miércoles, 10 de noviembre de 2010

ANIVERSARIO DE LA MUERTE DEL TENIENTE CORONEL JUAN FRANCISCO DÍAZ


Nació en Algeciras, provincia de Andalucía, España. Antes de cumplir su año de nacimiento sus padres lo condujeron a Cartagena de Indias, donde siguió la carrera de piloto, en el ejercicio de la cual vino al Río de la Plata, donde lo halló la primera invasión británica. Fueron sus padres Juan Díaz y María Dolores Núñez.
En agosto de 1806 salió de Montevideo con el ejército que se formó para reconquistar la ciudad de Buenos Aires, como 2º de una cañonera, y desembarcando en Las Conchas (actual Tigre) se incorporó a los Tercios de Marinos que mandaba el teniente de fragata Cándido Lasala, con los que intervino activamente en la Reconquista. Enseguida pasó destinado a la sumaca “Belén” hasta el 4 de abril de 1807, en que pasó al servicio de tierra por haber sido dado de alta el mismo día como subteniente de milicias, jerarquía con la cual tomo participación activa en la memorable Defensa de esta Capital del 2 al 7 de julio del mismo año.
El 14 de agosto de 1807 obtuvo la jerarquía de subteniente de línea y el 16 de febrero de 1808 el grado de teniente del Regimiento de Infantería Ligera de Montevideo. El 22 de febrero del último año ascendió a teniente efectivo del Regimiento de Infantería del Río de la Plata; cuerpo en el cual fue promovido a ayudante mayor el 22 de setiembre, y a capitán graduado, el 3 de octubre del mismo año 1808. En esta última fecha obtuvo su retiro del servicio.
El 1º de febrero de 1811 la Junta le otorgó despachos de 2º capitán de la Balandra de guerra “San Felipe y Santiago”, con la asignación de “setenta pesos mensuales por único sueldo durante se halle en efectivo”, según expresa el despacho correspondiente. La balandra de referencia, que tomó el nombre de “América”, estaba mandada por el comandante Angel Hubac y montaba 3 cañones y estaba tripulada por 26 hombres. Con dicho buque, Díaz asistió al combate naval de San Nicolás el 2 de marzo de aquel año; logrando la “América” colocarle cuatro impactos de cañón en el casco y arboladura al bergantín español “Cisne”, armado con 12 cañones, no obstante lo cual no pudo impedir el desastre de la escuadrilla patriota.
Procesados los jefes que intervinieron en aquella acción de guerra, Díaz salió absuelto, razón por la cual la Junta le extendió el 8 de agosto de 1811 despachos de “Capitán del lanchón de auxilio armado en guerra con la asignación de cincuenta pesos mensuales por único sueldo durante se halle efectivo”, según expresa el correspondiente despacho otorgado en aquella fecha y que lleva la firma de Saavedra, Domingo Matheu, Juan de Alagón, José Antonio Olmos y Dr. Juan Ignacio de Gorriti; firmando como secretario el Dr. José García de Cossio.
Con la referida embarcación, Díaz se halló en la acción del 19 de agosto de 1811 contra la escuadra de Michelena, que hizo fuego a las Balizas, encontrándose el lanchón patriota en la orilla del río, teniendo que observar al enemigo barajando los bancos. Al pactarse los ajustes con Montevideo, el 20 de octubre de aquel año, fue Díaz el que condujo los pliegos al “Belén” con tal motivo.
El 1º de enero de 1812 fue nombrado subteniente 1º de la 6ª Compañía del Regimiento de Artillería de la Patria que mandaba el coronel Manuel Guillermo Pinto, con el cual perteneció a la guarnición de esta Capital. El 23 de febrero de 1813 la Asamblea General Constituyente le otorgó el “título de ciudadano de las Provincias Unidas del Río de la Plata”. En el Regimiento de Artillería dictó clase de matemáticas a los cadetes.
De octubre de 1813 a abril de 1814 estuvo destacado en la Ensenada y en julio del último año, en la Capitanía del Puerto de Buenos Aires. El 11 de agosto de 1814 el Director Posadas lo ascendió a ayudante mayor del batallón Nº 10 de Infantería, con el que marchó a Montevideo, a las órdenes del coronel Barón de Holmberg. El 12 de noviembre del mismo año fue promovido a capitán de la 3ª Compañía del mismo cuerpo. El 7 de diciembre de igual año fue destinado a la compañía de cazadores de su batallón.
Permaneció de guarnición en Montevideo hasta marzo de 1815, en que regresó a Buenos Aires, pasando el día 30 de aquel mes a mandar la compañía de granaderos del Nº 10, y el 7 de junio del mismo, la 4ª del mencionado batallón.
El 31 de diciembre de 1815 obtuvo despachos de capitán del Regimiento de Artillería de la Patria, en cuya Plana Mayor revistó hasta el 1º de abril de 1816, en que pasó a mandar la 3ª Compañía del 2º
Batallón. El 22 de octubre de 1817 marchó a incorporarse al Ejército del Norte, donde el 6 de diciembre del mismo, el general Belgrano le encargó el mando de la 3ª compañía de artillería.
Permaneció en Tucumán hasta agosto de 1819, en que regresó a Buenos Aires. El 23 de este mismo mes y año se le dio el mando del bergantín “Belén”, en reemplazo de Luis Escofier.
El 5 de diciembre de 1820 pasó “en comisión” a mandar la 4ª Compañía del Batallón de Artillería de Buenos Aires. El 28 de febrero de 1822 obtuvo su reforma militar, siendo reemplazado en su compañía por el capitán Benito Nazar.
El 14 de diciembre de 1824 fue llamado nuevamente al servicio para marchar a Salta, a las órdenes del gobernador Arenales y en marzo del año siguiente tomó parte con el mismo General en la campaña contra Olañeta. Incorporado el 19 de agosto de 1825 al Batallón de Cazadores de Salta, que organizó el comandante José María Paz, el 2 de diciembre de 1825 salía de aquella ciudad para incorporarse al ejército de operaciones contra el Brasil. A llegar a Paraná, el capitán Díaz bajó a Buenos Aires conduciendo pliegos.
El Batallón de Cazadores de Salta fue el plantel del Regimiento 2 de Caballería, al cual perteneció Díaz hasta el 1º de abril de 1826, en que fue dado de baja por el General en Jefe del Ejército. El 1º de junio del mismo año fue incorporado a la Plana Mayor del Ejército, en el Estado Mayor General.
El 12 de enero de 1828 fue nuevamente destinado al ejército de operaciones y habiéndose embarcado para marchar a su destino, se encontró en el combate naval sostenido el 17 de febrero de aquel año por la escuadra republicana contra la enemiga, por el represamiento del bergantín “Sicilia”; siendo herido el capitán Díaz gravemente en el pie derecho, por lo cual quedó imposibilitado para servir en servicio activo en campaña. Por esta causa solicitó se le diera colocación en el puerto de la Ensenada, como comandante de aquella batería, solicitud despachada favorablemente el 18 de junio de 1828, siendo agregado al Batallón de Artillería.
Por hallarse comprendido en la Orden Superior del 29 de agosto de 1829 fue dado de baja por haber sido antes reformado. El 7 de octubre de 1830 fue dado de alta nuevamente como capitán de caballería y agregado al Cuerpo de Artillería de Buenos Aires; pasando en la misma fecha a servir con un piquete de esta arma a la guarnición de Bahía Blanca.
En aquel puesto, Rosas le extendió despachos de sargento mayor graduado de artillería el 30 de diciembre de 1831; y el 31 de agosto de 1832, recibió la efectividad de dicho empleo.
Continuó sirviendo en Fuerte Argentino o Bahía Blanca los años siguientes, hallándose en numerosos encuentros con los indios. Rosas le otorgó el 27 de noviembre de 1838 despachos de teniente coronel graduado de artillería, ejerciendo el comando de esta arma en la guarnición de Bahía Blanca.
Desempeñando el comando accidental de este último punto, el teniente coronel Juan Francisco Díaz falleció allí, el 10 de noviembre de 1850. Había contraído matrimonio en Buenos Aires, el 5 de agosto de 1807, con Nicolasa Preciado, porteña, hija de Pedro Preciado y María Eusebia Cerda.
En un informe extendido por el capitán (después coronel) Manuel Ramírez, del Regimiento de Artillería, el 12 de febrero de 1812, expresa que Díaz “se comportó con honor” en el combate naval de San Nicolás.
En la Imagen: Regimiento de Artillería Volante.

Fuentes: Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado / www. revisionistas.com.ar / Yaben, Jacinto R. – Biografías argentinas y sudamericanas – Buenos Aires (1938).

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