jueves, 30 de mayo de 2013

ANIVERSARIO DE LA CREACIÓN DE LA ESCUELA DE INFANTERÍA "TENIENTE GENERAL PEDRO EUGENIO ARAMBURU"

Nació la Escuela de Infantería al amparo del Regimiento 4 de Infantería de línea, heredando de su progenitor, creado el 29 de mayo de 1810, la exaltación patriótica y el más genuino espíritu militar en que ardían los corazones de todos los argentinos en tan gloriosa fecha revolucionaria.
Con tan auspiciosos principios, inició la Escuela de Infantería su marcha triunfal por el territorio argentino, haciendo sentir la firmeza y el ritmo de su paso donde quiera que la Superioridad ordenara su presencia.
Por Superior Resolución Boletín Militar Reservado (BMR) Nro. 274 del 06 de junio de 1923, se disolvió el Batallón de Instrucción de la Escuela de Tiro, pasando el Regimiento 4 de Infantería de Línea, con asiento en la Guarnición Capital Federal, a constituir la Infantería de dicha Escuela, con la misma finalidad del Batallón de Instrucción.
El Regimiento quedó organizado en dos Batallones de Escuela de Tiro, creándose un III Batallón constituido por la 9na y 10ma Compañías en el Arsenal de Guerra "Esteban de Luca", la 2da Compañía en el Arsenal "San Lorenzo" (provincia de Santa Fe), además de la 12da Compañía del Arsenal "José María Rojas Holmberg" (provincia de Córdoba).
Con tal estructuración queda disuelto el Batallón Buenos Aires, pasando a constituir el Ill Batallón R 4, con dependencia del Jefe de Regimiento. El 11 de octubre de 1924 se crean las Escuelas de Armas, constituyéndose en Escuela de Infantería, el núcleo formado por el Regimiento 4 de Infantería y la Escuela de Tiro (Boletín Militar Nro 1906), siendo designado como primer Director el señor Teniente Coronel Don Bautista Molina, quien permaneció en el cargo hasta el 20 de octubre de 1926.
Estos escuetos datos históricos ya nos ponen en antecedentes de las vicisitudes que tuvo que superar la Escuela para crear y mantener la cohesión de su personal y el alto espíritu que animan su actuación bajo el lema simbólico de "fuertes como el soberbio quebracho a quien no doblega el huracán".
Estos elevados principios uniforman el espíritu y perfilan la doctrina que se impartirá luego en los primeros cursos de infantería en la Escuela del Arma. Son ellos: el de Informaciones para Capitanes con mando de tropa, el de Informaciones para Jefes de Regimientos y Batallones, el de Suboficiales con más de dos años de antigüedad, y el de Oficiales y Suboficiales recién egresados.
Se realizan igualmente los cursos anuales de Tenientes y de Jefes, todos ellos con el fin de perfeccionar la futura actuación en las diversas unidades del arma. Sucede un período de estabilidad organizativa hasta 1935, que lejos de sumir a la Escuela en la inercia de la rutina, la hace enraizar y crecer en los nobles objetivos de subordinación y lealtad a sus mandos.
El árbol frondoso extiende sus ramas y da como frutos la realización de nuevos cursos como el de Tenientes de Infantería, de Comandante de Compañía de Ametralladoras, curso éste que dio motivo para la publicación del "Boletín Informativo de las Armas" (Infantería) y Curso de Instrucción para Jefes de Infantería.
En 1936 se repiten los mismos cursos del año anterior. La Escuela participa en la formación del 9 de julio en la Capital Federal, con motivo del 120mo aniversario de la jura de la Independencia Nacional, y viste por vez primera el uniforme adoptado para todo el ejército, con mochila y casco de acero.
La superior resolución (B.M.R. Nro 1005), de 1937, dispone que el Regimiento 4 de Infantería, base de la Escuela, se convierta en unidad independiente con subordinación al Comando de la 2da División de Ejército, produciéndose así la obligada separación del personal, que no rompe, sin embargo, los vínculos de camaradería y cohesión de ideales.
El 01 de enero de 1941, la Unidad ocupa los antiguos locales del Regimiento 2 de Caballería, y por B.M.R. Nro 1841, en 1942 modifica la anterior denominación de "Regimiento de Infantería (R 4)", pasando a depender del Señor Ministro de Guerra en cuanto a disciplina, administración y gobierno, y del Señor Inspector de Infantería en lo referente a instrucción y experiencia.
En virtud de lo decretado en el mismo Boletín, se originan los cargos de Director de Escuela, Jefe del Regimiento 4, Subdirector de Escuela y 2do Jefe del Regimiento de Infantería 4.
Por disposición Superior de fecha 15 de diciembre de 1940, la Unidad es rebautizada con el nombre de Escuela de Infantería, manteniendo la dependencia anterior, mientras el Regimiento 4 queda subordinado a la 3ra División de Ejército, siendo su asiento la localidad de Gualeguaychú, y el 3er Batallón del Regimiento 4, bajo la misma tutela, se traslada a la localidad de Monte Caseros (Provincia de Corrientes).
Ni estructuras nuevas, ni cambios de nombre son capaces de cambiar la sólida conformación espiritual y técnica de la Escuela, que ya ha creado una tradición que en todo momento alienta el diario quehacer de sus hombres, siempre dispuestos al trabajo y al sacrificio por la realización de una Patria cada vez más grande y gloriosa.
De acuerdo con la organización de paz, la Escuela pasa a depender directamente del Comando en Jefe del Ejército, y a los efectos de experiencia y material e instrucción, del Inspector de Infantería, según lo decretado en B M S Nro 67.
El Batallón de Infantería de la Escuela de Suboficiales "Sargento Cabral" se incorpora a nuestra Escuela, aportando nuevos valores humanos y nuevo entusiasmo a los hombres que a pie firme van jalonando los senderos de la Patria, dejando a su paso inequívocas señales de garantía para seguridad de nuestras instituciones y esperanza de paz y prosperidad para las generaciones venideras.
En cumplimiento de la misión específica de la Escuela, se cumplen en el año 1947 los cursos de Capitanes, Jefes de Unidad, Jefes de Batallón y de Tenientes. Finalizado el año 1948, ocupa la Escuela de Comunicaciones todos los locales de la ex Escuela de Suboficiales "Sargento Cabral", cediendo aquella los suyos a nuestra Escuela.
A fin de cumplimentar lo dispuesto en la Directiva Nro 4 del Comando en Jefe del Ejército y para completar su preparación como Instructores y Subinstructores se incorporan al Instituto 12 (doce) Oficiales y 15 (quince) Suboficiales de Gendarmería Nacional, llenando de orgullo a nuestra institución, a quien se encomienda tan honroso encargo.
Se inician con carácter de novedad, en el año 1950, los cursos de Subtenientes egresados del Colegio Militar y se cumplen los cursos de Capitanes, Zapadores y Mantenimiento. Asimismo se llevan a cabo todos los trabajos correspondientes, incluso los ejercicios finales para los aspirantes a suboficiales de infantería.
Según lo dispuesto por Boletín Confidencial Ministerio de Ejército N9 132, el Batallón de Aspirantes de Infantería se traslada nuevamente a la Escuela de Suboficiales "Sargento Cabral", cediendo sus dependencias al 1er Batallón de Zapadores Blindados.
La Escuela, el 12 de enero del año 1955, recibe la orden de trasladarse a la Guarnición Córdoba, y así partió, llevando a su nuevo destino el entusiasmo y la esperanza de demostrar a sus nuevos anfitriones, los cordobeses, la bravura de sus hombres y el empuje de sus ideales castrenses. Los locales del Regimiento 13 de Infantería fueron su nuevo hogar y "Escuela de Infantería (R 13)" su denominación.
En los ejercicios finales del año 1956, tiene el lnstituto la satisfacción de demostrar su capacidad técnica y el 10 de diciembre de dicho año se reestructura parcialmente su organización, resultando constituidos dos Batallones y una Compañía de Destinos.
Van pasando los años pero no para la Escuela, que muestra su vigor juvenil, renovándose en actividades de todo orden; como los ejercicios finales en la Pampa de Olaen, en 1957, y los cursos realizados en el transcurso del año 1958, de Abastecimiento, Jefes de Sección Comunicaciones y Jefes de Unidades en el cual forman parte todos los jefes de Batallones de Infantería.
Aunando la enseñanza teórica con la práctica, casi más equipo que hombre, se puso el broche de oro de los ejercicios finales realizados este año, con una triunfal marcha de 76 kms., cumplidos en una sola jornada, a través de accidentados caminos serranos, al término de la cual el conductor de la operación pudo presentar a su Jefe un honroso "Sin novedad".
La continua renovación a que se ve sujeto el Ejército, impone a nuestra Escuela consiguientes modificaciones y es así que a fines de 1960 se constituye, con personal y material de la Escuela, el "Centro de Instrucción de Infantería", formado por el RI 13, Agr Ec, Agr Serv y RI 32 Parac. Este último se nutre del espíritu de la Escuela y llega a su edad adulta en setiembre de 1961, en que se independiza con la denominación de "Regimiento de Infantería 32 Paracaidista, Mayor Don Efrain Arruabarrena".
El Centro de Instrucción de Infantería retorna el nombre de "Escuela de Infantería" el 19 de enero de 1964, ocupando los cuarteles de la ex Escuela de Tropas Aerotransportadas con los siguientes cursos: Básico para Oficiales de Infantería, Elemental de Paracaidistas, Perfeccionamiento de Paracaidista Militar, Elemental de Comandos, Avanzado para Oficiales de Infantería (Tenientes primeros.) y finalmente, de cañón 90 mm sin retroceso.
El 13 de setiembre de 1966 se pone en marcha el primer escalón de traslado a la Guarnición Militar Campo de Mayo y hacia allí parte el infante con la mirada puesta en el azul del cielo, símbolo de sus elevados ideales, poniendo término a su permanencia en Córdoba.
Volvió una Escuela de Infantería enriquecida con los valores adquiridos durante su actuación en Córdoba, y pletórica de ideales espirituales, que con inagotable fecundidad seguirán impulsando a los infantes en el cumplimiento de sus deberes y la demostración de su coraje, valentía y característica más entrañablemente grabadas en su alma y en todo su ser: Infantes para Dios y para la Patria.
En el camino de la larga lucha vuelve a encontrar a la unidad en las mismas compañías que ya los cobijara una vez y que hoy se ofrece no sólo para amparar al cuadro permanente sino a todos aquellos que verdaderamente se sienten, "infantes", para que verdaderamente sea:"EL HOGAR DE LA INFANTERIA"
En esta nueva etapa de su vida profesional, la Escuela del Arma incrementa sus actividades académicas, tratando de hacerlo acorde con los avances tecnológicos de la época pero sin desconocer la vigencia permanente del "hombre" como factor de concreción de toda empresa, concepto que anima a la Infantería a exaltar el valor del combatiente por sobre toda otra consideración técnica, ya que jamás la victoria ha de ser completa sin la bayoneta del Infante.
El 10 de marzo de 1979 se le impuso el nombre de Tte. Grl. Pedro Eugenio Aramburu.
Con motivo del conflicto limítrofe con Chile, en 1978, una subunidad de la Escuela es desplegada al Teatro de Operaciones Sur.
En 1982, Oficiales y Suboficiales de este elemento se desplazaron a las Islas Malvinas integrando diferentes elementos de la Fuerza.
El 12 de junio de ese año, el Teniente D Luis Carlos Martella, asignado para esa circunstancia al Regimiento de Infantería 4, entregó su vida en combate, quedando en esas irredentas islas, al igual que muchos, como testigo de la sangre ofrecida por los infantes.
La dura realidad del desenlace impone el desafío de mejorar. Así es como a partir de agosto de 1982 se reinician los cursos regulares y complementarios, tanto los específicos del arma como los comunes a todo el Ejército (de Comandos y Paracaidismo), sin dejar de lado las responsabilidades de continuar formando los futuros oficiales de Seguridad y Servicios, como también la de iniciar el desarrollo de la doctrina para la Infantería Mecanizada.
La difícil situación política interna que atraviesa el país y por ende la Fuerza, entre 1987 y 1990, coloca varias veces a la Escuela de Infantería como epicentro de situaciones políticas no deseadas, cuyas repercusiones se extienden a nivel nacional.
Ya dentro de un marco de disciplina consolidada y con un norte de perfeccionamiento claramente establecido, el Instituto continúa sus cursos regulares y complementarios. En 1991 se efectúa el primer curso de "Alta Infiltración con Medios Paracaidistas", incorporando las técnicas más modernas de paracaidismo empleadas por los ejércitos más avanzados, asistiendo al mismo, alumnos de otras fuerzas y de países extranjeros.
En 1992, luego de un interregno de quince años transcurridos en la Guarnición Militar "Cordoba", finaliza esta importante etapa de la vida del Instituto desarrollada en los cuarteles de Campo de Mayo, en los que naciera en 1924. En el proceso de reestructuración y modernización del Ejército, la Escuela de Infantería "Tte Grl Pedro Eugenio Aramburu", se asienta en la Guarnición Militar "Monte Caseros", dentro del marco de la Br III - Ec, cumpliendo su misión con el invalorable apoyo de la Unidad Escuela:
l Regimiento de Infantería Mecanizado 4.
El 30 de mayo de 1992, inaugura sus actividades académicas en su nuevo asiento que fuera cuartel de la Compañía de Ingenieros 3, donde se establece el Departamento Educacion del Instituto.
Desde el 30 de mayo de 1992, la Escuela de Infantería imparte anualmente en forma interrumpida cursos regulares; tanto para el Personal Superior como Subalterno, tendientes al perfeccionamiento del personal del Arma. Normalmente los cursos regulares son los siguientes:

- Cursos de Capacitación Inicial de las Armas (CCIA).
- Cursos de Formación de Subtenientes del Cuerpo Comando (CFSCC).
- Curso Básico de las Armas (CBA).
- Curso Básico de Conducción (CBC).
- Curso de Perfeccionamiento Medio (CPM).
-Curso de Perfeccionamiento Avanzado (CPA)

En los últimos años se están desarrollando Cursos Complementarios de Infantería Mecanizada. Ellos son:
- Curso Básico de Conducción de Infantería Mecanizada (CBCIM), (Para Jefes de Sección).
- Curso Avanzado de Conducción de Infantería Mecanizada (CACIM), (Para Jefes de Subunidad).

La Escuela de Infantería también realiza las evaluaciones para Cambio de Escalafón y Ascenso Extraordinario para Suboficiales y participa en la elaboración de la doctrina del Arma.
Durante la última década y como consecuencia de la participación del Ejército Argentino en Misiones Militares de Paz, la Escuela de Infantería ha nutrido con su personal los diferentes contingentes que han luchado por mantener la paz en distintos países del mundo.
En ésta, la llamada era del conocimiento, la capacitación es la principal herramienta para adaptarse a las exigencias del mundo actual. Iniciando el siglo XXI, en el marco de una importante estabilidad institucional, la Escuela de Infantería cumple con su clara y trascendente misión de llevar a cabo el perfeccionamiento de Oficiales y Suboficiales, buscando la excelencia de los conductores del Arma de Infantería.
Fuente: www.infanteria.ejercito.mil.ar

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