martes, 14 de septiembre de 2010

ANIVERSARIO DEL ARMA DE INFANTERÍA “INMACULADA CONCEPCIÓN


Los orígenes del arma se remontan al período colonial, en que los siete batallones de infantería Para buscar sus antecedentes más lejanos, debemos remontamos al siglo XVI, cuando, por la conquista, arribaron a estas tierras los primeros elementos de la Infantería española.
A partir de ese tiempo, y también durante el siglo XVII, el arma, a través de milicias, cumplió diversas operaciones militares con fines básicamente defensivos ante el amago de ataques de piratas y corsarios; los levantamientos de los calchaquíes; el primer sitio de Colonia del Sacramento y la Guerra Paulista.
Durante el siglo XVIII ya puede hablarse de la Infantería que, por intermedio de sus unidades primarias, los tercios y las milicias, intervinieron en: la guerra contra los portugueses; la guerra guaranítica; la expedición española a las Islas Malvinas (1770) y las guerras sociales estalladas en nuestro territorio.
Pero los sucesos más trascendentes en que participa el arma, ya en el siglo XIX, son las Invasiones Inglesas y la Revolución de Mayo. Las tropas de Infantería intervinientes en los tres hechos citados precedentemente, fueron:

En la Primera Invasión Inglesa:
Compañía de Granaderos del Regimiento de Infantería de Buenos Aires; Voluntarios de Infantería de Montevideo; Compañía de Migueletes; Cuerpo de Voluntarios Patricios de la Unión y Real Marina y Marinería desembarcada.

En la Segunda Invasión Inglesa:
Cuerpos de Americanos (criollos); Cuerpo de Patricios; Cuerpo de Arribeños; Batallón de Naturales, Pardos y Morenos; Compañía de Granaderos de Infantería y Compañía de Cazadores Correntinos.Cuerpos o tercios de españoles; Cuerpo o tercio de Gallegos; Tercio de Andaluces o Batallón de los Cuatro Reinos de Andalucía; Tercio de Catalanes o Miñones y Tercio de Vizcaínos.

En la Revolución de Mayo:
Cuerpos Veteranos: Regimiento de Infantería de Buenos Aires y Asamblea de Infantería y Caballería.Cuerpos Urbanos (Milicias): Batallones 1 al 5; Batallón Granaderos de Fernando VII y Batallón de Casta de Infantería.

El propio Libertador General Don José de San Martín, durante sus primeros diecinueve años de vida militar, integró la Infantería española, destacándose por sus valores humanos y profesionales acreditados en combate.

La Primera Infantería Argentina
Es importante señalar el papel protagónico que cumplió la Infantería, tanto por la acción de presencia del Regimiento de Patricios, como por la decidida participación político-militar de su prestigioso jefe durante toda la Gesta de Mayo.
Por tal razón, el historiador Emilio Loza relata, en la Historia de la Nación Argentina de Ricardo Levene, el nacimiento de nuestra Infantería de la siguiente manera: “La Infantería constituyó el núcleo más importante de la tropa de línea o veterana de los Ejércitos de la Revolución y de la Independencia, y fue con ella que la Junta Provisional de Gobierno inició la imperiosa e impostergable obra de reforma militar, necesaria para preparar el instrumento que debía apoyar la difusión de los ideales de libertad que acababan de ser proclamados”.
Por decreto y resolución del 29 de Mayo y 31 de Octubre de 1810, respectivamente, los siete batallones de Infantería de milicias existentes en Buenos Aires, desde la reorganización dispuesta por el Virrey Cisneros el 11 de Setiembre de 1809, fueron transformados en regimientos de clase de veteranos de 1.116 plazas.
La primera Infantería argentina estuvo, por lo tanto, constituida por los Regimientos Nº 1 al 5, el de Granaderos de Fernando VII, el de Castas o de Pardos y Morenos, el Regimiento de Infantería de Buenos Aires o Fijo y, además, se encomendó a Don Domingo French la tarea de organizar otro con el nombre de América.
En noviembre de 1810 fue disuelto el Fijo y lo que existía del Nº 5, ingresando algunos restos en el Regimiento de América, al que se le dio el Nº 5 sin perder la otra denominación. Por las razones señaladas precedentemente, se entiende que el 29 de Mayo, al dictarse el decreto de creación de dichos cuerpos militares, inicia su larga y fecunda vida institucional el Ejército Argentino, siendo por lo tanto la Infantería quien la materializa.
No obstante lo expresado, cabe reiterar que se toma como fecha de nacimiento del arma el 13 de Setiembre de 1806, ya que fue ése el día en que se creó el Cuerpo de Patricios, siendo su primer jefe el Coronel Cornelio Saavedra.

"Si en el combate tu agresividad impresiona . . .
Si tu audacia raya en la temeridad . . .
Y lo sobrehumano de tu conducta paraliza al enemigo . . .
Entonces podrás decir que eres un infante argentino."

Fuentes: Efemérides – Agrupación Patricios Reservistas / Patricios de Vuelta de Obligado

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lunes, 13 de septiembre de 2010

DÍA DEL REGIMIENTO DE INFANTERÍA 1 “PATRICIOS”


El 13 de septiembre de 1806, con motivo de las invasiones inglesas y en respuesta a la proclama de Santiago de Liniers y Bremond, que invitaba a todos los ciudadanos a armarse contra el enemigo, se organizó el Regimiento de Infantería 1 “Patricios”. Así, frente a la inminencia del peligro y antes que la nación misma, nació la heroica “Legión de Patricios Voluntarios Urbanos”, compuesta por tres batallones de 1356 hombres y comandada por el teniente coronel Cornelio Saavedra. Por tanto, en esta fecha, celebramos un nuevo aniversario del nacimiento de la unidad más antigua de todas las armas, embrión del Ejército Argentino.

El Regimiento de Infantería 1 “PATRICIOS” nació con motivo de la primera invasión inglesa al Río de la Plata, respondiendo a la proclama del Capitán de Navío Santiago de Liniers y Bremond, que convocaba a todos los ciudadanos a armarse contra el enemigo. Tuvo su bautismo de fuego el 5 de julio de 1807 defendiendo Buenos Aires durante la segunda invasión. Los colores de su uniforme y el bravo grito de “Patricios” estuvieron siempre, donde quiera que la Patria jugara su suerte a la verdad de las armas.

Fue su primer Jefe el, entonces, Teniente Coronel Don CORNELIO SAAVEDRA. revistaron en las filas de esta gloriosa Unidad personalidades de la talla de BELGRANO, CHICLANA, LOPEZ Y PLANES, PEDRIEL, DIAZ VELEZ y miles de valientes criollos que “Buenos Aires heroica ofrendó” para la noble misión de defender la libertad y los derechos del hombre. Las Invasiones Inglesas fueron una serie de expediciones británicas que atacaron a las colonias españolas del Río de la Plata a principios del Siglo XIX. Los invasores ocuparon la ciudad de Buenos Aires en 1806 y fueron vencidos 46 días después por un ejército proveniente de Montevideo comandado por Santiago de LiniersEn 1807 una segunda expedición tomó la plaza fuerte de Montevideo y permaneció en este enclave por varios meses. Un segundo intento de ocupación de la capital del Virreinato del Río de la Plata, en ese mismo año, fue exitosamente combatido por las fuerzas defensoras, que se componía no sólo de las tropas oficiales al servicio de la corona sino también de numerosas milicias urbanas, grupos de criollos a quienes se había armado y organizado militarmente. La resistencia del pueblo y su participación activa en la defensa y la reconquista aumentó el poder y la popularidad de los líderes criollos e incrementó la influencia y el fervor de los grupos independentistas. Paralelamente, quedó en evidencia de la incapacidad de la metrópoli de defender a sus colonias en el contexto de los conflictos internacionales de la época. Estos motivos convierten a las invasiones inglesas en uno de los catalizadores de la causa emancipadora en la Argentina y gran parte de Hispanoamérica. La Revolución de Mayo de 1810, eclipsaría la importancia de las invasiones inglesas. La cultura popular argentina sólo rescata el agua y el aceite hirviendo sobre las tropas invasoras. Sin embargo, fue en el cabildo abierto del 10 de febrero de 1807 cuando por primera vez prevaleció la voluntad del pueblo americano por sobre los intereses de España, ocasión en que se resolvió la destitución del representante del rey.

El Regimiento de Infantería 1 “PATRICIOS” estuvo presente en las jornadas de mayo de 1810, velando con sus armas el nacimiento de la Patria. Bajo la inspiración de su primer jefe, el Brigadier General Cornelio de Saavedra, aseguró la ejecución de la voluntad criolla en aquellos difíciles días que culminaron con la constitución de la Primera Junta de Gobierno, dando luego sobre la base de sus tres Batallones origen al Ejército cuando se organizó el 29 de Mayo,. Desde aquel momento participó en las jornadas decisivas de la guerra por la independencia y bajo las órdenes del General Belgrano. Durante la Guerra de la Independencia, participó entre otras, en las gloriosas jornadas de Suipacha, San José, Las Piedras, Montevideo y Tucumán. Bravos en el triunfo y abnegados en la derrota, los Patricios supieron defender con su sangre el celeste y blanco del pabellón nacional.Durante la Guerra contra el Imperio del Brasil, inscribió páginas de gloria en su historial, participando en los combates de Bacacay e Ituzaingó.

En la década de 1840, participó exitosamente en el rechazo de las sucesivas incursiones anglo-francesas a las costas argentinas, alcanzando su mayor brillo en el Combate de la Vuelta de Obligado donde el valor de los Patricios, junto con los lugareños, volvió a trascender las fronteras del país, siendo motivo de admiración de los comandantes y tropas extranjeras. Participó activamente en la llamada “Guerra de la Triple Alianza”, destacándose por su valor y coraje, participando en Yatay, Paso de la Patria, Tuyutí, Estero Bellaco, Humaytá y Curupaytí, batalla en la que dejara heroicamente su vida en el campo de combate el Jefe del Regimiento, Teniente Coronel Don MANUEL ROSETTI
En 1982, durante la “Gesta de Malvinas”, una de sus compañías tomó parte en la defensa de Puerto Argentino y en el combate de Monte Longdon, donde muere el Soldado Clase 63 CLAUDIO BASTIDA.

Hablar de la historia del Regimiento de Infantería 1 “Patricios”, es hablar de los hechos más trascendentes de la historia de la Patria. Sus campañas, acciones de guerra, las numerosas condecoraciones obtenidas, el acabado cumplimiento de su misión presente, insertado en un Ejército moderno, sosteniendo las más caras tradiciones de la República, participando con sus hombres y mujeres en Organizaciones Militares de Paz en el exterior y en tareas de combate como Infantería de asalto aéreo, habla de la calidad y espíritu simple y noble de los soldados de la República. Hoy, próximo a cumplir el Bicentenario de creación y de su Bautismo de Fuego en el año 1807, es el Regimiento Escolta del Jefe del Estado Mayor General del Ejército y del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, marcando su permanente presencia en el Cabildo de la Ciudad, La Plaza de la República y el Palacio de Gobierno, el monumento a la Bandera en Rosario, y otros lugares que a lo largo del País simbolizan nuestras Tradiciones

Fuente: www.patricios.mil.ar1886

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domingo, 12 de septiembre de 2010

ANIVERSARIO DE LA ORGANIZACIÓN DEL REGIMIENTO DE INFERNALES


El 12 de septiembre de 1815, el gobernador intendente de la provincia de Salta, coronel don Martín Miguel de Güemes, propuso al director supremo, don Ignacio Álvarez Thomas, la aprobación de la “División Infernal de Gauchos de Línea”, que organizó para la “independencia de nuestras Provincias Unidas, defender la dignidad de su gobierno, y los sagrados derechos de la patria”. Al respecto le expresaba: “...aquellos héroes que bajo la denominación de gauchos han contraído tan recomendables, voluntarios y desinteresados servicios, dando a la patria muchos días de alegría, y a sus enemigos eternas pruebas de su esfuerzo, se me han reunido para emplearse absolutamente en el servicio formando un cuerpo de línea. No dudando del beneplácito de V. E. he organizado una división de caballería compuesto de dos escuadrones de a dos compañías, cada una de cien plazas; y he dispuesto se les instruya en todo lo necesario al desempeño del servicio de infantería, para que puedan ser ocupados así a pie como a caballo... A la fecha se halla armada por ahora con fusil y bayoneta. Su disciplina es ya regular en una y otra arma, tanto que la considera no suficiente desempeño del servicio en campaña y en guarnición”.

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sábado, 11 de septiembre de 2010

DIA DEL ESTADO MAYOR CONJUNTO.


El 9 de septiembre se celebra el Día del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.

El actual Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas tiene su origen en la Ley 13.234 sancionada por el Honorable Congreso de la Nación el 9 de septiembre de 1948.
La misma establecía las pautas generales referidas a la Defensa Nacional, teniendo en cuenta los nuevos conceptos vigentes en el mundo a la luz de las experiencias recogidas al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Dicha ley establecía en lo que respecta a este organismo, los siguientes aspectos de interés:
En el artículo 11
"La conducción de la guerra compete directamente al Presidente de la Nación, quien adoptará las resoluciones pertinentes en acuerdo parcial de Gabinete, asistido por los Secretarios de Estado de Relaciones Exteriores, Guerra, Marina y Aeronáutica, constituídos al efecto en Gabinete de Seguridad y Exterior (o Gabinete de Guerra), con el asesoramiento directo del Estado Mayor de Coordinación".
En el artículo 12
"EL Gabinete de Seguridad Exterior, a los efectos de la preparación y conducción de la guerra y de la mayor coordinación de las Fuerzas Armadas en operaciones conjuntas, será asistido en forma permanente por el Estado Mayor de Coordinación, el que estará directamente subordinado y se integrará con Jefes y Oficiales de los Estados Mayores Generales del Ejército, Armada y Fuerza Aérea, de acuerdo con la organización objetivos y facultades que el Consejo de Defensa Nacional fije al reglamentar sus actividades."
En el artículo 13
"A los efectos de la conducción de las operaciones, el Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas dispondrá como órgano asesor al Estado Mayor de Coordinación, el que dependerá directamente del Presidente de la Nación (Gabinete de Seguridad Exterior) y será el órgano natural y obligado mediante el cual se impartirán órdenes e instrucciones a los Comandantes en Jefe de todas las Fuerzas".
Su constitución desde el punto de vista administrativo fue dispuesta por decreto Nro. 1775 del 24 de enero de 1949 y su organización, misiones, dependencias y otros aspectos funcionales establecidos por el reglamento del Estado Mayor de Coordinación, aprobado por decreto del poder Ejecutivo Nacional Nro. 1776 de la misma fecha.
Estos decretos respondían a la necesidad de reglamentar aspectos de detalles de lo establecido por la ley 13.234
Por resolución conjunta Nro 23/951 "R" del 29 de agosto de 1951, firmada por los Ministros, Secretarios de Estado Defensa Nacional, Ejército, Marina y Aeronáutica, y con motivo de la creación del Ministerio de Defensa, se establece la dependencia de este Ministerio y se modifican aspectos menores relativos a su misión, relaciones, funciones y tareas.
El 3 de febrero de 1967, se promulgó la Ley de Defensa 16.970, estableciendo en su artículo 55 que el Poder Ejecutivo Nacional reglamentaría por decreto "la composición orgánica básica y el régimen de trabajo de los organismos que serán creados dentro del Sistema Nacional de Planeamiento y Acción para la Seguridad".
Seguidamente por decreto Nro 738/67 y 739/67 de la misma fecha, se establecen los organismos que compondría el Sistema Nacional mencionado, ya sea por creación de nuevas dependencias o modificación orgánica de las ya existentes, entre estas últimas, el Estado Mayor de Coordinación que pasó a denominarse Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armas.
En el año 1997, dentro del Programa de Reestructuración y Racionalización del Ministerio de Defensa, el Estado Mayor Conjunto abandona su vieja sede de Paseo Colón 255 y se traslada a su actual asiento en el Edificio Libertador.

MISION DEL ESTADO MAYOR CONJUNTO
Asistir y asesorar a la conducción superior del Estado en la preparación y empleo del instrumento militar, a fin de contribuir al logro de los objetivos de la conducción estratégica nacional.

Misión Principal de las Fuerzas Armadas
Contribuir a la defensa nacional actuando en forma disuasiva o empleando los medios en forma efectiva, a fin de proteger y garantizar de modo permanente la soberanía e independencia, la integridad territorial, la capacidad de autodeterminación, la vida y libertad de los habitantes y los recursos de la Nación frente a los riesgos y eventuales amenazas de origen externo.

Misión Secundaria de las Fuerzas Armadas
Participar en Operaciones de Mantenimiento de Paz y/o coaliciones multinacionales bajo mandato de Organismos Internacionales.
Participar en el desarrollo de medidas de cooperación y confianza mutua, en el marco regional e internacional, para la prevención de situaciones de conflicto.
Participar en Misiones de Seguridad Interior en los términos prescriptos por la Ley de Seguridad Interior.
Fuente: www.fuerzas-armadas.mil.ar

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viernes, 10 de septiembre de 2010

ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DEL GENERAL JOSE MARIA PAZ


Nace en la Ciudad de Córdoba el 9 de septiembre de 1791. General de carrera. Inició la carrera de derecho que nunca terminó por haberse alistado en el ejército durante la guerra de la independencia. Luchó en Tucumán, Vilcapugio y Ayohuma, bajo las órdenes del general Belgrano. Perdió un brazo en la batalla de Venta y Media, a resultas de lo cual fue conocido con el nombre de "el manco Paz". En enero de 1820, con Juan Bautista Bustos, caudillo de Córdoba, se sublevó contra el gobierno de Buenos Aires. Más tarde, Bustos lo desterró a Santiago del Estero.
En 1826 se unió nuevamente al ejército para combatir en la guerra contra el Brasil y en 1827 fue designado comandante de ejército, por entonces Paz se había declarado unitario y comenzó su lucha por formar un poder multiprovincial opuesto al liderazgo de Buenos Aires. Pronto Buenos Aires, bajo la dirección de Rosas, declaró la guerra contra Paz. En 1829 éste llegó a Córdoba y derrotó en San Roque a Bustos, su viejo general de ejército, al mismo tiempo, Facundo Quiroga marchó contra Paz, pero fue derrotado en La Tablada y Oncativo. De esta manera Paz logró transformar a Córdoba en el centro de la Liga del Interior. Integrado por nueve provincias con una forma centralizada de gobierno. Mientras tanto, Estanislao López asumió el liderazgo de las fuerzas federales y tomó prisionero a Paz. Rosas ordenó su ejecución pero López se rehusó a obedecer la orden. Paz huyó a Corrientes, donde luchó contra Rosas y derrotó al general Echagüe, partidario de Rosas, en Caaguazú (28 de noviembre de 1841).En 1842 pasó a ser gobernador de Entre Ríos, pero pronto desavenencias suscitadas con Ferré, gobernador de Corrientes, y Rivera, del Uruguay, obligaron a Paz a trasladarse a Montevideo donde organizó a las fuerzas contra el sitio de Oribe. En 1844, el nuevo gobernador de Corrientes, Joaquín Madariaga, lo invitó a regresar para dirigir el ejército contra Rosas, y en 1845 subscribió un tratado con Corrientes y Paraguay para combatir a Rosas. Esperaba atacar a Entre Ríos, mas el triunfo de Urquiza sobre Rivera en India Muerta hizo modificar sus planes.Paz permaneció en Corrientes y trató de enfrentar a Urquiza, pero renunció debido a complicaciones políticas y emigró al Brasil. Allí, sumido en la pobreza, escribió sus Memorias; permaneció en Río de Janeiro hasta 1852, cuando llegaron a él noticias de la revuelta de Urquiza. Inmediatamente regresó a la Argentina donde llegó en el momento de producirse el levantamiento contra Urquiza, después de la derrota de Rosas. Paz tomó parte en la defensa de la ciudad de Buenos Aires. Fue ministro de Guerra en el gabinete de Pastor Obligado. En 1854, aunque con precaria salud, fue electo legislador por la provincia y participó en los debates constitucionales; Paz y Mitre se opusieron a la firma de esta constitución provincial.
Murió el 22 de octubre de 1854 en la Ciudad de Buenos Aires. Durante la presidencia de Domingo F. Sarmiento, sus restos son llevados a la Catedral de Córdoba junto a los repatriados restos de su esposa.

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jueves, 9 de septiembre de 2010

ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DEL GENERAL MARIANO NECOCHEA.


Granadero a caballo del ejército del general San Martín; director de la Casa de la Moneda, Lima. Nació en Buenos Aires el 7 de septiembre de 1792, de padres españoles; en 1804 dejó el país para ir a estudiar a Sevilla; a su regreso se asoció a los negocios de su padre. En 1812 se apersonó ante el general San Martín y se alistó en su regimiento de granaderos a caballo como alférez (segundo teniente); luchó por primera vez en San Lorenzo; más tarde se unió al ejército del Norte y, bajo las órdenes de Rondeau, combatió contra los españoles; preservó gran parte del ejército patriota después de Sipe Sipe; de allí se trasladó a Mendoza y volvió a reunirse con San Martín; luchó en Chacabuco, fue enviado al sur de Chile y participó del asalto a Talcahuano; de allí pasó al Perú e intervino en la campaña de la Sierra bajo las órdenes de Arenales. En la Batalla de Junín estuvo al frente de la caballería. Allí cayó de su cabalgadura, después de recibir catorce heridas en esa acción. Sobre el campo fue nombrado General de División.

Necochea permaneció en Perú y prestó servicios bajo el mando de Bolívar, quien lo nombró, en 1824, gobernador de Lima; actuó en la batalla de Junín, donde se destacó por su bravura; después de este combate fue promovido a general de división, pero fue herido y no pudo seguir luchando; luego de Ayacucho, Bolívar lo designó director de la Casa de la Moneda en Lima; sospechoso de estar involucrado en una conspiración, dejó el Perú. A su llegada a Buenos Aires fue nombrado por Rivadavia jefe de las reservas militares; solicitó ser enviado al frente brasileño pero su pedido fue denegado; en 1831 regresó al Perú, aprovechando una ley de amnistía; ocupó otra vez la dirección de la Casa de la Moneda; en 1834 el gobierno peruano volvió a conferirle el rango de Gran Mariscal. Los acontecimientos políticos le obligaron a observar un exilio transitorio, pero después volvió al Perú donde desempeñó su antiguo cargo; murió en Miraflores, Perú el 5 de abril de 1849.
En la imagen: Monumento al General Mariano Necochea, en la Plaza Dardo Rocha, de Necochea, Provincia de Buenos Aires.



miércoles, 8 de septiembre de 2010

ANIVERSARIO DEL DESEMBARCO EN PERÚ DEL GENERAL JOSE DE SAN MARTIN


El día 8 de septiembre se produce el desembarco del Ejército Libertador en el Perú. En la Bahía de Paracas se inician las operaciones de desembarco. Posteriormente el General José de San Martín, desde su Cuartel General en Pisco, dicta una proclama recomendando a las tropas un comportamiento juicioso y de respeto hacia las personas y bienes, estableciendo penalidades para los infractores. En esta fecha se conmemora el Día de la Amistad Argentino-Peruana.

El llamado Desembarco de San Martín marca el comienzo de una serie de episodios de la historia Peruana de gran significación para la organización política que adoptaría la Sudamerica independiente.
El 20 de agosto de 1820, partió de Valparaiso, Chile, con destino al Perú, la Expedición Libertadora al Perú al mando del Generalísimo José Francisco de San Martín. El jefe de Gobierno chileno, Capitán General Bernardo O’Higgins, realizó grandes esfuerzos para hacer realidad esta costosa y arriesgada empresa.
El Vicealmirante Thomas Cochrane condujo la flota de once naves de guerra de alto bordo y 15 transportes, conduciendo casi 4.000 efectivos de nacionalidad argentina, peruana y chilena adecuadamente uniformados y pertrechados. La escuadra navegó bajo bandera chilena.
La finalidad de la expedición era desembarcar cerca de Lima, establecer una cabeza de playa segura y realizar una rápida incursión militar que aislara a la capital y permitiera enfrentar de manera disgregada al ejército realista. Un hito clave de la estrategia era tomar Lima, hasta entonces llamada Ciudad de los Reyes, y proclamar la independencia, nombrándose San Martín Protector del Perú, para desde esta posición llamar a sumarse a la causa patriota al resto del Perú.
El desembarco se produjo sin novedad en la bahía de Paracas en la mañana del 8 de septiembre. Tomó varias horas el cuidadoso arribo a tierra de las tropas, municiones y artillería. Al momento del arribo un pelotón de caballería del Virrey que custodiaba el lugar huyó hacia el norte. En la ciudad de Pisco hizo otro tanto el jefe militar español de la plaza, Coronel Químper.
Mientras se realizaba el desembarco de todo el ejército, un escuadrón de caballería y una compañía de infantería con artillería ligera se adelantaron a tomar posiciones en las inmediaciones de Pisco. El Ejército Libertador, con el propio San Martín al frente, entró al ciudad en horas de la tarde. A su paso, muchos lugareños vivaron a las tropas patriotas y hubo jóvenes, incluidos algunos esclavos, que se ofrecieron como voluntarios portando como credencial alguna de las proclamas distribuidas clandestinamente en los puertos, meses antes, por el vicealmirante Cochrane.
San Martín instaló su Estado Mayor en una antigua casona ubicada a menos de 50 metros de la plaza mayor. Allí trabajó y residió durante algunos días, definiendo la estrategia militar a seguir en suelo peruano y complementariamente vislumbrando lo que sería la primera bandera y el primer Escudo del Perú independiente.
Allí, fueron aceptados los primeros voluntarios peruanos. José María Palomo, quien tuvo heroica actuación en el Puente Llapay, en Huaura, semanas después; Manuel Tiburcio Odriozola, letrado que llegó a ser secretario de gobierno y que libró batalla ese 4 de octubre en Nazca; Manuel Jorge Bastante, religioso que ejerció como Capellán en filas; Juan José Salas, quien fuera alcalde de primer voto de Ica; Francisco de Paula Cabrera, abogado Iqueño; Isidro y Baltasar Caravedo; José Florez, conspirador entonces prófugo, jefe del grupo de los “deanes” de la calle Monopinta de Lima; Juan José Loyola, quien llegó a ser general; los hermanos Lorenzo; Joaquín Bardales, Pablo Farfán, Santiago Gómez, Manuel Revilla, José Bernaola, Manuel Carrasco; Rafael y José Santos Lévano, trabajadores iqueños y José María de la Fuente Carrillo de Albornoz, marqués de San Miguel de Híjar, quien pidió un puesto en el ejército y aportó caballos y dinero.
Antes de caer la noche del 8 de septiembre, mediante una imprenta portátil perteneciente a su ejército, San Martín emitió su primera proclama desde suelo peruano, firmada:
“San Martín. Cuartel general del Ejército Libertador en Pisco. Septiembre 8 de 1820. Primer día de la libertad del Perú”
En esta proclama decía:
“Compatriotas: […]. El último virrey del Perú hace esfuerzos para prolongar su decrépita autoridad […]. El tiempo de la impostura y del engaño, de la opresión y de la fuerza está ya lejos de nosotros, y sólo existe la historia de las calamidades pasadas. Yo vengo a acabar de poner término a esa época de dolor y humillación. Este es el voto del Ejército Libertador”.

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