domingo, 3 de marzo de 2013

ANIVERSARIO DE LA CREACIÓN DEL REGIMIENTO DE INFANTERÍA DE MONTE 9 "CNL PAGOLA"


Fue creado por decreto del Director Posadas el 3 de marzo de 1814, e inmediatamente pasé a completar su organización en el Campamento Militar del Cerrito, frente a Montevideo, al mando de su primer jefe, el Teniente Coronel D Vicente Pagola.
Incorporado al Ejército sitiador de Montevideo, asistió a los distintos combates que a diario sostenían ambos bandos en proximidades de la plaza, hasta la rendición de la misma, el 20 de junio de 1814.
Fue premiado por estas acciones con la medalla por la rendición de Montevideo y el título de Benemérito en grado heroico por la rendición de Montevideo, mereciendo del Comandante del Ejército, General Alvear, el calificativo de "brillante y bravo Regimiento'".
Terminada la campaña de Oriente, regresa a Buenos Aires, donde es remontado y completada su organización a 2 batallones.
En setiembre del mismo año fue destinado a reforzar al Ejército del Norte y en su honor compuso Esteban de Lucca la poesía "Despedida al Regimiento Nueve".
Llega a Tucumán a, fines de 1814, contando con 700 plazas en 2 batallones, y asiste a la tercera campaña del Alto Perú, hallándose en la batalla de Sipe-Sipe del 27 al 29 de noviembre de 1815.
La posición ocupada por los patriotas en unas lomas que dominaban el llano era ventajosa, a la que se agregaba el dominio que podía ejercer sobre la desembocadura de una quebrada áspera y estrecha, camino obligado para salir al valle: la quebrada de Matacruces.
El 9 de Línea, en unión de otras fuerzas, fue encargado de defender la desembocadura de la quebrada, consiguiendo rechazar al enemigo el día 27, en su intento de forzar el paso. El 28 lo intentó de nuevo y consiguió dominar una altura situada sobre la derecha patriota, que se reputaba inaccesible por su escabrosidad, hecho que obligó la retirada de las fuerzas de ese costado. "El 7 y el 9 –dice el parte de la batalla– empezaron ese movimiento retrógrado a paso regular, con orden y serenidad".
En la madrugada del día 29, dice el General Paz. en sus memorias, el enemigo empezó a correrse por su flanco izquierdo y continuando ese movimiento de flanco, circulante, vino a quedar formado sobre nuestra derecha. El General Rondeau se vio precisado a un cambio de frente, para lo cual le fue forzoso descender de la elevada posición que ocupaba, extendiendo sus dos alas a ambos lados de la loma en que había tendido su línea.
Al 9 de línea le tocó formar sobre el ala derecha del dispositivo de combate, lugar en el que recibe bizarramente el ataque a fondo de las fuerzas adversarias, que lo hacen retroceder. Reacciona y vuelve a la lucha con empuje magnífico, carga a la bayoneta y se estrella contra el formidable muro de la infantería realista, donde es despedazado. En ese rnonento se ordenó el despliegue general y los bizarros despojos del heroico regimiento abandonaron el campo de batalla.
Producida la retirada del ejército patriota después de Sipe-Sipe, el Regimiento 9 volvió a Tucumán, donde fue reorganizado y remontado, quedando constituido en un batallón,. a órdenes del Teniente Coronel Domínguez.
En el año 1817, el General Belgrano, a la sazón comandante del ejército del Norte o del Perú, como se le llamaba, decide enviar una expedición para efectuar una diversión en la retaguardia realista, a órdenes del entonces Teniente Coronel Lamadrid. En dicha expedición forma parte la 3ra Compañía del Regimiento 9, a órdenes del Capitán Manuel Segovia, junto con otras fracciones de tropas.
El objeto de la expedición era amenazar la retaguardia del ejército realista, que en ese entonces ocupaba Jujuy, y cortar sus comunicaciones con el Alto Perú, que constituía su base. Debía coadyuvar de esta manera a las operaciones emprendidas por los gauchos de Güemes.Esta incursión, que operó a más de 200 leguas de la base de operaciones del cornando patriota, cumplió plenamente con su objetivo por la audacia con que llevó a cabo su cometido, por la rapidez de sus movimientos y la continua intranquilidad en que puso a las fuerzas realistas. En las acciones de Yaví, Cangrejillos, Tarija, Cachimayo, Chuquisaca, Abra de las Carretas, Supachuy y Pomabamba, los soldados patriotas lucharon con denuedo y pusieron de manifiesto el más brillante y alto combatiente.
El regimiento permanece en Tucumán hasta el año 1819, en que el Ejército del Norte es llamado por el Gobierno Central para sofocar la insurrección que asola las provincias del litoral y salvar al país del caos. Marcha el regimiento sobre Santa Fe, pero al alcanzar la posta de Arequito se produce la penosa, sublevación de 1820. El Regimiento 9, que inicialmente se mantuvo leal, marcha posteriormente a Córdoba con el General Bustos, donde permanece perdiendo su carácter de unidad del Ejército Nacional para transformarse en una unidad provincial, desapareciendo finalmente en la batalla de San Roque en el año 1829.
Vuelve a crearse en 1862 y poco después es transformado en una unidad de caballería, desapareciendo nuevamente.
Se crea por tercera vez en 1865, cuando el país tiene que hacer frente a un nuevo compromiso: la guerra del Paraguay.
Se une el Regimiento 9 al ejército de operaciones en el Paraguay, formando parte de la 8va Brigada y la 2da División del segundo cuerpo del Ejército Argentino.
Asiste a la batalla de Tuyuti el 24 de mayo de 1866, al mando del mayor Joaquín Lora. Tuyuti fue la batalla más importante, por el número de fuerzas que intervinieron en ella, de las que se libraron durante la guerra del Paraguay. En la mañana del día mencionado, 24.000 paraguayos se lanzaron sorpresivamente sobre las líneas aliadas, pretendiendo envolverla por ambos flancos.
En el dispositivo del combate tocóle al R I 9 apoyar a la artillería de los comandantes Nelson, Maldones y Solá, que desplazados en batería, rompieron el fuego sobre los atacantes. Pero ella no quedó a salvo de la briosa arremetida paraguaya, la que, filtrándose entre los cuadros de¡ 4 y 6 de línea, arremetió a los cañones, pretendiendo llevarlos a lazo. Interviene la infantería y los atacantes, muchos de los cuales murieron sable en mano sobre los cañones argentinos, fueron totalmente exterminados. "El frente quedó cubierto como empedrado de hombres y caballos", según la descripción de un testigo presencial.
El 18 de julio asistió al combate de Boquerón, sirviendo de reserva el 2 de línea. En el asalto a las fortificaciones de Curupaytí, el 22 de setiembre, el 9 de línea formaba a la cabeza de la 41 columna de ataque, extrema derecha del dispositivo de la batalla. El general Emilio Mitre al referirse a la actuación de la 8va Brigada del 2do Cuerpo de la que formaba parte el 9 de Infantería, dice en el parte de batalla: "estos batallones tomaron la derecha de las fuerzas del 1er Cuerpo que ya coronaban la trinchera, batiéndose encarnizadamente a tiro de pistola. V. E. sabe los prodigios de inaudito valor que los cuerpos todos del ejército hicieron en esa jornada.Es, pues, inoficioso que el que firma haga de ellos los elogios tan justamente merecidos. Basta dejar establecido que, de los batallones del 2do Cuerpo que cargaron sobre la trinchera, han quedado en aptitud de combatir sólo una tercera parte de cada uno de ellos para probar el desmedro y la bravura de que se hallaban animados y dieron sangrienta prueba. Cuando a las 3 de la tarde próximamente ordenó V. E. la retirada, estos bizarros cuerpos se retiraron en el mayor orden posible, a pesar de estar ya muertos o heridos sus jefes y oficiales".Por sus méritos en la Campañía del Paraguay, mereció las siguientes distinciones: "Cordón de Tuyutí", "Escudo de Curupaytí", "Medalla por la campaña del Paraguay"(argentina),"Medalla por la campaña del Paraguay"(brasileña) y "Medalla por la campaña del Paraguay"(uruguaya).
En 1868, el 9 de línea retorna a Corrientes para sofocar una sublevación ocurrida en la provincia. Esta expedición, a órdenes del General Emilio Mitre, no dio lugar a ninguna acción de guerra, y cumplido su objeto vuelven las tropas que en ella participaron al Paraguay.Producida la primera insurrección de Entre Ríos, encabezada por Ricardo López Jordán, le toca al 9 de Infantería formar parte del Ejército de Observación del Uruguay, a órdenes del General Emilio Mitre, participando en toda esta activa campaña.
Continúa, después de sofocada esta primera insurrección de guarnición en Entre Ríos, y participa en la 2,1 campaña de Entre Ríos, cuando ésta se subleva por segunda vez, nuevamente acaudillada por López Jordán. Participa en el combate de Concordia, en que las fuerzas jordanistas son rechazadas.
Sofocada la segunda insurrección entrerriana, se desempeña el 9 de Infantería en diversas guarniciones de paz, en el interior de la República, y forma en el ejército del General Roca, que bate, el 6 de diciembre de 1874, a los rebeldes que encabezaba el General Arredondo, en la batalla de Santa Rosa.
Pasa a la frontera del Chaco en 1878, donde permanece en distintas guarniciones hasta 1889, tornando parte en los distintos hechos de armas que jalonaron su conquista, especialmente en la campaña de 1884, en la cual ocupa la línea del río Bermejo hasta Puerto Bermejo.
El resultado de esta campaña fue dejar definitiva y sólidamente establecida la línea militar sobre el río Bermejo, en una extensión de 387 kilómetros, desapareciendo las fronteras internas que la actividad belicosa de los indios obligaba a mantener.
En 1893, el Regimiento se traslada a Tucumán, a órdenes del General Bosch, para sofocar la sublevación que había tenido lugar en esa ciudad, tomando parte en el ataque a la Penitenciaría, el 25 de setiembre de 1893.
Desde esa fecha hasta el presente se desempeñó en guarniciones de distintos puntos del país, haciéndolo en Corrientes desde el año 1912.
Más de medio siglo de guarnición ha formado una sola identidad con la provincia correntina.
La obra del Regimiento ha sido realizada silenciosamente, impulsando el desarrollo regional con sus ideas y su presencia, contribuyendo así a cimentar los nobles sentimientos del ciudadano argentino, aparte de su intensa labor especifica de perfeccionamiento técnico profesional.
A partir de 1968, el Regimiento de Infantería 9 "Cnl PAGOLA" continuo desarrollando desde su asiento de paz en la ciudad de Corrientes, las tareas y actividades derivadas del cumplimiento de su misión.
En 1976, por resolución de] Sr Cte J Ej (le fecha 15 de febrero, se le otorga el carácter de regimiento histórico y, posteriormente, el 25 del mismo mes, se la designa con el nombre de Cnl Pagola en memoria de quien fuera su primer jefe.
En 1982. efectivos del R19 a órdenes de su Jefe el Tcnl D Abelardo de la Vega, fueron desplazados a la ciudad de Río Gallegos -Provincia de Santa Cruz- en el marco de las operaciones derivadas del conflicto con el Reino Unido. Durante el corriente año -1994- oficiales y - suboficiales del regimiento, al igual que en el resto del Ejército, participan en las Operaciones para el mantenimiento de la paz que se desarrollan en Croacia, Kuwait y Chipre.
Fuente: www.infanteria.ejercito.mil.ar

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sábado, 2 de marzo de 2013

ANIVERSARIO DEL ATAQUE A HUMAHUACA


El 2 de marzo de 1817, las milicias de Orán, Iruya, San Andrés, la Quebrada y otros lugares de la zona, al mando del Teniente Coronel don Manuel Eduardo Arias y en número de 150 hombres, atacaron por sorpresa el parque de artillería realista del pueblo de Humahuaca. La guarnición fue obligada a rendirse después de una lucha de varias horas. Se tomaron 7 cañones, 100 fusiles, vestuario, mucho ganado y otros enseres. Fueron muertos 4 oficiales y 20 soldados, siendo tomados prisioneros 70 oficiales y 86 hombres de tropa y como trofeo una bandera del 1er Regimiento de Cuzco o “Regimiento de Piccaga”.
Fuente: Ejercito.

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viernes, 1 de marzo de 2013

ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DEL GENERAL RUDESINDO ALVARADO




Participó, a las órdenes del General Belgrano, en las batallas de Tucuman, Salta, Sipe Sipe. Formó parte del Ejercito de los Andes que liberó Chile y Perú al mando del General Josè de San Martín. Fue comandante del Regimiento de Granaderos a Caballo.
Fue Gobernador militar interino de la Provincia de Mendoza entre septiembre y octubre de 1829.
Hijo del comerciante español Juan Francisco de Alvarado y de Luisa Pastora Toledo y Pimentel de Alba, de ascendencia noble, se educó en su ciudad natal. Estudió derecho en la Universidad de Córdoba, debió abandonar demasiado pronto por la muerte de su padre que lo puso al frente del hogar debiendo convertirse en comerciante en defensa de la integridad familiar pero a la muerte de su padre se dedicó al comercio. Con ese motivo viajaba continuamente a Buenos Aires procurando afianzar el comercio heredado, razón por la que se encontró allí en la semana de mayo de 1810.
Estaba en Buenos Aires cuando se produjo la Revolución de Mayo. Se unió al Ejército del Norte, pero no hizo la primera campaña al Alto Peru. Al conocerse la derrota de Huaqui, protegió la ciudad de Orán. Se unió a las fuerzas del General Manuel Belgrano que iniciaron el "éxodo jujeño", combatiendo en Las Piedras, Tucumán, Salta, Vilcapugio y Ayohuma. Hizo también la tercera campaña al Alto Perú al mando de Rondeau, luchando en Puesto del Marqués, Venta y Media y Sipe Sipe.
Cuando el ex jefe del Ejército del Norte, General José de San Martín, inició la formación del Ejército de los Andes, Alvarado se trasladó a Mendoza, donde fue ascendido a jefe del Batallón de Cazadores de los Andes. Formando parte de la división del General Juan Gregorio Las Heras, cruzó la Cordillera y luchó en Chacabuco. Después de esta batalla marchó hacia el sur de Chile, participando en las batallas de Curapaligüe, Gavilán, Concepción y Talcahuano.
De regreso hacia el norte, luchó en la derrota de Cancha Rayada y en la victoria definitiva de Maipú, el 5 de abril de 1818, como comandante del ala izquierda de caballería. Chile quedaba libre de realistas (salvo Valdivia y Chiloé). Fue ascendido a coronel.
San Martín lo envió con gran parte del Ejército de los Andes a Mendoza, pero cuando comenzó la revolución federal en San Juan, logró pasar con parte del mismo a Chile. Se unió a la campaña al Perú como jefe del Regimiento de Granaderos a Caballo. Participó en las negociaciones con el Virrey Pezuela y fue de los primeros en entrar en la ciudad de Lima. Fue jefe de estado mayor del ejército peruano.
A mediados de 1822, San Martín renunciaba y abandonaba el Perú. Pero antes de retirarse nombró a Alvarado Gran Mariscal del Perú y jefe de todas las fuerzas argentinas. Y le encargó hacer una campaña a los "puertos intermedios", es decir, del sur del Perú y del norte de Chile, para tomar la ciudad de Arequipa y tener dos flancos desde donde atacar a los realistas del Cuzco. A pesar de contar con una fuerza de cinco mil hombres, la campaña pronto se convirtió en un desastre. En dos días sufrieron dos derrotas en Torata y en Moquegua. El ejército se reembarcó en Ilo, puerto de Arequipa; varias cargas de la caballería del Coronel Juan Galo de Lavalle los salvaron de ser capturados, pero algunos de sus barcos se hundieron al regreso.
Fue nombrado gobernador de la guarnición de El Callao, pero ésta se sublevó y se pasó a los realistas. Fue tomado prisionero y trasladado a La Paz, pero al llegar la noticia de Ayacucho, sus propios carceleros lo liberaron.
Volvió a Buenos Aires y fue nombrado Inspector General de Armas. Se unió al ejército que llevaba la Campaña del Brasil, pero no participó de ésta.
En 1828 regresó a Chile a cobrar sus sueldos atrasados. De regreso, de paso por Mendoza, estalló allí una revolución de inspiración unitaria, dirigida por Juan Agustin Moyano. Éste lo nombró gobernador en agosto de 1829, pero era Moyano el verdadero jefe de la provincia. Pero el General Felix Aldao regresó y puso sitio a la ciudad; Alvarado negoció con el caudillo y firmó un tratado de paz, pero Moyano se preparó para resistir. Aldao lo derrotó el 22 de septiembre en Pilar y tomó prisionero a Alvarado. Pero mientras fusilaba a varios oficiales en venganza por la muerte de su hermano, muerto mientras negociaba la paz, lo dejó en libertad poco más tarde y le dio un pasaporte para que pudiera ir a Salta.
El Gobernador de Salta, Juan Ignacio Gorriti, lo envió a firmar la adhesión de Salta a la Liga del Interior con el General Paz. Éste, a su vez, lo envió a entablar negociaciones con el gobernador santafecino Etanislao López.
De regreso en Salta fue elegido gobernador por el Partido Unitario. Pero pronto se produjo la captura de Paz en Córdoba y la retirada del General Lamadrid a Tucumán. Éste pidió ayuda a Alvarado, pero éste se negó a ayudarlo en la batalla de La Ciudadela; que resultó una derrota Unitaria frente a Facundo Quiroga. Éste invadió el sudeste de la provincia, provocando la renuncia de Alvarado en diciembre de 1831.
Tras un breve exilio en Bolivia, regresó a Salta, donde no fue molestado. Colaboró con su pariente Roque Alvarado, gobernador de Jujuy durante los enfrentamientos con Juan Manuel de Rosas, lo que le valió un nuevo destierro. Éste fue más largo, pero estaba de regreso en Salta en 1848.
En 1852, poco después de Caseros, fue electo diputado al Congreso Constituyente de Santa Fe; pero no pudo viajar por estar enfermo. El presidente Urquiza lo nombró ministro de guerra.
En abril de 1855 fue electo gobernador de la provincia de Salta. Tuvo una gobernación turbulenta, mezclándose en las luchas internas en la provincia de Tucumán. Renunció al fracasar en esa empresa, en octubre de 1855. Siendo sucedido por Manuel Puch. Su gobierno había sido bastante estéril en realizaciones, aunque pudo crear y organizar algunas escuelas.
No participó en las guerras civiles de la década del 60, ni en ninguna actividad política después de su última gobernación. Murió en junio de 1872, con 80 años de edad.

jueves, 28 de febrero de 2013

ANIVERSARIO DE LA CREACIÓN DEL GRUPO DE ARTILLERIA BLINDADO 1 "CORONEL MARTINIANO CHILAVERT"



Por Superior Decreto del Poder Ejecutivo de fecha 28 de febrero de 1921 se crea el 2do Grupo de Artillería a Caballo. Con el correr del tiempo, en su evolución orgánica, se convertiría en el que hoy es el Grupo de Artillería Blindado 1.
En febrero de 1922, se encontraba ya organizado y con asiento de paz en la localidad de San Vicente, provincia de Córdoba, con material de cañones Krupp de 75 mm.
En los siguientes años la unidad recorrió varias guarniciones en diferentes provincias, tales como San Luis, Corrientes y Buenos Aires. Su denominación sufrió las siguientes modificaciones:

En 1943, Regimiento 1 de Artillería a Caballo.
En 1948, Regimiento 1 de Artillería Blindado.
En 1952, Agrupación Blindada 3.
En 1954, Grupo de Artillería Blindado.
En 1961, Grupo de Artillería Blindado 1.

En 1959 cambia su material por el obús 105 mm M2 A1 montado sobre la cureña del M7.
En noviembre de 1964, pasó a ocupar los cuarteles del "Regimiento 2 de Artillería Montado Reforzado", con asiento en la localidad de Azul.
Entre los años 1970 y 1971 la unidad fue dotada de cañones 155 mm L33 F3 AMX y la línea de los vehículos de combate de acompañamiento similares.
En 1974 la Guarnición vive uno de sus momentos más críticos de su historia debido al intento de copamiento perpetrado por elementos subversivos, quienes el 19 de enero secuestraron al Jefe del Grupo de Artillería Blindado 1 Tcnl Jorge Roberto Ibarzábal, hasta su muerte, 10 meses despúes. En el mismo hecho, fueron asesinados el Coronel de Caballería Camilo Gay, Jefe del Regimiento de Caballería 10 y Jefe de Guarnición, junto a su señora esposa.
En 1975 se honra al Grupo de Artillería Blindado 1 con la imposición del nombre histórico de "Cnl Martiniano Chilavert".
En cumplimiento de una de las misiones subsidiarias del Ejército, a partir del año 1992, personal de oficiales y suboficiales de la Unidad participaron en operaciones militares de mantenimiento de la paz, bajo el mandato de Naciones Unidas, en Croacia y Chipre, recibiendo elogiosos conceptos por su actuación.
Fuente: /www.artilleria.ejercito.mil.ar


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miércoles, 27 de febrero de 2013

ANIVERSARIO DEL PRIMER IZAMIENTO DEL PABELÓN NACIONAL



“Aquí está la bandera idolatrada,

la enseña que Belgrano nos legó,

cuando triste la Patria esclavizada

con valor sus vínculos rompió.”


El día 27 de febrero de 1812 el General Manuel Belgrano hace enarbolar por primera vez la bandera argentina. Al inaugurar dos baterías de artillería cerca de Rosario, Provincia de Santa Fe, construidas para bloquear la navegación por el Río Paraná a la flota española con base en Montevideo, hace enarbolar una bandera “celeste y blanca, conforme a los colores de la escarapela nacional” (que provenían de los colores Borbónicos de la casa de Fernando VII) y jurarla por las fuerzas allí presentes.

La primera vez que la bandera se izó en Buenos Aires fue el 23 de agosto de 1812, en la torre de la iglesia de San Nicolás de Bari, donde hoy se encuentra el Obelisco. La Asamblea de 1813 promovió en secreto su uso, pero no produjo normas escritas al respecto. El Gobierno no deseaba insistir en ese momento con símbolos independentistas.

Tras la declaración de independencia el 9 de julio de 1816, la bandera azul celeste y blanca fue adoptada como símbolo por el Congreso el 20 de julio de 1816; el Congreso le agregó el sol el 25 de febrero de 1818.

El 8 de junio de 1938, con aprobación del Congreso, el entonces Presidente de la Nación, Roberto M. Ortiz, promulgó la ley 12361. Esta dispone que el 20 de junio es el Día de la Bandera y lo declara feriado nacional, como homenaje a Manuel Belgrano (Fallecido el 20 de junio de 1820).

La Bandera Argentina está compuesta por tres franjas horizontales de igual tamaño, la superior y la inferior de color azul celeste, y la central blanca; en el centro, un sol amarillo oro.

Las medidas de la Bandera Oficial son 1,40 m de largo por 0,90 m de alto (Es decir, una proporción 9/14).

Los argentinos llamamos simplemente celeste al tono claro de azul de nuestra bandera (en inglés, el adjetivo cerulean significa lo mismo, “color del cielo”). De modo que celeste y blanca es más frecuente que azul y blanca al referirnos a la bandera. Más allá de esta definición, se ha debatido desde siempre cuál sería el tono exacto de este celeste o azul claro.

Cuando la nueva bandera flameó frente al Paraná, Belgrano dijo a los soldados: "Esta será la divisa con que marcharán al combate los defensores de la patria".Recordemos Siempre nuestro Juramento a la Patria, de seguir constantemente su Bandera y defenderla hasta perder la vida.

Ejercito Nacional.


Dibujo de Héctor Ruben Arenales Solís


martes, 26 de febrero de 2013

CREANDO LA BANDERA


El 26 de febrero de 1812, el Coronel del entonces Regimiento Nro. 5 de Infantería (que era el castigado por el “Motín de las Trenzas”) don Manuel Belgrano informó al gobierno que merced a la actividad y eficiencia del Teniente Coronel don Angel Monasterio llegaban a su conclusión los trabajos de las baterías del Rosario. Con relación al uso de las banderas necesarias, expresaba su preocupación pues hasta el momento se habían izado los mismos colores que el enemigo; “pero – agregaba Belgrano – ya que Vuestra Excelencia ha determinado la escarapela con que nos distinguimos de ellos y de todas las Naciones….”.Dejaba así planteado el problema al cual él mismo daría pronta solución.

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lunes, 25 de febrero de 2013

ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DEL GENERAL JOSE DE SAN MARTIN


Rememoramos el nacimiento del Libertador de América, José Francisco de San Martín, acaecido el 25 de febrero de 1778 en Yapeyú (Corrientes).


Nació el 25 de febrero de 1778 en el pueblo de Yapeyú, situado a orillas del río Uruguay. Su padre, don Juan de San Martín, había nacido en España y se desempeñaba como teniente gobernador del departamento. Su madre, doña Gregoria Matorras. Se trasladó a España junto con sus padres en el año 1786 donde ingresó al Seminario de Nobles de Madrid. En 1789 comienza su carrera militar en el regimiento de Murcia.

En 1785, regresó a España con su familia y en el año 1789, ingresó como cadete en el Regimiento de Murcia. Su bautismo de fuego fue en el sitio de Orán, en el año 1791, y en 1793 ascendió a subteniente. Finalizada la guerra con Francia en 1795, y siendo esta aliada de España, tomó parte en la batalla que se libró en el cabo de San Vicente contra los ingleses.

Entre 1808 y 1812, ingresó en una sociedad masónica que existía en Cádiz y que defendía ideas de carácter constitucional y liberal. Por tomar parte, el 16 de mayo de 1811, en la batalla de Albuera, fue ascendido a comandante agregado, culminando así su carrera militar en España.Pasó a América, en enero de 1812, en la fragata «George Canning», que partió desde Londres, llegando a Buenos Aires el 9 de marzo para luchar por la independencia de Sudamérica. A los pocos días de su arribo, le fue reconocido el grado de teniente coronel y el Triunvirato le encomendó la creación de un escuadrón, que luego fue el célebre regimiento de Granaderos a Caballo. Durante el año 1812 se ocupó de instruir a la tropa en las modernas técnicas de combate que conocía por su extensa actuación europea contra los ejércitos de Napoleón.Además, se ocupó de organizar una sociedad secreta que se denominó la Logia de Lautaro —este era el nombre de un caudillo araucano que defendió la libertad de su pueblo a los comienzos de la conquista española—. La sociedad estaba formada como las logias masónicas de Cádiz y de Londres, similar a la que en Venezuela tenía como miembros a Miranda, Bolívar y Andrés Bello. Su objetivo era: "trabajar con sistema y plan en la independencia de la América y su felicidad"

El 8 de octubre de 1812 estalló la revolución capitaneada por San Martín, Alvear, Monteagudo y otros conspiradores en contra del Gobierno; esta revolución hizo posible la asamblea de 1813, repetición en muchas conclusiones de las Cortes de Cádiz, aunque aún no se declaró la independencia, ya que no era deseada por muchos ciudadanos.

El Triunvirato ordena al coronel San Martín que protegiese las costas del Paraná del desembarco realista. Los granaderos siguieron el avance de la flota enemiga que constaba de 11 naves y unos trescientos soldados. Las naves pasaron el pueblo de Rosario y fondearon frente al Monasterio de San Carlos, en San Lorenzo, aguas arriba. Los españoles bajaron a tierra, subieron las altas barrancas y se encontraron con los pacíficos frailes. Cuando despuntaba el sol del día 3 de febrero, las lanchas de la expedición realista tocaban tierra y subían el barranco en dos columnas dispuestos al combate. San Martín dividió a los granaderos también en dos columnas que, cuando sonó el clarín, cargaron desde cada lado del convento. En la primera carga, el caballo de San Martín fue derribado trabando una pierna del Coronel. El granadero Baigorria traspasa con una lanza a un soldado español que intentaba herir a San Martín. El soldado Juan Bautista Cabral echó pie a tierra y levantó el caballo permitiendo a su jefe incorporarse, entonces fue herido de muerte.

San Martín, a fines de 1813, ya con el grado de coronel de Caballería, sustituyó al general Belgrano en el mando del Ejército auxiliar, nombrándole, el director del Estado, gobernador intendente de la provincia argentina de Cuyo.San Martín influyó para que los diputados del Congreso de Tucumán declararan la independencia de las provincias unidas de América del Sur -aún no la actual Argentina- , pues su idea era formar unos Estados unidos de toda América Latina.El 1 de agosto de 1816 fue nombrado general en jefe del Ejército, y el 11 de febrero de 1817 se realizó una de las batallas más extraordinarias de la Historia, entre los independentistas y el Ejército español, siendo derrotado este en la cuesta de Chacabuco y entrando San Martín en Santiago (Chile). De aquí se partió para la conquista del Perú donde el 5 de abril de 1818 obtuvo la victoria de la batalla de Maipú, pasó decisivo para la independencia. San Martín comprendió que, para llegar a la liberación total, debía entablar contactos con Simón Bolívar, realizándose una entrevista en Guayaquil el 26 de julio de 1822. Se intentó el acuerdo de unir los dos Ejércitos para terminar cuanto antes con los españoles, pero Bolívar dijo que nada podía hacer sin la aprobación del Congreso del cual dependía.

San Martín se retiró de este tipo de vida en agosto de ese mismo año, debido a una promesa hecha un año antes. Regresó a Chile, más tarde a Mendoza, luego vino a España, para instalarse en Bruselas finalmente.

Pasó estrecheces económicas, ya que la pensión que le habían asignado en Perú no le llegaba con regularidad. San Martín tenía ideas monárquicas constitucionales que se volvieron republicanas al final de su vida. Fue contrario a la concepción estatal del dictador Rosas, que predicaba el caudillismo y la federación. Por hallarse este en la presidencia, siempe rehusó un nombramiento político y regresar a su tierra; sin embargo, mantenía correspondencia cordial con él.

El 3 de agosto de 1823 muere su esposa, Remedios de Escalada. Parte entonces para Buenos Aires donde se encarga de su hijita Mercedes. El 4 de diciembre llega a la ciudad y permanece hasta el 10 de febrero de 1824 cuando se embarca hacia Francia. Allí se ocupa de la educación de Mercedes donde escribe para ella las Máximas para su hija que son un resumen de su filosofía de vida. En 1829 regresa a Buenos Aires pero encuentra un clima hostil y permanece en Montevideo.En el año 1848 se trasladó a vivir a Boulogne-sur-Mer, hoy consulado de la Argentina; allí murió repentinamente, falleció el 17 de agosto de 1850 en la localidad de Boulogne-sur-Mer a la edad de 72 años siendo trasladado su cadáver a Buenos Aires, donde reposa en un mausoleo en la catedral metropolitana.

En la imagen: José de San Martín con su uniforme de Cadete de Infantería de Murcia.

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