sábado, 16 de noviembre de 2013

ANIVERSARIO DE LA DISTINCION A LOS VENCEDORES DE LA FLORIDA

El 16 de noviembre de 1814 el Directorio de las Provincias Unidas del Río de la Plata decreta una distinción para el Coronel Arenales y los vencedores en el combate de Florida.
La batalla de la Florida fue ganada por los patriotas el 25 de mayo de 1814. Ete combate se libró en los márgenes del río Piraí. El coronel Ignacio Warnes, Juan A. Arenales y José Manuel Mercado derrotaron al realista José Joaquín Blanco que gobernaba este pueblo.
En la contienda participaron unos ocho mil hombres, de los cuales 300 fueron comandados por Warnes, otro tanto por Mercado y el resto por Arenales.
Los jinetes al mando de Mercado se ubicaron al borde del monte que existía en la parte norte del pueblo. En la parte sur de la playa se dispuso la artillería. Ocultas en el margen del monte se ubicaron las unidades comandadas por Warnes. Arenales se hizo cargo de la agrupación de la infantería y artillería. Ubicadas de esta forma esperaron a que Blanco dé inicio a la contienda.
En la madrugada, Blanco atacó a las fuerzas comandadas por El Colorao Mercado, las mismas que retrocedieron hacia las tropas de Warnes que esperaban. Con esta estrategia apoyada por distintos flancos, a Blanco no le quedó más que retroceder hacia el pueblo. Buscó refugio en la plaza principal, con la intención de buscar desde ese lugar reorganizarse para poner resistencia.
Warnes no dudó en ir por él, y al llegar a la plaza le desafió en voz alta a un combate personal. Blanco, ya herido en la pierna y otras partes de cuerpo, cayó muerto y la victoria de esa batalla fue para los patriotas.
La historia inmortalizó su nombre al comandar al ejército patriota que triunfó en la batalla de “La Florida” en 1814. El historiador salteño Roberto Vitry refiriéndose a tan arrolladora victoria afirmó: “El triunfo de la Florida” casi termina con la vida del prócer: Arenales, solo ya, sigue peleando sin pensar en rendirse. Un feroz hachazo le tiene el cráneo abierto en uno de sus parietales. Su cara está tinta en sangre”. Concluye este investigador: “En fin: trece heridas tienen despedazada su cara, su cabeza y su cuerpo –por lo que sus adversarios le llamarían con el apodo de “El Hachado”, y todas están manando sangre”. San Martín llamaba a Arenales “compañero y amigo”. Concluida la entrevista de Guayaquil, -1822- en reconocimiento por su coraje y leal colaboración, el Padre de la Patria delegó en él el mando de las tropas a su cargo, informando su decisión a Bolívar.
En la imagen: General Juan A. Álvarez de Arenales.


https://www.facebook.com/EJERCITO.NACIONAL.ARG

viernes, 15 de noviembre de 2013

14 DE NOVIEMBRE: DÍA DE LA ESPECIALIDAD DE INTELIGENCIA

La Inteligencia constituirá una necesidad permanente de la conducción. Ello impondrá que las actividades de este campo deban efectuarse en forma ininterrumpida en todos los niveles, desplegando los medios y comenzando la producción de inteligencia con la debida anticipación, para estar en condiciones de proporcionar las bases necesarias a la conducción, en forma oportuna.
Los elementos de Inteligencia participarán en la batalla, mediante la realización de actividades de ejecución de inteligencia, para satisfacer las necesidades de las áreas territoriales, tácticas y estratégicas, de acuerdo con los siguientes conceptos:

- En los niveles tácticos se realizarán actividades de obtención sobre el enemigo, características geográficas de la zona de combate y las condiciones meteorológicas, mediante la utilización de elementos de inteligencia táctica.

- En el nivel estratégico operacional se realizarán actividades de obtención de información sobre el enemigo, operaciones de contrainteligencia, mediante el empleo de elementos de inteligencia táctica y elementos específicos de inteligencia, utilizando procedimientos abiertos y/o encubiertos para satisfacer las necesidades del Teatro de Operaciones u organizaciones territoriales del mismo nivel.

- En el nivel estratégico militar, se realizarán actividades de obtención de información, operaciones de inteligencia y contrainteligencia, y de ejecución de operaciones psicológicas mediante la utilización de procedimientos normalmente encubiertos para satisfacer las necesidades de este nivel de conducción.

Los elementos de Inteligencia cuentan con una organización flexible, y con medios especiales que le permiten satisfacer, con eficacia, todas aquellas actividades que se deriven del cumplimiento de su misión específica.
En cada nivel de conducción (táctico-estratégico) se conformarán dos organizaciones diferenciadas, a saber:

- Órganos de Dirección, con la misión de dirección, producción de inteligencia y diseminación.

- Medios de Ejecución, para la obtención de información en todos los niveles, y para la ejecución de operaciones de inteligencia, contrainteligencia y acción psicológica.

Fuente: www. ejercito.mil.ar

http://www.fotolog.com/ejercitonacional  

http://www.facebook.com/EJERCITO.NACIONAL.ARG

jueves, 14 de noviembre de 2013

ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE AYUHUMA

La Batalla de Ayohuma (en quechua cabeza de muerto) (14 de noviembre de 1813) fue una contienda en el marco de la Guerra de Independencia de Argentina, en la Campaña del Alto Perú, en la que el Ejército del Norte al mando del general Manuel Belgrano fue derrotado por las tropas realistas comandadas por Joaquín de la Pezuela.

Previo al combate
Luego de la derrota de Vilcapugio, Belgrano estableció su cuartel general en Macha. Allí reorganizó a su ejército. Obtuvo ayuda de Francisco Ocampo (Presidente de Charcas), y de las provincias del Alto Perú (Cochabamba, Santa Cruz de las Sierras, Chayanta). A fines de octubre de 1813, el ejército patriota contaba con alrededor de 3.400 hombres, de los cuales apenas 1.000 eran veteranos.
A pesar de su reciente victoria, las tropas de Pezuela, estaban refugiadas en las alturas de Condo-Condo y rodeadas por poblaciones hostiles, no podían emprender ataque alguno contra el Ejército del Norte. Finalmente, el 29 de octubre, los realistas partieron desde su campamento en Condo-Condo, a fin de tomar la ofensiva antes de que los patriotas se robustezcan más. El 12 de noviembre llegan a Toquirí, una elevación a cuyos pies se halla la pampa de Ayohuma.
Mientras tanto, el General Belgrano estaba reunido con sus oficiales para discutir el plan de operaciones a seguir. La mayoría se inclinaba por retirarse a Potosí, pero el general alentó a sus subalternos a combatir en la batalla. Esa misma noche las tropas abandonaron Macha y se dirigieron hacia Ayohuma.

La Batalla
Las tropas que se estaban por enfrentar presentaban una desproporción importante. Mientras que la caballería patriota doblaba a la realista, los españoles contaban con el doble de infantería y 18 piezas de artillería, contra 8 de las tropas de Belgrano.
A mitad de la mañana, los españoles que habían descendido de su posición elevada para ubicarse sobre la derecha del ejército del Río de la Plata, comenzaron el fuego con sus cañones, dispersando a las tropas adversarias. En un alto del fuego enemigo, Belgrano ordenó el avance de la infantería y la caballería, pero éstos no pudieron resistir ante la oposición de los españoles.
Belgrano se vio obligado a retroceder y mediante un llamado de clarín logró reunir a alrededor de 500 hombres. En el campo de batalla quedaron alrededor de 200 muertos, 200 heridos y 500 prisioneros y casi toda la artillería. Los 500 hombres se dirigieron hacia Potosí, pero la ciudad debió ser prontamente evacuada ante la cercanía del enemigo. Belgrano se dirigió entonces hacia Tucumán, donde el 30 de enero de 1814 le entrega el mando del Ejército del Norte al general San Martín. Luego comentaría por escrito la superioridad táctica del español frente a su limitado conocimiento de la guerra.

"El General Belgrano como improvisado y abnegado comandante en Jefe del Ejército Auxiliar del perú, se hizo cargo del mismo con la dotación de oficiales que tenía. En las batallas de Tucumán y Salta primero, y en las acciones de Vilcapugio y Ayohuma después, se destacaron Balcarce, Díaz Velez, Dorrego, Superi, Holmberg, Forest, Lamadrid y Paz. Modesto en su grandeza, atribuyó a ellos y a la tropa las victorias de Las Piedras, Tucumán y Salta, reservando para sí solamente la responsabilidad de los infortunios de Vilcapugio y Ayohuma."
De: "Fundamentos de Etica Militar" del General de Brigada Emilio Bolon Varela.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

ANIVERSARIO DE LA CREACIÓN DEL ESCUADRÓN DE INGENIEROS BLINDADO 2


En base a tres secciones de ZAPADORES PONTONEROS DE CABALLERÍA, por resolución inserta en el BMP Nro 18/427 el 15 de febrero de 1930, se crea el ESCUADRÓN DE ZAPADORES PONTONEROS Nro 3 con asiento en la ciudad de CONCEPCIÓN DEL URUGUAY. (ENTRE RÍOS)
Inicia sus actividades castrenses instruyendo a la clase 1909, a ordenes de su primer jefe Tcnl D CESAR A ALVAREZ.
Después de una fecunda labor en el orden militar, en el año 1932 pasa a denominarse ESCUADRÓN 2 DE ZAPADORES.
En el año 1944 su nombre es cambiado nuevamente por el 2do DESTACAMENTO DE ZAPADORES siendo trasladado a GUALEGUAYCHÚ. (ENTRE RÍOS)
El 15 de diciembre de 1947, luego de ganarse la gratitud del pueblo de GUALEGUAYCHÚ por los numerosos trabajos de circunstancias y obras de bien social que efectuó, se traslada a MONTE CASEROS. (CORRIENTES)
Por inserta en boletín Nro 262 el día 24 de setiembre de 1959 se convierte en el 2do DESTACAMENTO DE INGENIEROS.
Como consecuencia de la reestructuración del ejército, el 13 de noviembre de 1964, se traslada a la ciudad de PARANÁ (ENTRE RÍOS) como ESCUADRÓN DE INGENIEROS 2.
El 4 de febrero de 1969, a raíz del proceso de mecanización de su gran unidad de combate se trasforma en el ESCUADRÓN DE INGENIEROS BLINDADO 2.
Ya en la historia de la guerra moderna, el arma de ingenieros ha ocupado amplios espacios en los archivos históricos. Su importancia ha aumentado paralelamente con el avance técnico de los ejércitos. Su acción de las armas, pues con sus medios repara el terreno para asegurar la continuidad de la paz.
Hoy son testigos fieles de su aporte al desarrollo nacional las múltiples obras que año a año jalonan el suelo de la patria. Caminos y puentes en las mesetas patagónicas, a través de las cuchillas mesopotámicas, en los montes chaqueños y bosques misioneros, en las alturas cordilleranas, en el norte argentino y en la inconmensurable pampa, dicen del esfuerzo del arma de ingenieros en su contribución en la solución de ingente problemas de orden nacional.
El ESCUADRÓN DE INGENIEROS BLINDADO 2, digno representante de su arma, continúa en PARANÁ acrecentando un prestigio justicieramente ganado.
En la imagen: Oficial del Cuerpo de Zapadores hacia el año 1813-1814. Guillermo Roux.
Fuente: http://www.ingenieros.ejercito.mil.ar/

www.fotolog.com/ejercitonacional

https://www.facebook.com/EJERCITO.NACIONAL.ARG

martes, 12 de noviembre de 2013

UN RELATO DE LOS BRAVOS DEL DESIERTO

El Capitán Don Emilio Crouzielles, oriundo de Santa Fe fue destacado con el Teniente 2º Don Nicanor Lescano y de 46 hombres para batir un malón que había hecho sentir sus gritos de guerra por los valles del Río Negro.
Adelantado el Capitán con 10 soldados les dio alcance cerca de la frontera chilena en un lugar denominado Pulmary. Al entrar en un desfiladero lo atacaron de improviso 100 indios. La lucha era tremenda y desigual cuando llegó en su ayuda el Teniente Lescano con cinco hombres; pero asimismo la superioridad numérica del enemigo era aplastante.
Viendo el valiente Crouzielles que no hay salvación para los suyos se pone a su frente y en medio del griterío de los bárbaros les dice:
- ¡A morir muchachos; sólo así han de alabarse de nosotros! ¡Viva la República Argentina!
La última carga fue arrolladora y permitió a la mayoría de sus soldados huir con vida del lugar, pero quedaron en el campo el bravo Capitán, el Teniente Lescano, el Soldado Carranza y un indio baqueano.
Cuando se recogió el cadáver de Crouzielles todavía empuñaba en su diestra el cuchillo de campaña tinto en sangre.
A su alrededor quedó el tendal de indios y de lanzas tronchadas, como prueba de la lucha desesperada que mantuvieron hasta morir, estos cuatro héroes que se inmolaron en aras de la grandeza de la Patria.

Fuente: Juan Román Silveyra, Anecdotario Histórico Militar, Ediciones Argentinas Brunetti.



https://www.facebook.com/EJERCITO.NACIONAL.ARG

lunes, 11 de noviembre de 2013

DÍA DE LA ESPECIALIDAD DE ARSENALES “SAN MARTÍN DE TOURS”

En el día en que la Especialidad de Arsenales festeja el aniversario de su creación y celebra a su patrono, San Martín de Tours, hacemos llegar nuestros saludos a todos los integrantes.La Especialidad de Arsenales nació con los albores de la Patria, por cuanto antes de estallar la Revolución de Mayo, en el Virreinato del Río de la Plata solamente existía la "Armería Real" en la que revistaban un maestro mayor de armería, ocho oficiales y peones, que apenas funcionaba como depósito y lugar de mantenimiento pero sin capacidad de producción; y el "Parque de Artillería" que almacenaba los cañones, obuses y morteros que se encontraban fuera de servicio.

Por el año 1806, antes de las Invasiones Inglesas, existió en Buenos Aires el Cuerpo de Maestranza de Artillería, dividido en dos secciones: carpintería y herrería. Dicho Cuerpo efectuaba actividades tales como reparar armas, reparar y construir bases para cañones de batalla, de plaza y carruajes, construir lanzas, sables y espadas, almacenar pólvora y mantener en depósito el material de artillería fuera de servicio.
Durante las Invasiones Inglesas se destacó la participación del Sargento Mayor de Artillería Esteban de Luca, quien con su empeño y creatividad organizó los primeros servicios para la fabricación de cañones y fusiles. Al mismo tiempo que Domingo Matheu se encontraba instalando la primera fábrica de pólvora y municiones.
A partir del 2 de septiembre de 1810 se concluyó la organización de la fábrica de fusiles esta vez a cargo de Matheu. En 1811 se estableció una fábrica de fusiles en Tucumán bajo la Dirección de Clemente Zavaleta y una fábrica de pólvora en Córdoba.
En 1812 el gobierno central encaró la producción de piezas de artillería y para ello se designó a D Angel Monasterio y al Barón de Holmberg, al mando de una fábrica instalada en Jujuy.
A la hora de la emancipación americana, la futura especialidad de arsenales se hizo presente con su esfuerzo silencioso y fecundo cuando, el General San Martín a fin de solucionar el problema de abastecimiento del Ejército de los Andes, nombró a Fray Luis Beltrán a cargo de la maestranza y laboratorio del Estado de Mendoza, debiendo cumplir con la misión de forjar las armas que llevaron por América el grito de libertad.
El 19 de enero de 1816, el ya Capitán Esteban de Luca fue designado Director de la Fábrica de Fusiles, donde se obtenía igual calidad que en la experimentadas fábricas europeas.
La totalidad de los establecimientos que configuraban el Servicio de Arsenales, en la medida en que pudieron subsistir, fueron reunidos en 1817, bajo un mando común, pasando a depender de lo que posteriormente sería la Inspección General del Ejército.
A través de un decreto del 24 de septiembre de 1822 se dispuso marcar el armamento con la inscripción de Buenos Aires, penando con arresto y pago del valor del arma al que la perdiese, aumentando dicha pena para aquel que comercializara con ellas.
En 1827, también por decreto se creó la maestranza de artillería en la cual se capacitaban los oficiales en tres ramas: carpintería, armería y mixta (dedicada a la fabricación de munición).Durante la presidencia de Julio A. Roca, su ministro de Guerra, General Victorica, dispuso la constitución del "Arsenal de Guerra", que fue el primer elemento de Arsenales orgánico del Ejército producto de un plan preconcebido y estudiado. La tarea fue encomendada al Coronel Domingo Viejobueno, y para su asentamiento se construyó un edificio en el predio ubicado entre las calles Combate de los Pozos, Pichincha, Caseros y Garay.
Posterioriormente, en 1885 con el nombre de Arsenal Principal de Guerra se creó el actual Batallón de Arsenales 601, en 1863 se creó la Dirección General de Materiales y en 1897 la Dirección General de Arsenales de Guerra, cuya finalidad era coordinar la actividad de todos los talleres y fábricas; su primer Director fue el Cnl D Pablo Riccheri.
Dada la cantidad de materiales, la diversidad de procesos de fabricación y la necesidad de abastecer racionalmente a las Unidades, y para cumplir con dicha finalidad, se creó la Escuela de Operarios Militares, a fin de dotar con personal idóneo a los Arsenales y Talleres del Ejército.
En 1921 se creó el Batallón de Arsenales como dependencia de la Dirección General de Materiales del Ejército (DGME) y entre los años 1943 y 1954 se crean talleres en distintos puntos del país para lograr un eficiente apoyo zonal.
En 1964, como consecuencia de las modificaciones operadas en la organización del Ejército, la Dirección General de Materiales del Ejército se transformó en el Comando de Arsenales.
Por ley 19.101 del año 1971, el Presidente de la Nación decretó la creación del Escalafón "Servicio de Arsenales" en la categoría Personal Superior dentro del Cuerpo Profesional, a partir del 01 de enero de 1972, expresando que: "...razones orgánicas determinaron la conveniencia de contar con Personal Superior especializado en Arsenales, a fin de que las funciones típicas del mismo, sean cumplidas por personal especialmente reclutado y capacitado a tal fin; que la experiencia aconseja que dicho personal se forme en el Comando de Institutos Militares, mediante su reclutamiento por el Colegio Militar de la Nación", egresando de esa casa de estudios, a partir de 1976 los Oficiales de Arsenales.
El espíritu que los anima quedó demostrado durante la Guerra de Malvinas, donde superando obstáculos, apoyaron a las tropas permitiéndoles mantener su capacidad y potencia de fuego.
Desde 1987 bajo la denominación de "Dirección de Arsenales", la especialidad adquiere la organización actual.
Hoy, numerosos son los Arsenaleros que, formando parte de las misiones en la Organización de las Naciones Unidas, participan en la importante tarea de mantener la paz en el mundo.La evolución orgánica y tecnológica ha dado a esta Especialidad singular importancia por lo que sus miembros forman parte del Cuerpo de Comando del Ejército.
Fuente: www .arsenales.ejercito.mil.ar


http://www.facebook.com/EJERCITO.NACIONAL.ARG

domingo, 10 de noviembre de 2013

ANIVERSARIO DE LA CREACIÓN DEL REGIMIENTO 11 INFANTERÍA DE LINEA

Hace 198 años, fue creado el actual Regimiento de Infantería de Montaña 11 General Juan Gregorio de Las Heras. Nació de un pequeño grupo de soldados y rápidamente, se cubrió de gloria en el campo de batalla. Cucha Cucha, Membrillar, Potrerillo, Guardia Vieja, Chacabuco, Talcahuano, Cancha Rayada, Maipú, Pasco, Calama, Moquegua y los montes de Tucumán, son algunos de los nombres donde combatió heroicamente.

No llegaban a 250 hombres. El gobierno de Buenos Aires los reunió en una División Auxiliar de una de las compañías sueltas de línea de las Provincias Unidas del Río de la Plata. En marzo de 1813, frente a la invasión realista del brigadier Antonio Pareja al sur de Chile, sus autoridades habían pedido auxilio para enfrentarla. Así, el 21 de septiembre de ese año y desde Mendoza, donde estaba acantonada la pequeña fuerza, se puso en marcha al mando del sargento mayor Gregorio de las Heras. Al flanquear la cordillera, el 4 de octubre llegó a Santiago, la capital trasandina. En Cucha Cucha, el 23 de febrero de 1814, enfrentó y derrotó a los españoles. Por ese desempeño, sus oficiales y la tropa ganaron un escudo donde rezaba “La Patria a los valerosos de Cucha Cucha, Auxiliares de Chile”. Un mes más tarde, el 20 de marzo, repitió su acción en el combate de Membrillar y en octubre, cubrió la retirada de Rancagua.

Hitos gloriosos
Con sus hombres y a instancias de San Martín, el director supremo Gervasio Posadas, creó el Batallón de Infantería de Línea Nº 11, el 8 de noviembre de 1814. Dos semanas después, el teniente coronel Las Heras se hizo caro de su comando. En 1815, se le incorporó la primera banda militar y en enero de 1816, recibió el rango de regimiento con dos batallones y su jefe, el grado de coronel. En julio, el segundo batallón pasó a llamarse Batallón Nº 1 de Cazadores. En su campaña por el valle de Uspallata, se destacó en Potrerillos, el 25 de enero de 1817 y el 4 de febrero, en Guardia Vieja.
Por su parte, la División Sur, con Las Heras, venció a los godos en el combate nocturno de Curapaligüe, el 4 de abril de 1817 y en la batalla de Gavilán, el 5 de mayo. Con el mando de Bernardo O´Higgins, el 11 se batió con éxito en el frustrado asalto a Talcahuano del 6 de diciembre. En marzo del año siguiente, se sumó a las fuerzas de San Martín para librar el decisivo encuentro al norte del río Maule. Pero, el 19 de marzo, argentinos y chilenos fueron sorprendidos en Cancha Rayada. En esa acción, la disciplina e instrucción del Batallón Nº 11, donde Las Heras entró en la inmortalidad, salvaron al Ejército Libertador. Días después, el 5 de abril, en Maipú, resultó un factor fundamental para lograr la definitiva libertad de Chile.
Con los batallones 7 y 8, embarcó desde Valparaíso a Perú. Corría el 20 de agosto de 1820. Ahora, al mando del general Antonio Alvarez de Arenales y en la campaña de la sierra, desde el 8 de octubre intervino en las acciones de Nazca, Acari, Janja y Cerro de Pasco, el 6 de diciembre. Tres años después, durante la segunda Campaña de Puertos Intermedios, estuvo en Toronté y Moquegua, entre el 18 y 19 de enero de 1823.

De ayer a hoy
A raíz de la sublevación en la guarnición de El Callao, en la noche del 4 y 5 de febrero de 1824, el 11 quedó disuelto. Pasaron varios años y el 30 de junio de 1865, el doctor Marcos Paz, vicepresidente en ejercicio del Poder Ejecutivo, decretó su resurgimiento. Ocupó las guarniciones de Tres Arroyos, Tapalqué y Olavarría, hasta que el presidente Sarmiento, en noviembre de 1868, lo refundó en el Regimiento 9 de Caballería. El 23 de febrero de 1875, Nicolás Avellaneda, luego de reorganizarlo sobre las bases del batallón de Lobos, fue destinado sucesivamente a Junín, Fuerte General Lavalle, Trenque Launquen, Buenos Aires y a Formosa, en diciembre de 1880. Con Roca, en 1833 y la reestructuración del Ejército, el Nº 11 con el Nº 9, pasaron a denominarse 2º Batallón del Regimiento 6 de Infantería, con asiento en Buenos Aires, en noviembre de 1884. El presidente Juárez Célman, el 14 de marzo de 1887, le devolvió su antiguo nombre y pasó a guarecer la frontera del Chaco. El 11 de octubre de 1910, por un decreto del primer mandatario Figueroa Alcorta, quedó registrado como Regimiento Nº 11 de Infantería General Las Heras. Desde 1912 a 1964, estuvo destinado en la ciudad de Rosario y a partir de ese año, tiene su asiento en Tupungato, Mendoza, como Regimiento de Infantería de Montaña 11 General Juan Gregorio de Las Heras. Desde el 17 de abril de 1945 tiene derecho a usar el Escudo de Honor por la acción en Cucha Cucha; en 1975, participó en el Operativo Independencia, en Tucumán y en 1992, la legislatura mendocina declaró de interés provincial su acervo histórico y cultural.
Fuente: Diario Soldados Digital 2012.
Imagen: Arenales Solis.