lunes, 2 de marzo de 2020

ANIVERSARIO DEL ATAQUE A HUMAHUACA


El 2 de marzo de 1817, las milicias de Orán, Iruya, San Andrés, la Quebrada y otros lugares de la zona, al mando del Teniente Coronel don Manuel Eduardo Arias y en número de 150 hombres, atacaron por sorpresa el parque de artillería realista del pueblo de Humahuaca. La guarnición fue obligada a rendirse después de una lucha de varias horas. Se tomaron 7 cañones, 100 fusiles, vestuario, mucho ganado y otros enseres. Fueron muertos 4 oficiales y 20 soldados, siendo tomados prisioneros 70 oficiales y 86 hombres de tropa y como trofeo una bandera del 1er Regimiento de Cuzco o “Regimiento de Piccaga”.
Fuente: Ejercito.

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viernes, 28 de febrero de 2020

ANIVERSARIO DE LA CREACIÓN DEL GRUPO DE ARTILLERIA BLINDADO 1 "CORONEL MARTINIANO CHILAVERT"

Por Superior Decreto del Poder Ejecutivo de fecha 28 de febrero de 1921 se crea el 2do Grupo de Artillería a Caballo. Con el correr del tiempo, en su evolución orgánica, se convertiría en el que hoy es el Grupo de Artillería Blindado 1.
En febrero de 1922, se encontraba ya organizado y con asiento de paz en la localidad de San Vicente, provincia de Córdoba, con material de cañones Krupp de 75 mm.
En los siguientes años la unidad recorrió varias guarniciones en diferentes provincias, tales como San Luis, Corrientes y Buenos Aires. Su denominación sufrió las siguientes modificaciones:

En 1943, Regimiento 1 de Artillería a Caballo.
En 1948, Regimiento 1 de Artillería Blindado.
En 1952, Agrupación Blindada 3.
En 1954, Grupo de Artillería Blindado.
En 1961, Grupo de Artillería Blindado 1.

En 1959 cambia su material por el obús 105 mm M2 A1 montado sobre la cureña del M7.
En noviembre de 1964, pasó a ocupar los cuarteles del "Regimiento 2 de Artillería Montado Reforzado", con asiento en la localidad de Azul.
Entre los años 1970 y 1971 la unidad fue dotada de cañones 155 mm L33 F3 AMX y la línea de los vehículos de combate de acompañamiento similares.
En 1974 la Guarnición vive uno de sus momentos más críticos de su historia debido al intento de copamiento perpetrado por elementos subversivos, quienes el 19 de enero secuestraron al Jefe del Grupo de Artillería Blindado 1 Tcnl Jorge Roberto Ibarzábal, hasta su muerte, 10 meses despúes. En el mismo hecho, fueron asesinados el Coronel de Caballería Camilo Gay, Jefe del Regimiento de Caballería 10 y Jefe de Guarnición, junto a su señora esposa.
En 1975 se honra al Grupo de Artillería Blindado 1 con la imposición del nombre histórico de "Cnl Martiniano Chilavert".
En cumplimiento de una de las misiones subsidiarias del Ejército, a partir del año 1992, personal de oficiales y suboficiales de la Unidad participaron en operaciones militares de mantenimiento de la paz, bajo el mandato de Naciones Unidas, en Croacia y Chipre, recibiendo elogiosos conceptos por su actuación.
Fuente: /www.artilleria.ejercito.mil.ar

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jueves, 27 de febrero de 2020

ANIVERSARIO DEL PRIMER IZAMIENTO DEL PABELLÓN NACIONAL

“Aquí está la bandera idolatrada,
la enseña que Belgrano nos legó,
cuando triste la Patria esclavizada
con valor sus vínculos rompió.”

El día 27 de febrero de 1812 el General Manuel Belgrano hace enarbolar por primera vez la bandera argentina. Al inaugurar dos baterías de artillería cerca de Rosario, Provincia de Santa Fe, construidas para bloquear la navegación por el Río Paraná a la flota española con base en Montevideo, hace enarbolar una bandera “celeste y blanca, conforme a los colores de la escarapela nacional” (que provenían de los colores Borbónicos de la casa de Fernando VII) y jurarla por las fuerzas allí presentes.

La primera vez que la bandera se izó en Buenos Aires fue el 23 de agosto de 1812, en la torre de la iglesia de San Nicolás de Bari, donde hoy se encuentra el Obelisco. La Asamblea de 1813 promovió en secreto su uso, pero no produjo normas escritas al respecto. El Gobierno no deseaba insistir en ese momento con símbolos independentistas.
Tras la declaración de independencia el 9 de julio de 1816, la bandera azul celeste y blanca fue adoptada como símbolo por el Congreso el 20 de julio de 1816; el Congreso le agregó el sol el 25 de febrero de 1818.
El 8 de junio de 1938, con aprobación del Congreso, el entonces Presidente de la Nación, Roberto M. Ortiz, promulgó la ley 12361. Esta dispone que el 20 de junio es el Día de la Bandera y lo declara feriado nacional, como homenaje a Manuel Belgrano (Fallecido el 20 de junio de 1820).
La Bandera Argentina está compuesta por tres franjas horizontales de igual tamaño, la superior y la inferior de color azul celeste, y la central blanca; en el centro, un sol amarillo oro.
Las medidas de la Bandera Oficial son 1,40 m de largo por 0,90 m de alto (Es decir, una proporción 9/14).
Los argentinos llamamos simplemente celeste al tono claro de azul de nuestra bandera (en inglés, el adjetivo cerulean significa lo mismo, “color del cielo”). De modo que celeste y blanca es más frecuente que azul y blanca al referirnos a la bandera. Más allá de esta definición, se ha debatido desde siempre cuál sería el tono exacto de este celeste o azul claro.
Cuando la nueva bandera flameó frente al Paraná, Belgrano dijo a los soldados: "Esta será la divisa con que marcharán al combate los defensores de la patria".Recordemos Siempre nuestro Juramento a la Patria, de seguir constantemente su Bandera y defenderla hasta perder la vida.
Ejercito Nacional.
Dibujo de Héctor Ruben Arenales Solís

 
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miércoles, 26 de febrero de 2020

EL GENERAL MANUEL BELGRANO CREANDO LA BANDERA

El 26 de febrero de 1812, el Coronel del entonces Regimiento Nro. 5 de Infantería (que era el castigado por el “Motín de las Trenzas”) don Manuel Belgrano informó al gobierno que merced a la actividad y eficiencia del Teniente Coronel don Angel Monasterio llegaban a su conclusión los trabajos de las baterías del Rosario. Con relación al uso de las banderas necesarias, expresaba su preocupación pues hasta el momento se habían izado los mismos colores que el enemigo; “pero – agregaba Belgrano – ya que Vuestra Excelencia ha determinado la escarapela con que nos distinguimos de ellos y de todas las Naciones….”.Dejaba así planteado el problema al cual él mismo daría pronta solución.

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viernes, 21 de febrero de 2020

ANIVERSARIO DEL COMBATE DE CUCHA-CUCHA

El 22 de febrero de 1814 se produce el Combate de Cucha-Cucha. El cuerpo de infantería argentina denominado Auxiliares de Chile, comandado por el entonces Teniente Coronel Juan Gregorio de Las Heras combate y derrota a un numeroso contingente de fuerzas realistas. Los Auxiliares habían sido enviados por el gobierno de Buenos Aires en socorro del primer gobierno independiente chileno, constituido a partir de la revolución del 18 de septiembre de 1810. Gregorio de Las Heras, su oficialidad y sus soldados recibieron un escudo de honor que decía: “La Patria a los valerosos de Cucha-Cucha, auxiliares de Chile, año 1814”
Luego de que Bernardo O'Higgins se hizo cargo de la jefatura del ejército independentista chileno, destinó a Mackenna con una pequeña división del ejército patriota chileno en febrero de 1814 para situarse cerca de Chillán, mientras él pensaba en intentar recuperar la línea del río Biobío estableciendo su cuartel general en en Concepción. Los auxiliares argentinos, acantonados en Quirihue al noroeste de Chillán, se integraron en la división de Mackenna y marcharon con éste hacia el Río Itata. La división de Mackenna en el fundo Membrillar se componía de 800 infantes, 100 dragones y 16 piezas de artillería, siendo nombrado el coronel Marcos Balcarce (jefe de los auxiliares argentinos) como jefe del estado mayor. Los realistas controlaban Chillán y sus fuerzas móviles, compuestas de guerrillas y huasos leales a España, mantuvieron a Mackenna asediado en Membrillar, en donde se había fortificado.
La situación de los patriotas de esta división empeoró por la escasez de víveres y Mackenna despachó destacamentos para proveerse de ganado. Supo también que Luis Urréjola estaba reuniendo tropas en su hacienda de Cucha Cucha para aumentar las fuerzas de su división que se hallaban en Caimaco, a tres leguas del campamento de Mackenna y al otro lado del río Itata, con el fin de atacarlo, por lo que decidió dirigirse a Cucha Cucha con un destacamento para batirlo y apoderarse del ganado de la hacienda. Esa hacienda se hallaba a tres leguas del campamento de Membrillar, en las cercanías del río Ñuble.
El Combate
A la medianoche del 22 de febrero Mackenna partió de su campamento llevando como segundo al coronel Andrés Alcázar, con 300 fusileros, 40 dragones, 2 piezas de artillería y varios oficiales de milicias, dejando a Balcarce al mando del campamento. Cuando después del amanecer del día 23 arribaron a la hacienda, la encontraron desierta, pues las fuerzas realistas habían cruzado el río Ñuble, por lo que Mackenna ordenó que dos piquetes saliesen un busca del ganado de la hacienda. Al observar esos movimientos desde la orilla opuesta del río, una fuerza de aproximadamente 150 realistas fue destacada para repasarlo y atacar a los piquetes de Mackenna, pero fue contenida por los soldados del teniente coronel Bueras haciendo que se dirigieran a unas alturas inmediatas desde donde se desprendían partidas de tiradores. Estas fuerzas fueron perseguidas por las tropas de Bueras y por los voluntarios al mando del alférez Allende, pero debido a que los realistas tenían caballos y los independentistas eran mayormente infantes, no pudieron alcanzarlas. Allende se alejó del resto de la división y quedó en retaguardia.
Luego de reunir ganado, Mackenna ordenó el regreso a su campamento, siendo atacada su retaguardia por una fuerza de más de medio millar de realistas, pudiendo solo auxiliarlos el piquete de caballería al mando de Bueras y 100 auxiliares argentinos al mando del sargento mayor Juan Gregorio de Las Heras, quienes protegían la retirada, pues el resto de las tropas se hallaba en avanzada retirada:
"Viendo á las diez del dia que el enemigo no atacaba ni que se le podia alcanzar por la bondad de sus caballos la división se puso en retirada para restituirse ál campo, lo que hizo sin novedad hasta la mitad del camino: quando el enemigo habiendo recibido fuerzas considerables de la división de Urrejola, (y creo también de Chillan, que solo dista de 4 á 5 leguas de Chuca,) intento cortar la guerrilla del Teniente Coronel Bueras; pero este con su acostumbrada intrepidez hizo frente por todas partes, hasta que auxiliado por las demás Tropas, en particular por el valeroso Sargento Mayor de Auxiliares de Buenos Aires D. Juan Gregorio de las Heras, quién con 100 hombres de su cuerpo, y bien sostenido por el Capitán Varga del mismo, avanzo en el mayor orden sobre el enemigo, y le obligo con perdida considerable a replegarse a una altura inmediata que dominaba la posición que ocupaba nuestra Tropa por cuyo motivo, y por haberse inutilizado las dos piezas de Artillería habiéndose roto el exe de la cureña de una, y quedado atascada la lanada en el ánima cónico de la otra determiné variar de posición y tomar una altura que franqueaba la del enemigo. La maniobra se hizo en el mayor orden; y desde el nuevo punto se desafiaba al enemigo que sin embargo de tener de 500 á 600 hombres solo trato de recoger sus muertos y heridos y retirarse; lo que verificó en orden no siéndonos a nosotros posible atacarlo por la falta de Caballería."  Parte de Mackenna a su gobierno
Las Heras logró rechazar tres cargas de tres divisiones realistas, en la última impidió que la partida de Bueras fuera destrozada, cargando a bayoneta y haciendo retroceder a los atacantes hacia una altura, quedando en posesión del campo de batalla durante el tiempo suficiente para proteger la retirada de las tropas, tras lo cual se retiró sin ser molestada su fuerza hacia el campamento de Membrillar.

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jueves, 20 de febrero de 2020

ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE SALTA

A principios de enero de 1813 el ejército se pone en marcha hacia el norte. Ya para el 11 de febrero el grueso de las tropas había cruzado el río Pasaje. Allí decide Belgrano que las tropas presten el juramento de fidelidad a la Asamblea General Constituyente que, con ; gran pompa, ha inaugurado sus sesiones en Buenos Aires el 31 de enero.Por tercera vez despliega la bandera celeste y blanca ante el ejército formado. "Éste será el color de la nueva divisa con que marcharán al combate los nuevos campeones de la patria", les dice. Y luego, personalmente, y en forma individual, toma juramento a los soldados. Sobre una margen del río se yergue un árbol eminente y frondoso. Cuando los ecos de la marcha de1 ejército se pierden a lo lejos, sobre el gigante vegetal, mudo testigo de la emocionante ceremonia, queda prendido en su tronco, una tablilla, grabada a punta de cuchillo, donde se lee Río del Juramento.En momentos en que el ejército comandado por el general Belgrano avanzaba hacia Salta con intención de vencer a las fuerzas españolas que bajo el mando del general Pío Tristán se encontraban a la sazón, acantonados en la ciudad de Salta; se encontró con un fuerte impedimento: la desmesurada fortificación que había realizado el general español del único paso de acceso a la ciudad, el portezuelo; lo que planteaba a su jefe una disyuntiva de hierro: entablar un combate en circunstancias desventajosísimas o desistir del propósito y retroceder. En tales circunstancias, el 17 de febrero de 1813, el capitán Apolinario Saravia, ayudante del Gral. Belgrano comenta el General Paz en sus memorias- "se ofreció para conducir al ejército y salvarlo, avisando al General que, como salteño y habitante de por allí, tenía conocimiento de una senda extraviada y así por nadie conocida que, pasando por el escabroso laberinto de las montañas, pues los cerros se suceden unos a espaldas de otros, y poblada de vegetación, conducía en su prolongación hacia el norte, por cosa de dos leguas entre el seno de los montes, hasta dar con una pequeña quebrada llamada de chachapoyas que desembocaba en la estanzuela de castañares, que estaba precisamente en el campo norte y lindero con la tablada de Salta, al opuesto lado de la sierra".El general Belgrano tras recorrer pormenorizadamente el itinerario propuesto dió órdenes de como proceder para que el ejército avancen por él. Esa noche, azotados por una lluvia espantosa, se inició la marcha de las fuerzas patriotas a través del fracturado terreno cubierto de espeso malezal, portando cincuenta carretas con pertrechos y doce piezas de artillería. La estrechez del camino y lo torrencial de la caída de las aguas por las laderas circundantes, agudizaban las dificultades que la quebrada presentaba de por si para semejante tránsito, más, la decisión, el fervor, el Ansia de libertad que todos y cada uno de los componentes de la fuerza llevaban en su corazón, los impulsaba para que la suma de dificultades no los arredraran en su empeño e hicieran que en el amanecer del día 18 arribaran a la finca de castañares donde permanecieron hasta las 11 de la mañana del día 19, cuando iniciaron su marcha a la chacras de Gallinato.El general Belgrano pernoctó el día 18 en una de las habitaciones de la casa de campo del Coronel Saravia, progenitor del capitán, su ayudante, que tan acertadamente había servido de guía.Haciendo uso eficaz del color tostado de su piel, este leal oficial a quien llamaban "Chocolate Saravia", ansioso por conocer la cantidad y calidad de las fuerzas de Tristán, tanto como las posiciones que ocupaban; vistiendo ropas similares a la de los aborígenes, arreando una recua de burros cargados de leñas marcha hacia la casa de sus padres sita en la calle Buenos Aires de la ciudad de Salta. Su disfraz le posibilitó cruzar frente al ejército realista y llegar a destino, donde entregó la carga de leña y regresar después a castañares para informar al General y posteriormente combatir junto a él.El ataque comenzó el día 19, a las 11 de la mañana, en la pampa de Castañares con el ataque a la posición realista por la retaguardia. Belgrano, seriamente enfermo, había preparado un carro para efectuar en él los desplazamientos, pero a último momento pudo reponerse y montó a caballo. 
LA BATALLA.
A las nueve de la mañana del día 20 se desplazó el Ejército Nacional cubriendo todo el ancho de la planicie que en leve plano inclinado lleva a la ciudad. Marchaba compacto sobre el centro con la caballería e infantería, separada por sectores, reserva plegada y dos columnas de caballería en ambos flancos. Tristán lo esperaba fortaleciendo el lado izquierdo de su formación, pues el flanco derecho se apoyaba sobe el cerro San Bernardo, donde había distribuido una columna de tiradores que obstaculizaran las cargas sobre ese sector. Precisamente esta disposición posibilitó al español controlar los ataques porque además de prevalecer en el llano rechazaba los avances sobre el flanco derecho por la eficaz acción de los tiradores del cerro y porque el terreno dificultaba las operaciones de caballería.
Al promediar el combate Belgrano cambió su táctica inapropiada. Movilizó la reserva, dotando de más efectivos de infantería y caballería y ordenó a Martín Dorrego, que había reemplazado al segundo jefe Díaz Vélez, gravemente herido, atacar vigorosamente ("... lléveselos por delante..."). Dispuso cargar simultáneamente con artillería y, luego de cruzar el campo, condujo él mismo la avanzada contra las barricadas del cerro.Al mediodía la situación varió. La furibunda carga de Dorrego arrasó el flanco izquierdo junto a las columnas de Zelaya, Pico, Forest y Superí (compartieron el honor de ser los primeros oficiales triunfantes de la ciudad) sostenían la persecución de las calles. En tanto el centro y el ala izquierda patriota fue quebrando inexorablemente la resistencia.Con la retirada cortada, los realistas vencidos retrocedieron desordenadamente quedando entrampados en el corral que circunda la ciudad, denominado Tagarete del Tineo, donde fueron diezmados por los criollos. El tramo final de la lucha se concentró alrededor de la Plaza Mayor, mientras el desbande y la persecución eran confusos y cruentos.
La calma llegó cuando desde la iglesia de La Merced doblaron campanas por la patria anunciando la rendición incondicional del invasor.Queda acordado que al día siguiente los soldados realistas salgan de la ciudad con los honores de la guerra, a tambor batiente y con las banderas desplegadas, y que a las tres cuadras rindan las armas y entreguen los pertrechos de guerra, quedando obligados por juramento, desde el general hasta el último tambor, a no volver a tomar las armas contra la Provincias Unidas hasta los límites del Desaguadero. Belgrano devolverá todos los prisioneros, a cambio de igual actitud por parte de los realistas, quienes deberán entregar los prisioneros patriotas que tiene Goyeneche en el Alto Perú.
Así desfilan 2.786 hombres. La caballería echa pie a tierra y rinde sus sables y carabinas; la artillería entrega sus cañones, carros y municiones. Belgrano dispensa al general Tristán de la humillación de entregarle personalmente la espada, y lo abraza ante todos los presentes.Tres banderas son los trofeos de esta victoria. Diecisiete jefes y oficiales fueron hechos prisioneros en el campo de batalla; hubo 481 muertos, 114 heridos, 2.776 rendidos. En total, 3.398 hombres que componían el ejército de Tristán, sin escapar uno solo. Además, diez piezas de artillería, 2.188 fusiles, 200 espadas, pistolas y carabinas y todo el parque y la maestranza.Luego de enterrar a los héroes del 20 de febrero de 1813, el General Manuel Belgrano colocó una humilde cruz de madera en la fosa común de los 600 guerreros muertos de ambos lados. El Gobernador Feliciano Antonio Chiclana la reemplazó, a pedido del mismo Belgrano, por otra cruz pintada de verde, con laleyenda cristiana ``A los Vencedores y Vencidos''. Las capitulaciones firmadas con Tristán, permitían a los realistas volver a sus casas, previo el juramento de no tomar nuevamente las armas contra las Provincias Unidas. Esta lenidad en las condiciones, desató, contra Belgrano, las críticas de los partidarios de una acción enérgica. "Siempre se divierten - le escribía a Chiclana: los que están lejos de las balas y no ven la sangre de sus hermanos... También son esos los que critican las determinaciones de los jefes. Por fortuna dan conmigo que me río de ellos, y hago lo que me dicta la razón, la justicia y la prudencia y no busco glorias sino la unión de los americanos y la prosperidad de la patria. . . ".
La Asamblea Constituyente. con fecha 8 de marzo, dispuso premiar a Belgrano con 4~0.000 pesos y un sable con guarnición de oro por el brillante triunfo obtenido.Generosamente declinó el obsequio Manuel Belgrano. Y al hacerlo, comprometió para siempre la gratitud de Tarija, Jujuy, Tucumán y Salta, para quienes dispuso, con ese dinero, la creación de cuatro escuelas. "Que renunciar, es poseer".
Fuente: http://www.camdipsalta.gov.ar

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miércoles, 19 de febrero de 2020

ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE ITUZAINGÓ

El 20 de febrero de1827 se produce la Batalla de Ituzaingó. El ejército argentino, bajo el mando del General Carlos M. de Alvear, derrotó al brasileño, conducido por el Marqués de Barbacena, en una jornada con un alto protagonismo para la caballería republicana. Los dos ejércitos se enfrentaron cerca del arroyo Ituzaingó, en la provincia brasileña de Río Grande del Sur. Las tropas derrotadas abandonaro su campamento y entre los bagajes se encontró la partitura de esta marcha, que considerada botín de guerra, fue nominada Ituzaingó e incorporada desde entonces al acervo musical argentino.
Siete días después del triunfo del General Juan Galo de Lavalle frente a las fuerzas del General Benito Manuel en la Batalla de Bacacay, y cuatro después del triunfo del General Lucio Norberto Mansilla en la Batalla del Ombú; que dispersó con 350 hombres a caballo y 1.800 efectivos de infantería a la caballería de Bento Manuel, elite de la tropa imperial. Carlos de Alvearatrajo al grueso de las fuerzas imperiales, mandadas por el marqués de Barbacena, a un enfrentamiento en la vera del río Santa María.
La acción fue una total sorpresa para las tropas brasileñas, que hasta el día anterior perseguían a las fuerzas conjuntas argentino-orientales. El Santa María separaba el territorio montañoso (donde las caballadas aliadas poco valor táctico tenían) de los terrenos más llanos con buenos pastizales al sur del río. El ejército aliado buscaba campos con forrajeadecuado, mas la imposibilidad de vadear el río por estar crecido obligó a efectuar una contramarcha de veinte kilómetros en la noche previa a la batalla recorriendo un camino ascendente que permitía posicionar al ejército aliado en igualdad de condiciones con el oponente.
Como los brasileños estimaron erróneamente que los aliados habían cruzado el río en la tarde anterior su marcha fue descuidada y desprolija. Barbacena envió el grueso de su infantería en tres columnas a atacar el primer cuerpo del ejército aliado, comandado porLavalleja, que estaba ubicado con la artillería en el centro del campo de batalla. Una vez próximos a éste, Alvear ordenó la carga de lacaballería, hasta entonces oculta, sobre el flanco izquierdo de los brasileños. Posicionados sorpresivamente frente a un ejército bien formado y dispuesto para la batalla, los voluntarios que componían este flanco, al mando del Mariscal José de Abreu Mena Barreto, se desbandaron. El flanco derecho imperial se replegó también, cruzando el río por el vado, y dejando sólo a la columna central, entre los que se contaban 2.000 mercenarios experimentados de origen austíaco y prusiano, para resistir las sucesivas cargas dirigidas por el Teniente Coronel Federico Brandsen, ascendido póstumamente a Coronel, tras caer en batalla, el General Juan Galo de Lavalle y el General José Maria Paz, que fueron decisivas. Luego de intentar pasar la línea defensiva argentina durante 6 horas sin éxito, y siendo bombardeado por la artillería, el ejército imperial se retiró para no ser atacado por la infantería que todavía no había intervenido y para no ser rodeado
A pesar de la victoria los republicanos no tenían capacidad ni medios para hacer más. El ejército imperial sufrió 200 muertos, entre ellos el mariscal Abreu y 150 prisioneros. Las Provincias Unidas sufrieron 139 bajas de caballería y 9 de los Cazadores de Infantería. Entre los pertrechos abandonados por el Ejército Imperial se encontraba un cofre conteniendo una partitura entregada por el Emperador al Marqués de Barbacena para ser interpretada tras la primera victoria del Imperio del Brasil; el ejército aliado se apoderó de ella y bautizada comoMarcha de Ituzaingó se interpreta en conmemoración del hecho de armas cuando la bandera Argentina se traslada en actos oficiales. Es uno de los tres atributos que ostenta el Presidente de la República Argentina: bastón de mando, banda presidencial y marcha de Ituzaingó.
En Brasil el 4º Regimento Passo do Rosário (el nombre de la batalla en Brasil es Batalla del Passo do Rosário), localizado en Rosário do Sul, Rio Grande do Sul, es el mantenedor de las tradiciones de la batalla. Y la memoria de los soldados que han luchado también es mantenida en Brasilia, todos los años, tanto por el Regimento de Cavalarias de Guarda como por los Dragões da Independência.
Esta batalla importante que dio una victoria trascendental a las fuerzas de la República Argentina no terminó generando políticamente los resultados esperados. Los duros conflictos internos en la República Argentina y el mal manejo de los poderes públicos por parte del Presidente Rivadavia, no hicieron posible poder sacar mayor provecho a la victoria de Ituzaingo por parte de los argentinos.

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