martes, 19 de noviembre de 2013

ANIVERSARIO DE LA MUERTE DEL CORONEL IBARZABAL

El 19 de noviembre de 1974 en la localidad de Quilmes, una patrulla control de ruta de la policía provincial advirtió el paso de tres vehículos sospechosos (dos automóviles y una camioneta) que se desplazaban aparentemente en convoy. Al advertir el hecho, los efectivos policiales iniciaron la persecución de los citados vehículos, que ya habían emprendido la fuga. En esas circunstancias se produce la detención de la camioneta, y quien se encontraba a cargo de la misma extrajo una arma corta y efectuó un disparo al interior del armario metálico que transportaba en la caja del vehículo, arrojó el arma al suelo y se entregó con los brazos en alto, sin ofrecer resistencia. Cuando los policías lo detuvieron, comprobaron que había dado muerte al Teniente Coronel Jorge Roberto Ibarzabal, presentaba un impacto de bala en su rostro y su fallecimiento se produjo en forma instantánea, su estado físico era deplorable, como consecuencia del prolongado encierro en las denominadas “cárceles del pueblo”, en las que se lo hacía rotar periódicamente para evitar su localización. Intento de asalto y copamiento del Regimiento de Caballería de Tiradores Blindado 10 y Grupo de Artillería Blindado 1 (Azul, provincia de Buenos Aires) Siendo las 22:30hs del sábado 19 de enero de 1974, Regimiento 10 de Caballería y el Grupo 1 de Artillería Blindada, que integraba dicha guarnición, fue atacada por la compañía “Héroes de Trelew” del Ejército revolucionario del Pueblo (ERP), se inician los primeros disparos en el sector oeste del cuartel, donde resulta asesinado soldado de guardia Daniel Gonzalez y es herido de gravedad el Teniente Primero Carullo, Oficial de Servicio. Inmediatamente después, ráfagas de ametralladora, granadas de mano y de fusil, se empiezan a escuchar en distintos sectores del cuartel. Este tiroteo alertó a los oficiales que se encontraban en el Barrio Militar ubicado calle por medio frente al cuartel. Mientras estos fueron adoptando medidas de acción, los atacantes ya habían penetrado y alcanzaban la parte posterior de las subunidades del sector este y oeste del cuartel y Casino de Oficiales, donde se produjeron los primeros combates, buscando alcanzar las salas de armas de las baterías y escuadrones. Simultáneamente llevaron su acción al sector del tanque de agua – guardia- encontrando en varios lugares una fuerte resistencia, lo que le ocasionó importantes bajas. Es de hacer notar, que estos ataques fueron rechazados, volviendo a la acción en varias oportunidades, no pudiendo alcanzar los objetivos perseguidos, de llegar hasta las salas de armas.
Mientras estos episodios se desarrollaban, el Jefe del Grupo de Artillería Blindado 1, Teniente Coronel Jorge Roberto Ibarzabal, que habitaba una casa frente al cuartel, y que había ingresado al mismo ante los primeros disparos, se dirigió a la casa del jefe de la guarnición, que a su vez era el Jefe del Regimiento de Caballería, Coronel Camilo Arturo Gay, que se alojaba en una casa, ubicada detrás del cuartel, separada de este por el arroyo Azul. Una vez allí ambos se dirigieron al cuartel, dejando el coronel a su familia en su residencia. Durante la marcha de ambos jefes al cuartel, a unos 100 metros antes de cruzar el puente sobre el arroyo Azul, encontrándose escasamente armados, son interceptados por un grupo de terroristas desde el sector del puente, siendo muerto el Coronel Gay y tomado como rehén el Teniente Coronel Ibarzabal, ante la amenaza de asesinato de la familia del coronel, la que, luego de rodear la casa, fue también tomada como rehén. El Teniente Coronel  Ibarzabal es introducido en un vehículo y secuestrado alejándolo de las acciones en desarrollo. La familia del Coronel Gay es conducida a un sector del cuartel destinado a la herrería, en donde la esposa del Coronel, quien estaba sentada en el piso con la cabeza de su hija apoyada sobre su falda, es cruelmente asesinada. Patricia Gay, entonces con 14 años, cuenta como ocurrieron los hechos. Nunca se recuperó de ese cuadro de dolor, se suicida el 5 de octubre de 1993.

El 20 de enero de 1974, el entonces Presidente de la Nación se dirigió a la ciudadanía por radio y televisión para referirse a los hechos y, días después la opinión pública conoció el texto de una carta que envía al personal militar de la mencionada guarnición de Azul donde expresa su deseo de "aniquilar cuanto antes este terrorismo criminal" entre todos.

“Buenos Aires, 22 de enero de 1974
Señores Jefes, Oficiales, Suboficiales y soldados de la Guarnición Azul
Como comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas y soldado experimentado luego de más de sesenta años de vida en la Institución, quiero llegar directamente a ustedes para expresarles mis felicitaciones por el heroico y leal comportamiento con que han afrontado el traicionero ataque de la noche del sábado 19 de enero de 1974.
Los ejemplos dados por los jefes y oficiales que han llegado hasta ofrendar sus vidas, tuvo la misma repercusión en los suboficiales y soldados que- con su valentía y espíritu de lucha- repelieron la agresión, con la colaboración de la Armada y la Fuerza Aérea.
Quiero asimismo hacerles presente que esta lucha en la que estamos empeñados, es larga y requiere en consecuencia una estrategia sin tiempo.
El objetivo perseguido por estos grupos minoritarios es el pueblo argentino, y para ello llevan a cabo una agresión integral.
Por ello, sepan ustedes que en esta lucha no están solos, sino que es todo el pueblo que está empeñado en exterminar este mal, y será el accionar de todos el que impedirá que ocurran más agresiones y secuestros.
La estrategia integral que conducimos desde el gobierno, nos lleva a actuar profundamente sobre las causas de la violencia y la subversión, quedando la lucha contra los efectos a cargo de toda la población, fuerzas policiales y de seguridad, y si es necesario de las Fuerzas Armadas.
Teniendo en nuestras manos las grandes banderas o causas que hasta el 25 de mayo de 1973 pudieron esgrimir, la decisión soberana de las grandes mayorías nacionales de protagonizar una revolución en paz y el repudio unánime de la ciudadanía, harán que el reducido número de psicópatas que va quedando sea exterminado uno a uno para el bien de la República.
Vaya mi palabra de consuelo para los familiares que perdieron a sus seres queridos, de aliento para los heridos y de esperanza para las familias del Coronel Gay y Teniente Coronel Ibarzábal. Tengan la certeza de que todo el poder del Estado está siendo empleado para lograr su liberación.
Quiera Dios que el heroico desempeño de todos ustedes nos sirva siempre de ejemplo.”
Firmado: Juan D. Perón, Presidente de la Nación.
Fuente: Info/con Noticias.