viernes, 20 de abril de 2012

ANIVERSARIO DE LA MUERTE DEL GENERAL JUAN APOSTOL MARTÍNEZ



El 20 de abril de 1842 es ejecutado por decapitación el General Juan A. Martínez. Luego de ser capturado formando parte del ejército del General José M. Paz. Había iniciado su carrera militar con la primer Invasión Inglesa en 1806. Formó parte del ejército sitiador de Montevideo y participó en la Batalla del Cerrito. Integró el Ejército de los Andes y luchó en Chacabuco, Curapaligüe y Gavilán. Combatió en Maipo y después de esta batalla persiguió con 50 jinetes al jefe español Osorio sin poder darle alcance. Concurrió a diferentes campañas en el Perú, donde se lo distinguió por su bravura y valor. Para la Guerra del Brasil, se embarcó en buques de la escuadra asistiendo a las batallas de Juncal y Los Pozos. Asumido el gobierno de Buenos Aires por Rosas emigró al Uruguay de donde regresó hacia su infortunado fin. Había nacido en Santa Fe el 10 de junio de 1783.

En su juventud combatió contra las Invasiones Inglesas, pero regresó a su hogar en Santa Fe.
En 1811 fue incorporado como oficial a un regimiento de artillería, y con éste participó en la campaña sobre Montevideo; peleó en las batallas de Las Piedras y Cerrito y participó en el sitio de esa ciudad hasta el final del mismo, en 1814.
Se incorporó al Ejército de los Andes en el regimiento de infantería Nro. 11, bajo el mando del General Juan Gregorio de Las Heras. Luchó al frente de una fracción de artillería en las batallas de Chacabuco, Curapaligue, Gavilán (durante esta batalla, sus cañones fueron destruidos, por lo que montó a caballo y se unió a los Granaderos), Talcahuano, Cancha Rayada y Maipú. Se le encargó la persecución del General Mariano Osorio, pero no logró alcanzarlo.
Pidió y obtuvo la baja del Ejército, pero al poco tiempo fue reincorporado. Participó en la Expedición Libertadora al Alto Perú, y permaneció en el cuerpo principal del ejército junto al General José de San Martín. Formó parte de la campaña del General Rudecindo Alvarado a “Puertos Intermedios”, luchando en las derrotas ocurridas en Torata y Moquegua.
Regresó a Buenos Aires en septiembre de 1824. Fue nombrado comandante de la frontera norte de la Provincia con los Ranqueles, con el grado de Coronel y con sede en Salto, Provincia de Buenos Aires. Pero su médico le prohibió montar a caballo, por lo que pasó a la infantería de marina. Fue el jefe militar de la Isla Marín García, desde donde apoyó en 1827 la campaña naval de Juncal. Fue relevado en octubre de ese año por orden del gobernador Manuel Dorrego. Al año siguiente se embarcó como voluntario en la flota del Capitán Guillermo Brown, participando en el Combate de los Pozos.
En junio de 1828 fue enjuiciado por orden de Dorrego, por desacato. La causa fue olvidada y a fines de ese año fue enviado al ejército de la Banda Oriental. Pero no llegó a salir para su destino, porque unió sus fuerzas a las que, el 1 de diciembre, se sublevaron contra Dorrego. Apoyó la elevación del General Juan Galo de Lavalle al poder, y fue el encargado de rendir el Fuerte de Buenos Aires, que hacía las veces de casa de gobierno.
Combatió en la batalla de Navarro y participó en las campañas al interior de la provincia. También hizo la campaña a Santa Fe a órdenes de Lavalle, y combatió en la Batalla de Puente de Màrquez. Tras el fracaso del primer acuerdo entre el líder federal Juan Manuel de Rosas y el General Lavalle, acompañó a éste a entrevistarse con el primero en Barracas.
Tras el ascenso de Rosas al gobierno, se negó a unirse al ejército que marchó a enfrentar al General José María Paz y emigró a Montevideo. Fue dado de baja del ejército porteño a principios de 1830. En octubre acompañó a Lavalle en primera campaña contra el gobierno de Entre Rìos, que terminó en un fracaso, y permaneció un tiempo retirado.
En 1836 participó en la revolución de Fructuoso Rivera contra el presidente Oribe y debió huir a Brasil. Al año siguiente participó en la invasión de Rivera y luchó en la decisiva Batalla del Palmar. Rivera lo ascendió al grado de General, y fue confirmado tras la renuncia de Oribe.
En 1839, cuando se produjo en el sur de la provincia de Buenos Aires la rebelión de los llamados Libres del Sur, contaban con el apoyo de Lavalle. Pero éste tardó en decidirse a apoyarlos, y finalmente decidió marchar sobre Entre Ríos. Sólo envió, muy tarde, escasas fuerzas al mando de Martínez. Cuando éste llegó, encontró los restos dispersos tras la derrota en la Batalla de Chascomús, mandados por el Coronel Manuel Rico. Embarcó hacia Martín García a los sobrevivientes.
Participó de la campaña de Lavalle a Entre Ríos y peleó en la Batalla de Yeruá, continuando camino hacia Corrientes. Cuando Lavalle reinició la invasión de Entre Ríos al frente del Ejército Correntino, Martínez permaneció en Corrientes, donde se incorporó al nuevo Ejército que organizó allí el general Paz.
Participó en la notable victoria de Caaguazú y llegó en las fuerzas de Paz hasta Paraná. Poco después solicitó y consiguió ser enviado a Santa Fe, donde se puso a órdenes del Gobernador Juan Pablo López, que se había pasado al bando unitario. Fue nombrado segundo jefe de su ejército.
Poco después llegaba a Santa Fe el ejército de Oribe, después de haber destruido la Coalición del Norte en las provincias del interior, y atacó Santa Fe. Simultáneamente entró en la provincia otro ejército federal, enviado desde Buenos Aires por Rosas.
El 19 de abril de 1842, la avanzada santafesina, al mando de Martínez, fueron derrotadas por el Coronel Jacinto Andrada, santafesino, en las cercanías de Coronda. Pero Martínez resistió varias horas antes de ordenar la retirada, permitiendo al Gobernador López evacuar la ciudad con su ejército, alimentos y toda el dinero de las arcas de la provincia.
En la madrugada del día siguiente, acompañado solamente por su ayudante, Martínez buscaba entre la niebla el camino hasta el campamento de López, cuando dio por casualidad con las tiendas de campaña del ejército federal. Fue capturado y ejecutado ese mismo día; su cuerpo fue decapitado por orden del Coronel Santa Coloma. Tres días más tarde, el ejército de López sería destrozado en Colastiné.
En la imagen: Escena de la Batalla de Maipo, en la cual participara vivamente el Gral. Martinez.

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