la sección, subdividida en patrullas, atraviesa las líneas que el enemigo ha establecido al este de su cabeza de playa.
Se pierde contacto con una de dichas patrullas. Solamente once hombres logran eludir el cerco.
Se produce una larga y penosa marcha hasta el 11 Junio por el norte de la Isla Soledad, sin alimentos, ocultándose durante el día y marchando por la noche. Numerosos efectivos ingleses, en helicópteros, recorren la zona continuamente. Al parecer, ejecutan exploración y transportan personal y abastecimiento hacia el Este. Se elude el contacto con los pobladores. El 14 Junio, en la zona de New House, el Subteniente Reyes y su fracción son capturados por efectivos ingleses.
El Jefe del Estado Mayor General del Ejercito imparte la orden de organización inmediata de la Comandancia. Para ello convoca al personal necesario con AEC, que aún permanece en el continente.
Con las primeras luces, el enemigo efectúa ataques aéreos sobre la posición. En una de las incursiones quedan destruidos 1 Chinook, 1 Puma y 1 UH 1 H que se encontraban emplazados al E de Monte Kent, en la zona de reserva.
A las 0830 Hs se recibe la comunicación del Jefe del Equipo de Combate Güemes, a través de Darwin, quien informa:
Que durante la madrugada ha sido bombardeada intensamente por fuego naval la altura 234, posición con la cual ha perdido todo contacto.
Que observa 4 buques en la bahía, uno de ellos de gran tamaño, del cual se desprenden lanchones hacia la costa.
Que inicia el combate con las fuerzas enemigas.

El Comandante Conjunto ordena la ejecución de exploración aérea con los medios disponibles. A las 0915 Hs, despega un Aeromachi de la A.R.A. a cargo del Capitán Owen Crippa. Los Pucará de la Fuerza Aerea no pueden hacerlo, debido a problemas mecánicos.
El Capitán Owen Crippa regresa a las 1000 Hs e informa:
Ha observado un total de 12 naves de guerra y transporte, en la bahía, que desembarcaban tropas.
Ha descargado sus cohetes sobre una fragata enemiga a la que considera haber averiado seriamente.

A las 1030 Hs se informan los datos obtenidos al CEOPECON en Comodoro Rivadavia, prometiéndose la acción de la FAE a partir de las 1200 Hs.
Dado que no se han solucionado los problemas mecánicos y porque la acción aérea del enemigo en la zona es permanente, se hace imposible lanzar los aviones disponibles en Puerto Argentino.
Se ordena:

Al Jefe del FT Mercedes, adelantar patrullas hacia alturas al noroeste de cerro Alberdi. Para establecer contacto con el enemigo y explorar. No se le pueden asignar helicópteros, pues la intensa acción enemiga hace imposible desplazar esos medios fuera de la Defensa Aérea de Puerto Argentino, además no cuentan con instrumental para vuelo nocturno.
Al Regimiento de Infantería 5, adelantar patrullas de observación hacia Monte Rosalie para reunir información sobre la acción enemiga en San Carlos.
Al Comandante de la Agrupación Litoral, organizar con los elementos de Comandos disponibles operaciones de infiltración sobre el dispositivo del enemigo en San Carlos.

Se solicita al Comando Superior, exploración aérea sobre el dispositivo enemigo en San Carlos, pero la misma no se concreta.
Luego de los exitosos ataques ejecutados por la Fuerza Aérea por la tarde, en la noche, el enemigo ejecuta un intenso esfuerzo para desembarcar la masa de sus medios y lanzar elementos de seguridad hacia las alturas que circundan la cabeza de playa. Se emplean para ese fin, en forma sucesiva, los helicópteros disponibles.
En la misma tarde, numerosos movimientos son observados transportando tropas, armas pesadas y de defensa aérea, hacia el noroeste de cerro Alberdi y hacia alturas al sudoeste de Establecimiento San Carlos y cerro Montevideo.
El Comando Conjunto Malvinas ha solicitado la continuación del bombardeo aéreo, no pudiéndose apreciar los resultados obtenidos. Los requerimientos de fotografías aéreas no pueden ejecutarse por la activa defensa aérea enemiga.
Fuente: "Informe Oficial - Ejército Argentino".


lunes, 20 de mayo de 2013

¡YO CREÍ QUE USTED VENÍA A RENDIRSE!


-Subteniente Gómez Centurión, la Sección del Teniente Estévez ha sido, prácticamente, diezmada; pero ha cumplido con la misión de bloquear el ataque inglés que se ejecutaba sobre nuestras primeras líneas. Le comunico que Estévez ha fallecido heroicamente -el Teniente Primero Esteban, que recién se había reintegrado a la Compañía "C", después de su brillante acción en el Estrecho de San Carlos, fue quien le dio esta dolorosa noticia a quien fuera su camarada y amigo. En el rostro de Gómez Centurión se reveló la tristeza por la noticia. La crítica situación del momento impedía otra manifestación acorde con el acontecimiento.

-Es mi intención emplear su Sección para explotar lo hecho por Estévez. Esto, como última posibilidad, porque no se dispone de otras reservas y por la supremacía de la aviación inglesa. Usted es nuestra última carta. Entonces, usted ejecutará un nuevo contraataque hacia el Norte, apoyando su flanco derecho en el mar, con la finalidad de aprovechar el buen trabajo realizado por la Sección Estévez -concluyó Esteban.

Avanzó a través del fuego poco denso de artillería enemiga; en poco tiempo ya debió enfrentar al Segundo Batallón de Paracaidistas. Se originó un intenso tiroteo con armas automáticas, que duró aproximadamente treinta minutos; los ingleses quedaron cercados, entre el mar y un campo minado propio. La presentación de la Sección de Gómez Centurión los sorprendió y les provocó importantes bajas.

-Mi Subteniente, los ingleses suspendieron el fuego -gritó el Sargento Sergio Ismael García, Encargado de la Sección.

-¿Qué harán ahora? -el subteniente seguía cada uno de sus movimientos con los prismáticos.

-Están agitando sus fusiles y sus cascos en señal de parlamento -dijo el Sargento García, con entusiasmo. -¡Alto el fuego! -ordena Gómez Centurión a su aguerrida Sección de Tiradores Especiales; la orden se fue transmitiendo entre los soldados.

-Se acerca hacia nosotros.

-García, esté atento, me adelantaré para recibirlo; si llega a ocurrirme algo, abra el fuego con todas las armas -avanzó hacia el que venía, casi corriendo. La distancia aproximada era de doscientos metros. Llegó primero y allí lo esperó.

-¿Do you speak english? -preguntó el inglés, que resultó ser el Teniente Coronel Jones, Jefe del Regimiento 2 de Paracaidistas.

-Yes -respondió Gómez Centurión; dominaba el idioma inglés, por su permanencia en el exterior, acompañando a su padre.

-Terminó todo para ustedes, si me entrega el armamento de toda su tropa, le garantizo que van a salir vivos -dijo Jones.

-¡Yo creí que usted venía a rendirse! -respondió el Subteniente, en perfecto inglés, y basándose en la crítica situación en la que los ingleses se encontraban. Habían sufrido importantes bajas, los heridos estaban siendo retirados por los camilleros, bajo la vista de todos.

-Lieutenant Colonel, you have to retíre. In two mínutes, I will start the fire-gritó, enojado, recriminándolo por su actitud de soberbia; se replegó con la misma premura con la que había concurrido al encuentro. Mientras regresaba a su posición, la Sección comienza a recibir fuego desde el SE. Sin dudas, los ingleses, aprovechando el tiempo de parlamento, desplazaron fuerzas al flanco, con la finalidad de rodearlos. Aún faltándole unos metros para llegar hasta los suyos, y previendo lo peor, vuelve a girar sobre sí mismo.

-Me engañaste -observa a Jones, que ya estaba en posición de abrir el fuego, y dispara sobre él; lo hiere de muerte.

Con los ingleses ubicados en mejores condiciones tácticas, ganadas durante el tiempo en que duró el parlamento, se desató un intenso fuego entre ambas partes; ambos bandos sufrieron importantes bajas. -Sargento García, con los soldados Austín y Allende, trate de acercarse a la ametralladora que está disparando desde nuestro flanco, emplee granadas de mano para tratar de silenciarla. -La situación era muy crítica.
Mientras seguía dirigiendo el fuego en contra de la Unidad de Paracaidistas, que se encontraba desplegada a su frente, en un instante gira la cabeza para verificar la acción de la patrulla enviada, y los ve cuando caen heridos de muerte por una ráfaga de ametralladora.

-Malditos.

El fuego enemigo se hizo cada vez más intenso; resolvió replegarse con el primero y segundo grupos, protegidos por el tercer grupo que quedó a retaguardia, a modo de protección. Cuando esta última fracción inicia su repliegue, es herido el Cabo Fernández; debieron dejarlo por la gravedad de sus heridas.

-No se preocupe Fernández, volveré a buscarlo -y lo cubre con su poncho.

La intrépida y gloriosa Sección se retira con siete muertos y quince heridos. Un precario fuego, de la Artillería propia, cubrió su repliegue.
La suerte de la Guarnición Darwin-Goose Green quedó sellada. Ya no se dispone de más tropas para enfrentar al creciente ejército inglés.
-Necesito dos voluntarios para rescatar al Cabo Fernández -ante este pedido del Subteniente Gómez Centurión, toda su fracción dio un paso adelante.

Por la noche, tras infiltrarse entre las líneas enemigas, logra rescatar a Fernández, quien se encontraba casi en estado de agonía. Con el concurso de los médicos logran salvarle la vida.
Fuente: Malvinas, un sentimiento M. Seineldin.

http://www.fotolog.com/ejercitonacional

domingo, 19 de mayo de 2013

UNA OFENSA QUE SE PAGO CARA


En la batalla de Ituzaingó, en lo más encendido de la pelea, cuando los choques eran más rudos y sangrientos, un arrogante oficial brasileño, espoleando su caballo, Salió al encuentro de Olavarría, amenazándole con una pistola.
El jefe argentino detuvo el nervioso corcel y, erguido, apuesto y sereno, espero a que su contrario hiciera fuego, presentando, altivo, el pecho al peligro.
Hizo fuego el brasileño y, furioso, al ver indemne a su contrario, levantose sobre los estribos, y con gesto despreciativo lanzo la pistola, de revés, a la cabeza del jefe argentino, con tal fuerza y certera puntería, que le magullo la cara rompiéndole dos dientes.
Un segundo después yacía muerto en el suelo, atravesado por la lanza que disputaba Zapiola el honor de ser la primera del Ejército argentino.
Cuentase que Olavarría, al recordar el hecho, exclamaba:
—Podía permitir que me matara; jamás que me cometiera un ultraje.

Fuente: Compilación de Anécdotas Militares, Subteniente Juan Carlos Cordoni, Bs. As. 1936.


sábado, 18 de mayo de 2013

DIA DE LA ESCARAPELA NACIONAL


Se celebra el 18 de mayo, el Día de la Escarapela, instituido en 1935 por resolución del Consejo Nacional de Educación.
El origen de los colores de la escarapela y las razones por las que fueron elegidos para simbolizar a la Patria no pueden establecerse con precisión.
Entre muchas versiones, una afirma que los colores blanco y celeste fueron adoptados por primera vez durante las invasiones inglesas (1806-1807) por los Patricios, el primer cuerpo de milicia urbana del Río de la Plata y que luego empezaron a popularizarse entre los nativos. Se dice también que la escarapela argentina fue utilizada por primera vez por un grupo de damas de Buenos Aires al presentarse a una entrevista con el entonces coronel Cornelio de Saavedra, jefe del Regimiento de Patricios, el 19 de mayo de 1810.
Lo cierto es que el 13 de febrero de 1812 Manuel Belgrano -mediante una nota- solicitó al Triunvirato que se fije el uso de la escarapela nacional. Belgrano no vio el cielo celeste y las nubes blancas, y en esto se inspiró para crear la bandera nacional.
Se fundaba en que los cuerpos del ejército usaban escarapelas de distintos colores y que era necesario uniformarlos a todos, puesto que defendían la misma causa. El 18 de febrero de ese año, el Gobierno resolvió reconocer la Escarapela Nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata con los colores blanco y azul celeste.
Entusiasmado con la medida, Belgrano diseñó una bandera con los mismos colores y la hizo jurar el 27 de febrero. Ese mismo día, el Triunvirato ordenó a Belgrano hacerse cargo del Ejército del Norte, desmoralizado después de la derrota de Huaqui. El general emprendió la marcha al norte de inmediato y, por esta razón, no se enteró del rotundo rechazo del gobierno a la nueva bandera.
Ese 27 de febrero de 1812 Belgrano inauguró las baterías Libertad e Independencia e informó al Gobierno: “Siendo preciso enarbolar la bandera, y no teniéndola, la mandé hacer celeste y blanca, conforme a los colores de la escarapela nacional”.
Los colores nacionales se usaron en la Argentina desde 1811, en la escarapela famosa erróneamente atribuida a la distribución de French y Beruti del año anterior. Provenían de los colores borbónicos, de la casa de Fernando VII (rey ausente de España). La escarapela blanca y celeste ya había sido utilizada por Pueyrredón y otros camaradas durante las Invasiones Inglesas. La escarapela es creada por decreto el 18 de febrero de 1812.
Institución del Día de la Escarapela Nacional
La fiesta de la escarapela fue autorizada por el Consejo Nacional de Educación con fecha 13 de mayo de 1935 (Expte. 9602-9º-935), sobre una iniciativa de la directora de la entonces Esc. 4 del C. E. 9º, profesora Carmen Cabrera, y los profesores Benito A. Favre y Antonio Ardissono, director y vicedirector, respectivamente, de la Esc. 11 del mismo Distrito, quienes, con el asesoramiento de la Inspección de Labores, resolvieron constituirse en comisión para celebrar la fiesta de la escarapela el día 20 de mayo. El C. N. de Educación autorizó la celebración de la fiesta, pero, si establecer razones, el día 18 en lugar del día 20. Por resolución del 4 de abril de 1941 (Expte. 33193-1º-940) instituyó el 18 como Día de la escarapela, estableciendo, además, que el acto debía realizarse en una de las escuelas de cada distrito con concurrencia de delegaciones de 4º y 6º grados y 4ª y 5ª secciones.
Por el “Calendario Escolar” del año 1951 (Res. del Ministerio de Educación, 8 de enero de 1951, Expte. 294282/950), se fijó el 19 de mayo como Día de la Escarapela. Esta disposición se fundó en las consideraciones (episodio de los rebozos celestes ribeteados con cintas blancas con que, en ese día, se adornaron las damas porteñas) formuladas por la Comisión de Antecedentes de los Símbolos Nacionales, publicadas en el folleto “French y la divisa de Mayo”, editado por el Círculo Militar de 1941. Pero esta celebración se limitaba a una anotación en la Cartelera de Efemérides (Forma IV). Desde entonces la celebración ha experimentado diversas alternativas.
El Consejo Nacional de Educación, por resolución del 12 de mayo de 1960 (Expte. 12515/960), resolvió restituir la celebración según los términos de la disposición del 4 de abril de 1941.

Resoluciones del Consejo Nacional de Educación
Fiesta de la escarapela. Autorización para celebrar la fiesta de la escarapela el día 18, según iniciativa de las Escuelas 4 y 11 del C. E. 9º (Res. 13-5-1935, Expte. 9602-9º-935).
Día de la escarapela. Institúyese el 18 de mayo como día de la escarapela. Forma de realizarse el acto (Res. 4-4-1941, Expte. 33193-1º-940).
Fíjase el 19 de mayo como día de la escarapela. Fijación establecida por el Calendario Escolar de 1951 (Res. 8-1-1951, Expte. 294282/950).
Restitúyese forma de celebración según Res. 4-4-1941. Restitúyese la forma de celebrar el día de la escarapela según los términos de la Resolución del 4-4-1941, con algunas variantes (Res. 12-5-1960, Expte. 12515/960).

Fuentes: Cagliani, Martín A. – La Página del Conocimiento / Fernández, Belisario y Castagnino, Eduardo H. – Guión de los Símbolos Patrios (1962).


viernes, 17 de mayo de 2013

DÍA DE LA ARMADA ARGENTINA



Saludamos a nuestros camaradas de la Armada en el día en que se conmemora la fecha de creación de su institución, una de las fundacionales de nuestra nacionalidad.

El 17 de mayo se celebra el "Día de la Armada Argentina" fecha gloriosa en los fastos de la República, por corresponder a la consolidación de los principios de la Revolución de Mayo con la terminante victoria naval de Montevideo, obtenida por nuestra escuadra al mando del Almirante Brown sobre la flota de la Real Armada Española que tenía su apostadero en aquel puerto.
Al efecto se sancionó el Decreto Nº 5304 del 12 de mayo de 1960 suscripto por el entonces Presidente de la Nación Dr. Arturo Frondizi.
La fecha es evocada para recordar la victoria que permitió alejar el peligro que representaba el poder naval realista en aguas del Río de la Plata, y contribuyó además a llevar a feliz término las campañas libertadoras de Chile y Perú.
El ejército argentino a órdenes del General Rondeau sitiaba Montevideo desde octubre de 1812.
En 1814, Montevideo continuaba resistiendo el asedio. La razón de ello fue el continuo flujo de aprovisionamientos que los sitiados recibían a través de su puerto, transportado por naves españolas. El Almirante Brown, que había sido designado Comandante de nuestra escuadra, sostuvo ante las autoridades nacionales que de no establecerse un bloqueo al pueblo de la plaza sitiada, ésta podría resistir por mucho tiempo el cerco de nuestras fuerzas.
Era imperioso que Montevideo cayese en nuestro poder, pues de lo contrario la corona española podía utilizar esa ciudad para lanzar un ataque sobre Buenos Aires. Para llevar a cabo el plan de Brown se dispuso el envío de una fuerza naval integrada por 9 naves armadas con 147 cañones. La flota española estaba compuesta por 11 buques que montaban 155 cañones.
El 14 de mayo la flota realista zarpa de Montevideo para hacer frente a nuestra fuerza. En tales momentos Brown concibe el plan de combate. Simulará que se retira mar afuera para que los realistas vayan en su persecuci6n, luego efectuará un cambio de rumbo para interponerse entre la fuerza española y Montevideo y por último les presentará batalla.
Las acciones del combate naval se sucedieron entre los días 15 y 17. Este último día la fragata "Hércules", buque insignia del Almirante Brown, penetró en aguas de Montevideo persiguiendo a los buques enemigos. Dos de ellos buscaron refugio al amparo de la Fortaleza del Cerro y otras tres naves se ubicaron bajo los muros de la ciudad. La fuerza naval española había abandonado la lucha y Brown impuso desde entonces un cerrado bloqueo a aquel puerto que derivó en la rendición de la Plaza de Montevideo a manos del ejército sitiador patrio que en esos momentos estaba a órdenes del General Carlos M. de Alvear. Ello ocurría el 23 de junio de 1814.
Buenos Aires conoció la buena nueva del triunfo de Montevideo por intermedio del Teniente Lázaro Roncayo, oficial de la sumaca "Itatí" que Brown comisionó para enviar el parte de rigor. El pueblo manifestó su profundo júbilo llevando al marino de la escuadra vencedora en andas hasta el Fuerte.
Tras la victoria de Montevideo y una vez consolidada nuestra Independencia en 1816, la Armada Argentina comenzó a desarrollar su misión que fundamentalmente consiste en la defensa de nuestra soberanía en el Mar Argentino. La Armada Argentina, desde los días iniciales de la Patria, está profundamente comprometida con la libertad y la dignidad soberana de su pueblo. En el triunfo o en la adversidad, el honor de la República siempre estuvo, en lo más alto de los mástiles y en el coraz6n de todos y cada uno de sus hombres.


Misión Principal:
“Contribuir a la defensa nacional actuando en forma disuasiva o empleando los medios en forma efectiva, a fin de proteger y garantizar de modo permanente los intereses vitales de la Nación frente a las agresiones de origen externo”
 
Misión Complementaria:
* Participación en operaciones de paz y/o coaliciones multinacionales bajo mandato de Organismos Internacionales.
* Tareas marítimas, fluviales y de seguridad náutica.
* Búsqueda y salvamento marítimos.
* Apoyo a la actividad en la Antártida.
* Asistencia humanitaria.
* Apoyo a la comunidad.
* Contribución a la preservación del medio ambiente.
* Participación en el desarrollo de medidas de cooperación militar, de fomento de la confianza mutua y otras en el marco regional internacional para la prevención de situaciones de conflicto.
* Participación en operaciones de seguridad interior en los términos que prescribe la Ley 24.059.
* Otras competencias asignadas por el Estado

Capacidades:
Para cumplir con eficiencia y eficacia las misiones, la Armada ha desarrollado las siguientes capacidades navales:

* Comando, Control, Comunicaciones, Informática e Inteligencia
* Superficie
* Anfibia
* Aeronaval
* Submarina
* Logística móvil

Fuente: www.ara.mil.ar

 
http://www.facebook.com/EJERCITO.NACIONAL.ARG

jueves, 16 de mayo de 2013

ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE MALBARCO


El 15 de mayo de 1879 se llevó a cabo esta batalla en el Valle de Epulauquen, del departamento Minas, situado al noroeste de la provincia del Neuquén. Según informe del coronel Olascoaga, el establecimiento del señor Enrique Price (que por error derivado de su distinta pronunciación fue tomado por su fonético de “Pray”) -sitio de la contienda- estaba junto a la laguna de Epulauquen, cuyo significado en mapuche es dos lagos (o lagunas). Los contendientes eran, por un aldo, las Guardias Nacionales de la Colonia Malbarco, reclutadas por el comandante Patrocinio Recabarren, y por el otro, los indios de Udalmán, dirigidos por el renegado Ramón Sosa.
El Parte Oficial dice lo siguiente: “El comandante militar y civil de Mal barco – Campamento en los Mallines de Charramica (sic: es Chararuca), Costa del Neuquén, mayo 16 de 1879 – Al señor comandante en jefe de la 4ª División del Ejército, teniente coronel don Napoleón Uriburu. – Cumplo con el deber de dar parte a V. S. que a las dos de la madrugada del día de ayer tuve aviso en este campamento que una partida de indios de los de Udalman, al mando del bandido Ramón Sosa, asaltaban la estancia del señor Pray, como también algunas casas de los inquilinos de este establecimiento, cometiendo todo género de tropelías.
Inmediatamente armé una partida de Guardias Nacionales a mis órdenes y mandé los persiguieran hasta darles alcance, lo que se verificó a las 12 del día de ayer, y trabándose un combate dio por resultado la muerte de cuatro indios y nueve prisioneros, incluso el cabecilla; escapándose sólo dos.
Se les ha tomado veinticinco caballos que habían robado a los vecinos de este paraje, los que han sido devueltos a sus respectivos dueños. También se las ha tomado cuatro lanzas, una escopeta, una carabina, un revólver y algunas otras armas insignificantes.
Una vez que los prisioneros llegaron a este campamento, se reconoció a Ramón Sosa, cabecilla de esta partida y asesino del malogrado capitán Brú; este bandido tenía todavía en su poder el recortado que el capitán Brú tenía de su uso particular. Sosa murió de las heridas que recibió en la pelea.
Los ocho prisioneros que quedan en mi poder los remitiré oportunamente al teniente coronel don Luis Tejedor. Entre los ocho prisioneros viene un indio llamado Miguel Yauca, que se le fugó al comandante Ortega en uno de sus mejores caballos.
Sin otro motivo, tengo el gusto de felicitar a V. S. por este pequeño encuentro que ha dado buen resultado, saludándolo con la consideración especial de mi distinguido aprecio. Dios guarde a V. S. – P. Recabarren”.
Este parte dio lugar a que Napoleón Uriburu cursara el siguiente telegrama: “Campamento en las juntas del arroyo Cobun-có con el Neuquén, junio 5 de 1879 – Excmo. Señor Ministro de Guerra. – Oficial – El comandante Recabarren batió el 15 ppdo., en las cercanías de Mal Barco, una partida de indios del cacique Udalman, que capitaneada por el bandido Ramón Sosa (cristiano) invadió la estancia de un señor Pray de aquel punto, resultando de este encuentro 2 indios muertos, 9 prisioneros, entre éstos el cabecilla, escapando sólo dos. Dejaron en el campo algunas armas y 25 caballos que ya habían robado y que fueron devueltos a sus dueños. El bandido Sosa, matador del capitán Brú en enero de este año, murió de las heridas que recibió.
La Guarnición de Mal Barco habrá mandado ya a las fuerzas situadas en Curre-Leuvú y Neuquén, un regular número de chusma que estaba juntando, habiéndose fugado a Chile 4 ó 6 indios viejos, que el comandante Recabarren indultó.
Fuentes: Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado /  Raone, Juan Mario, Fortines del desierto, Biblioteca del Suboficial Nº 143.

http://www.fotolog.com/ejercitonacional

http://www.facebook.com/EJERCITO.NACIONAL.ARG