domingo, 28 de abril de 2013

PATRIOTISMO DE SOLDADO


Encontrabase el que después fuera general,  entonces Mayor don José Ignacio Garmendia, en la memorable tarde del asalto de Curupaity, en las cercanías del campamento argentino, cuando vio pasar a Sarmiento, el hijo del gran luchador, conducido, herido, por cuatro soldados, seguidamente a Francisco Paz,  vástago del vicepresidente de la Republica, Coronel Marcos Paz, que tuvo que sobreponerse al luto de su lugar para hacer frente al duelo público.
Tras estos , otros caídos ilustres, vio pasar a su amigo Martin Vinales, destilando sangre por una hemorragia inextinguible, que se escapa de tres heridas mortales.
Estupefacto, dolorosamente sorprendido, Garmendia, sin saber lo que hacía ni lo que hablaba, se acercó a la Camilla en que agonizaba su amigo, Y le pregunto, casi inconsciente:
-  ¿Estas herido?
- No es nada- contesto el moribundo con entrecortada voz, pero sereno, - no es nada, un brazo menos. La patria merecía mucho más;  sus ojos, entristecidos, se fijaron piadosamente sobre el inanimado cuerpo del intrépido Alejandro Díaz, retirado yerto del campo de batalla por alguno de sus fieles camaradas.
En la imagen el General Juan Ignacio Garmendia

Fuente: Compilación de Anécdotas Militares, Subteniente Juan Carlos Cordoni, Bs. As. 1936.