martes, 17 de abril de 2018

ANIVERSARIO DEL COMIENZO DE LA EXPEDICIÓN AL DESIERTO

El día 16 de abril de 1879 se produce el inicio de la expedición al desierto del General Julio A. Roca. Fue la mayor operación militar y política que se hubiera iniciado hasta entonces contra los indios salvajes. Con resultados brillantes, el General Roca y sus hombres iniciaron una etapa de consolidación segura para las actividades rurales en la Nación, librando a las poblaciones de la amenaza permanente del malón indio.
En la imagen: Albumina de la Campaña al Desierto de 1879.


lunes, 16 de abril de 2018

ACTIVIDAD DE LAS TROPAS ARGENTINAS EN MALVINAS

El día 15 de abril, arribó al teatro de operaciones, el Destacamento de Exploración de Caballería Blindada 181, constituido por dos secciones Panhard y efectivos reducidos del Escuadrón de Exploracion Caballería Blindada 9. Los elementos de Caballería, tanto a pie como blindados, constituyeron la reserva de Puerto Argentino. Entre sus misiones figuraban también la de proporcionar seguridad nocturna al PC Cte Agr Ej Malvinas y depósitos logísticos. Arribaron ese mismo día dos lanchas patrulleras de la Prefectura Naval Argentina (Islas Malvinas y Río Yguazú).
Asimismo, el día 16, todas las tropas argentinas que participaron en la recuperación de las Islas Malvinas se prepararon afanosamente para la defensa del archipiélago ante la creciente amenaza británica. Se realizaron verificaciones de las armas y planes de fuego. Se constituyó el Comando Conjunto de la Guarnición Malvinas y un Estado Mayor Conjunto para coordinar las actividades de las tres fuerzas.
Fuente: Ejercito.

domingo, 15 de abril de 2018

ANIVERSARIO DE LA TOMA DE TARIJA EN LA CAMPAÑA DEL ALTO PERÚ

El 15 de abril de 1817, el Teniente Coronel don Gregorio Araoz de Lamadrid, comandante de los Húsares de Tucumán y de la división de vanguardia de las tropas del Ejército del Norte, intimó y consiguió la rendición de los realistas que ocupaban Tarija. El sitio duró 24 horas y a pesar de haberse mantenido un continuo tiroteo las fuerzas patriotas no tuvieron más pérdidas que las de un solo muerto y cuatro heridos. En el parte elevado por el capitán de Dragones, don José Alejandro Carrasco, al gobernador intendente don Bernabé Araoz, afirmaba: “...cuando manteníamos aún el sitio, vinieron del campo a atacarnos 140 hombres de Caballería bien montados. Avistados que fueron marchó sobre ellos nuestro comandante Lamadrid con una
corta división de Húsares y en el momento fueron derrotados tan completamente que quedaron 60 muertos y se hicieron los demás prisioneros.”
Fuente: Ejercito.

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sábado, 14 de abril de 2018

ANIVERSARIO DEL COMBATE DE ARROYO EL BELLACO

El capitán del escuadrón de Gualeguaychú, don Gregorio Samaniego, al frente de efectivos propios y con el auxilio que desde Gualeguay le prestara el capitán Santos Lima, sorprendió a tropas realistas de Montevideo que desde siete embarcaciones fuertemente artilladas saqueaban la costa del río Uruguay. Luego del primer choque exitoso, los soldados Antonio Gorosito y Matías Guzmán encabezaron por su cuenta el abordaje a nado de dichas naves, lográndose así la captura de tres buques corsarios, cinco cañones y una bandera, tomándoles bastantes prisioneros y ocasionándoles muchos muertos y heridos.
El Combate de arroyo El Bellaco fue un episodio de la Guerra de Independencia que tuvo lugar el 14 de enero de 1813 en la desembocadura del arroyo El Bellaco en el río Uruguay, en las cercanías de Gualeguaychú, Entre Ríos. Fue parte de las acciones defensivas de las poblaciones ribereñas del sur de la región Litoral argentina contra los ataques y saqueos realizados por barcos armados realistas españoles procedentes de Montevideo.
Debido a que la mayor parte de las fuerzas militares de las Provincias Unidas del Río de la Plata se hallaban concentradas en el sitio de Montevideo y en el frente del Alto Perú, la defensa de las poblaciones ribereñas de los ríos Paraná y Uruguay quedó principalmente a cargo de compañías milicianas reclutadas entre los pobladores.
El arroyo El Bellaco (hoy más conocido como arroyo Bellaco) tiene su boca en las inmediaciones de la desembocadura del río Gualeguaychú, por su parte sur, unos 12 km al sudeste de la ciudad de Gualeguaychú. Forma un riacho que permite el ingreso de barcos pequeños desde la ensenada Bellaco en el río Uruguay.
El 12 de enero de 1813 el comandante del escuadrón de milicias de Gualeguaychú, José Gutiérrez, fue informado por los guardias que vigilaban la boca del arroyo sobre que dos buques realistas habían fondeado en él para abastecerse de carbón vegetal. A la vez recibió informes de que en el puerto de Landa, ubicado un poco más al sur, fondeaban 5 barcos más.
Temiendo que se tratara de una expedición de saqueo, Gutiérrez solicitó ayuda al comandante de la villa de Gualeguay Juan Carlos Wright, y envió hacia la boca del arroyo una partida de 30 milicianos a las órdenes del Teniente de la 1° Compañía de Milicias, José Ignacio González, y Alferez de la 2° Compañía, Nazario Gomez. A ellos se les reunió otra partida al mando del Comisionado Bacilio Galeano.
El 14 de enero González se abstuvo de efectuar un ataque, debido a la escasez de municiones y recibió órdenes de esperar la llegada de más milicianos. Lo que ocurrió poco después, cuando se le reunieron el Capitán de la 3° Compañía de Milicias, Gregorio Samaniego, con parte de sus hombres y el Capitán José Santos Lima con 25 milicianos procedentes de Gualeguay.
Una vez reunidas las fuerzas, atacaron por sorpresa logrando matar a 4 marineros realistas. Tres veleros artillados fueron abordados, entre ellos la goleta Nuestra Señora del Rosario. Fueron tomados 21 prisioneros, entre ellos 4 esclavos. Dos realistas lograron fugarse arrojándose al agua, mientras que entre las fuerzas milicianas no hubo bajas.
En el parte del combate que Gutiérrez dirigió al comandante general de los Partidos de Entre Ríos, Elías Galván, figura el detalle de los elementos tomados a los realistas:
“Los tres son los siguientes. A saber la Goleta Nuestra Sra. del Rosario de 25 toneladas propiedad del gallego emigrado Domingo Biscaya con dos cañones de á 4, 14 balas de este calibre, otros tantos sacos de metralla y 8 fusiles cuyos enseres se detallan en la licencia que trahia el patron de este buque. Otro de dos palos perteneciente al gallego Vidal quien hacia de amo y patron de él segun consta de las declaraciones de los prisioneros con dos cañones de 8, 16 balas de igual calibre 6 bolsas de metralla, y 5 fusiles. Una balandra con un cañon de á 12, 11 balas correspondientes 6 bolsas de metralla y 6 fusiles. Los prisioneros que quedan en este quartel son 17, de los quales hay 3 gravemente heridos: 4 negros esclavos tomados; entre estos aseguran que los muertos fueron 6 contando con 2 que se precipitaron al Uruguay, y que probablemente han perecido: por nuestra parte no ha habido la menor desgracia (...)”
Una bandera tomada en la acción fue colocada en la iglesia de San Antonio en Gualeguay, dedicada a su patrono como trofeo de las armas de la patria

viernes, 13 de abril de 2018

ANIVERSARIO DESEMBARCO COMPLEMENTARIO EN LAS ISLAS

El 13 y 14 de abril de 1982 se completa el desembarco en las Islas Malvinas del Regimiento de Infantería Mecanizado 3 y también de las últimas fracciones del Regimiento de Infantería Mecanizado 6 al que se le agregó una compañía del Regimiento 1 de “Patricios”.Así también desembarcaron en Puerto Argentino, por modo aéreo, el Regimiento de Infantería Mecanizado 7 y el Escuadrón de Exploración de Caballería Blindado 10. Las acciones más destacadas de este Escuadrón tuvieron lugar en los combates finales por Puerto Argentino. Actuando como reserva, efectuó difíciles contraataques en apoyo del Regimiento de Infantería Mecanizado 7, que permitieron aliviar la presión del enemigo que llevaba al centro de gravedad de esa zona, posibilitando el repliegue de una parte importante de aquella Unidad.
Fuente: Ejercito.


jueves, 12 de abril de 2018

EL GESTO MAGNÁNIMO DEL GENERAL SAN MARTÍN

El 12 de abril de 1818, a siete días de la gloriosa batalla de Maipú, se encontraba San Martín en la localidad de “El Salto” a dos leguas de Santiago, Chile, adonde se había retirado a pasar un día de campo en compañía de su ayudante O´Brian. En el lugar, en un acto de suprema magnanimidad, quemó numerosas cartas que habían estado en poder de Osorio y que habían caído en manos de O´Brian tras la persecución del general español. “San Martín - cuenta el historiador Luis Pacífico Otero - leyó una por una las cartas que formaban ese legajo documental y cuando hubo terminado esa tarea - dichas cartas en cuestión eran testimonios fehacientes de la deslealtad para con él de varios prohombres de Santiago – pensando no en la venganza, sino en el perdón, las entregó a las llamas”. “Sólo una naturaleza como la suya era capaz de un gesto semejante y el hombre que acababa de vencer al enemigo en el campo de batalla se venció a sí propio”.
Fuente: Ejercito


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miércoles, 11 de abril de 2018

ANIVERSARIO DE LA MUERTE DEL CORONEL FRANCISCO CRESPO

Guerrero de la Independencia sudamericana. Nació en Buenos Aires, el 11 de abril de 1791. Inició su carrera militar el 4 de julio de 1808, como cadete en el Batallón de Andaluces, cuerpo en el cual fue promovido a subteniente de Granaderos del mismo batallón. El 26 de febrero de 1810 es teniente 2º del Batallón Nº 5, grado en el que lo sorprende el movimiento emancipador del 25 de mayo. Fue de los primeros en incorporarse al primer ejército patriota, al mando del coronel Francisco Antonio Ortiz de Ocampo, que llevaba como segundo al comandante Antonio González Balcarce. Se halló en la batalla de Suipacha, el 7 de noviembre de 1810 y posteriormente en la desgraciada acción de Huaqui, el 20 de junio del año siguiente. Formó parte del ejército sitiador de Montevideo desde el 20 de octubre de 1812 hasta el 23 de junio de 1814, fecha en que el general Vigodet capituló con toda la guarnición de aquella plaza. Este acontecimiento se produjo a los pocos días de haber pasado Crespo a la 4ª Compañía del Regimiento Nº 8 de Infantería, con fecha 5 de mayo. El 21 de noviembre de 1814, es promovido a teniente 1º de la misma compañía del Nº 8 y a ayudante mayor del mismo cuerpo, el 3 de julio de 1815. Poco después pasó a formar parte del Ejército de los Andes, marchando a Mendoza con el 1er Batallón del Regimiento Nº 8. El 21 de febrero de 1816 el Director Pueyrredón dispuso que el ayudante mayor Crespo regrese a Buenos Aires por haber sido promovido a aquel empleo en el 1er Batallón, Toribio Reyes. Crespo se incorpora al 2º Batallón del Nº 8, el cual poco después marchó también para Mendoza, y recibió el nombre de Regimiento Nº 7 de Infantería. Con este regimiento Crespo atravesó los Andes y se batió con denuedo en Chacabuco, el 12 de febrero de 1817, mereciendo la medalla discernida por las Provincias Unidas a los vencedores. Más adelante se le otorgó (noviembre de aquel año) la “Legión del Mérito” de Chile.
El Regimiento Nº 7 marchó con la columna de O’Higgins en abril de 1817, para tomar parte en las operaciones contra los españoles en el Sud de Chile y el capitán Crespo (grado al que había sido ascendido el 11 de enero de 1817), tomó intervención en las acciones que tuvieron lugar en los alrededores de Concepción y Talcahuano en el segundo semestre de aquel año. El 6 de diciembre tomó parte en el furioso asalto a Talcahuano, correspondiendo a su cuerpo ser uno de los componentes de la columna del coronel Conde, que atacó la fortaleza por el sector derecho de la defensa. Crespo se batió con denuedo en aquella memorable acción de guerra.
Marchó en la expedición al Perú, formando parte del Regimiento Nº 7, bajo el mando del coronel Conde. Asistió a la segunda campaña de la Sierra, bajo las órdenes del general Arenales, entrando a la ciudad de Lima a fines de julio de 1821. Estuvo en el sitio del Callao, en la defensa de Lima cuando fue amenazada por los españoles y en el asalto al Callao y toma de la fortaleza, el 21 de setiembre del mismo año.
Posteriormente los Regimientos Nº 7 y 8 de los Andes, se refundieron en un cuerpo que se llamó Regimiento Río de la Plata, que fuerte de 1.100 plazas, tomó parte en la famosa campaña de Puertos Intermedios, bajo el mando del coronel Cirilo Correa. Esta expedición fue dirigida por el general Alvarado y las fuerzas se empezaron a embarcar en el Callao a mitad de octubre de 1822, para desembarcar al mes siguiente en los puertos de Tacna y Arica. Se concentraron a comienzos de diciembre en la primera de las ciudades nombradas. Desde allí partieron en busca del general Valdés, a fines de aquel mes; el 1º de enero de 1823, se combatía en Calana y los días 19 y 21 del mismo, en las sangrientas y desastrosas batallas de Toraya y Moquehuá, donde el ejército de Alvarado fue reducido a la cuarta parte; y en las que se encontró el mayor Crespo, quien tuvo la suerte de figurar entre los que se salvaron de aquella memorable y desastrosa expedición.
Cuando se produjo la sublevación del Callao, en la noche de 5 de febrero de 1824, el ya teniente coronel Crespo era segundo jefe del regimiento Río de la Plata. Cayó entre los prisioneros de los sublevados, que los entregaron a los españoles. Fue brutalmente herido por el general realista Mateo Ramírez, siendo canjeado en 1825, época en que obtuvo su pasaporte para regresar a Buenos Aires. El 17 de abril de 1826 revalidó sus despachos de teniente coronel de infantería.
El 1º de noviembre de 1826 se incorporó al cuartel general del Ejército Republicano. El 1º del mes siguiente fue dado de alta en el Estado Mayor divisionario del 4º Cuerpo de Ejército, donde en junio y julio de 1827 figura como “comandante de armas”. Se distinguió por su comportamiento en la batalla de Ituzaingó, por lo cual fue promovido al grado de coronel por despachos extendidos el 31 de mayo de 1827 con antigüedad del 23 de febrero del mismo año; obteniendo la efectividad del cargo el 6 de mayo de 1830. Figura en el ejército sitiador de Montevideo desde mayo a diciembre de 1827. Como 2º Jefe del Estado Mayor del Ejército de Operaciones, figura a cargo del mismo desde el 15 de abril de 1828 hasta octubre de igual año.
Fue comandante militar de Patagones, desde enero de 1830 hasta los primeros días de 1833. En Patagones, el coronel Crespo contrajo enlace con Angela Ocampo, hija de Ramón de Ocampo y Carmen French, de la familia patricia. Crespo ostentaba en su pecho la “Orden del Sol” del Perú, otorgada por el Protector general San Martín.
Durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas, Crespo fue un tiempo edecán del Restaurador a quien sirvió con inquebrantable fidelidad. Revistó en la Plana Mayor del Ejército y P. M. A., desde el 1º de diciembre de 1828 hasta el 1º de enero de 1841. Nombrado capitán del Puerto de Buenos Aires, a principios de 1841 pasó a la isla Martín García. Estando a cargo de la guarnición de la misma desde el 26 de junio de 1842, sostuvo un fuerte cañoneo contra las fuerzas navales que mandaba el coronel Giuseppe Garibaldi, enviado por el gobierno uruguayo en socorro de la provincia de Corrientes, a raíz del triunfo del general Paz en Caaguazú. Garibaldi empleando un ardid prohibido por el Derecho Internacional, enarboló bandera argentina en sus tres unidades, lo cual hizo creer a los defensores de la Isla que se trataba de buques de Rosas. Cuando la superchería fue descubierta, ya habían pasado el canal de Martín García dos buques de Garibaldi, de modo que el efecto de las baterías de Crespo se hizo sentir sobre el tercero de los buques enemigos, el “Constitución”.
Jefe de las baterías establecidas en la Vuelta de Obligado y segundo del general Lucio Norberto Mansilla, en la violenta acción sostenida el 20 de noviembre de 1845, contra la escuadra anglo-francesa que pretendía forzar el paso del Paraná aguas arriba, su conducta fue digna del renombre del valeroso soldado de la guerra de la independencia sudamericana. Cuando el general Mansilla en lo más recio del combate, recibió un golpe de metralla en el estómago que lo dejó sin sentido, el coronel Crespo lo reemplazó en el comando, no obstante haber recibido una contusión poco antes. Fue digno relevante del glorioso general en jefe en aquella magnífica acción de guerra, donde las fuerzas argentinas defendieron el honor del pabellón nacional con altura y con valor, digno de sus gloriosas tradiciones. El coronel Crespo firmó el parte de la acción elevado a Rosas a consecuencia de las heridas sufridas por el general Mansilla. También se halló en las batallas del Tonelero y del Quebracho, en enero y junio de 1846 contra la escuadra anglo-francesa.
El coronel Francisco Crespo y Denis dejó de existir en el pueblo de San Isidro, el 7 de setiembre de 1849, a sus exequias concurrió su antiguo compañero de armas el brigadier general Miguel Estanislao de Soler, quien se hallaba en aquellos días algo enfermo. La asistencia al entierro del coronel Crespo le fue fatal, pues su dolencia se agravó y falleció pocos días después.
Fuentes: Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado / Yabén, Jacinto R. – Biografías argentinas y sudamericanas – Buenos Aires (1938).

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