martes, 28 de junio de 2011

BATALLA DE LAS BARRANCAS DEL NEUQUEN



Esta batalla se libró el 28 de junio de 1879 en las barrancas de la margen septentrional del Río Neuquén, paraje llamado hoy “Vanguardia”, nombre que tomó del antiguo fortín que allí se construyera poco después. Por un lado combatieron las tropas al mando del teniente de baqueanos (de la Compañía de Voluntarios, llamados “choiqueros”) Isaac Torres, y 16 soldados de la 4ª División, y por el otro los indios del cacique Marillán. El Parte Oficial dice lo siguiente: “El teniente que suscribe – Campamento el Mangrullo, junio 30 de 1879 – Al señor comandante en jefe de la 4ª División del Ejército, teniente coronel don Napoleón Uriburu. – Tengo el honor de dirigirme a usted poniendo en su conocimiento que con la comisión de 16 hombres con que usted se sirvió despacharme el 27 del corriente, después de haber marchado en dirección de Auca-Mahuida casi todo el día, supe por prisioneros hechos por el mayor Illescas, que un pequeño grupo de seis indios, con algunos animales de arreo, debían caer al Neuquén abajo procedentes de La Pampa y como a cinco o seis leguas de este campamento. Marché toda la noche en su busca y a la diana de 28 di con ellos en el valle del río, pero no en número de seis como se me había informado, porque después de cargarlos sobre sus fogones, de día ya, se replegaron y formaron en las barrancas del río, en número de 90 de lanza, todos bien armados.
El desorden en que se puso la chusma y considerando que ésta se me escaparía si no andaba activo con ella, me obligó a juntarla, dejando que los indios se reunieran y así pude tomar ciento y tantas mujeres y criaturas, con una gran caballada, vacas y ovejas.
Entre los prisioneros hechos en la primera carga había quedado un viejo, y con éste mandé decir al cacique Marillán que mandaba los indios, y que con ellos formados me esperaba a una cuadra de distancia, que entregase las armas, bajo la formal garantía de sus vidas. Contestó a esta intimación que dudaba de mi palabra, y que antes quería pelear, a lo que le repliqué que descendiera al bajo, pero sin hacerles un tiro aún, pues me suponía que quisiera entrar por tratados. Un grito unánime de guerra fue su segunda contestación, y sin repararme mucho de la chusma prisionera y animales tomados, esperé, pie a tierra, haciendo fuego nutrido, la carga que rápidamente me traían a pie y a caballo, dirigida por el expresado Marillán. Sin embargo, de ser ésta muy violenta y excelentes los caballos en que venían montados, antes de llegar hasta chocar cayeron como 16 indios; pero los restantes nos rodearon por todas partes, trabándose un combate reñido a arma blanca. Muchos indios arrojaban al suelo las lanzas y luchaban brazo a brazo por arrancar a nuestros soldados las carabinas o fusiles; otros sacaban cuchillos y así duró un rato la pelea hasta desalojarlos y ponerlos en fuga, dejando ellos 14 muertos en el sitio, 5 prisioneros de lanza y 106 de chusma, con más de 80 caballos, 33 cabezas vacunas y 30 ovejas, teniendo por nuestra parte que lamentar la baja de 3 soldados heridos de lanza y cuchillo.
Los indios llevaban muchos heridos, pues dejaron en el camino un reguero de sangreTerminado el combate me regresaba y en seguida de marchar encontré al comandante Aguilar con una fuerza, parte de la cual se encargó de conducir los prisioneros y ganados al campamento, acampando esa noche allí todos juntos. Ayer, 29, a la mañana, perseguimos a los indios nuevamente, el comandante Aguilar con la fracción de gente que tenía vacante, y yo con los trece hombres, los cuales todavía tomaron 5 indios de lanza prisioneros y 12 de chusma con 58 caballos y mulas.
Cada uno de los 16 individuos que componían la comisión que me ha cabido el honor de mandar en esta ocasión, se ha hecho digno de recomendación, pues todos ellos a la par han competido en valor y serenidad. Dios guarde a V. S. – Isaac Torres”.
En este combate resulta por demás destacable el comportamiento que le cupo a la reducida tropa del bravo teniente de choiqueros, a quien veremos actuar en muchísimas ocasiones, tanto en esta campaña como en las posteriores. Todos estuvieron a la altura de las circunstancias y dejaron bien alto el prestigio de esta tropa que, mal vestida, a veces mal montada y falta de abastecimientos, en pleno invierno neuquino (temperaturas de 8 y 10 grados bajo cero en ese invierno) supieron realizar el plan trazado por los altos mandos militares, llevando a cabo la construcción de los fortines que en aquella ocasión avanzaron la línea de frontera con el indio hasta la margen septentrional de los ríos Neuquén y Negro.
Fuente: Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado / Raone, Juan Mario – Fortines del desierto – Biblioteca del Suboficial Nº 143

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lunes, 27 de junio de 2011

ANIVERSARIO DE LA MUERTE DEL GENERAL JOSÉ MATÍAS ZAPIOLA



El 27 de Junio de 1874 Muere en Buenos Aires el General José Matías Zapiola.



Héroe de la Independencia Argentina, (1780 - 1874), comandante del Regimiento de Granaderos a Caballo en la batalla de Chacabuco, peleó en Cancha Rayada y Maipú. En esta última batalla tuvo una actuación descollante, dirigiendo la mitad de la caballería patriota. Fue el Comandante de la 2da Campaña del sur de Chile, después de Marcos Balcarce, y tomó la ciudad de Chillán por asalto. Fue ascendido a general. Fue Comandante de la escuadra fluvial de Buenos Aires, y participó de la guerra contra Santa Fe y Entre Ríos, en los años 1820 y 1821. Después de 1828, fue jefe del Departamento de Marina y en 1852 fue ministro de Guerra y Marina.
En el combate de caballería que tuvo lugar el 19 de marzo de 1818 en las inmediaciones de Talca, el Coronel D. José Matías Zapiola que era jefe de los Granaderos, estuvo a punto de caer en manos del enemigo, pues fue muerto su caballo.Se disponía a vender cara su vida, cuando se le acercó a la carrera el cabo Torres que prestaba servicios en la segunda Compañía del primer Escuadrón, y desmontando de un salto le alargó las riendas, diciéndole:
“- Sálvese, mi coronel, que poco importa que se pierda el cabo Torres.”Este valiente fue ascendido luego, como premio a su indomable arrojo, hasta alcanzar el grado de coronel, que se le confirió el 25 de octubre de 1833.
Fuente: “Anecdotario Histórico Militar” de Juan Román Sylveira.
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viernes, 24 de junio de 2011

PELUQUERIA AL AIRE LIBRE


Una de las costumbres que se inculcaba al recluta en forma inmediata a su incorporación era el uso del cabello corto. Las nuevas costumbres, producto de la influencia germana, lo impusieron en forma reglamentaria. La razón principal estribaba en la higiene y prolijidad que proporcionaba. Cuando era necesario, los peluqueros marchaban junto a las tropas al terreno y allí establecían sus peluquerías de campaña donde, en forma separada, atendían a oficiales, clases y tropa.

Sociedad Fotográfica Argentina de Aficionados. Albúmina, 1900. Archivo General de la Nación.

Fuente: “Soldados 1848-1927" Fundación Soldados.

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jueves, 23 de junio de 2011

ANIVERSARIO DE LA TOMA DE LA CIUDAD DE MONTEVIDEO



El día 23 de junio de 1814 se produce la toma de la ciudad de Montevideo por el General Carlos María de Alvear. Además de obtener un muy importante arsenal en tierra firma, captura 99 buques mercantes y de guerra y 8 banderas, entre ellas las de los regimientos de infantería Lorca, América, Provincia, Albuera y Madrid, además de miles de prisioneros. Con la ocupación de la ciudad cayó el último baluarte español en el Río de la Plata.
El Ejército Argentino a órdenes del general Rondeau sitió Montevideo desde octubre de 1812, pero dos años más tarde seguía resistiendo el asedio por el continuo flujo de aprovisionamientos que recibían por el puerto.
La estrategia naval fue cortar con es suministro. Entonces, el almirante Brown zarpó con de nueve naves armadas con 147 cañones decidido a enfrentar a los españoles, que zarparon de Montevideo el 14 de mayo a bordo de 11 buques con 155 cañones, para hacer frente a las naves argentinas.
El plan de Brown fue simular que se retiraba mar afuera para que los realistas fueran en su persecución, luego cambiar de rumbo para interponerse entre la fuerza española y Montevideo y por último presentar batalla.
Las acciones se sucedieron entre los días 15 y 17. Este último día, la fragata "Hércules", buque insignia del almirante, penetró en aguas de Montevideo persiguiendo a los buques enemigos. Dos de ellos buscaron refugio al amparo de la Fortaleza del Cerro y otras tres naves se ubicaron bajo los muros de la ciudad.
La fuerza naval española abandonó la lucha y Brown impuso desde entonces un cerrado bloqueo a aquel puerto que derivó en la rendición de la plaza de Montevideo, el 23 de junio de 1814, a manos del Ejército Argentino a órdenes del general Carlos María de Alvear.
Buenos Aires conoció la buena nueva por intermedio del teniente Lázaro Roncayo, oficial de la sumaca "Itatí" que Brown comisionó para enviar el parte.
El pueblo manifestó su profundo júbilo llevando al marino de la escuadra vencedora en andas hasta el fuerte.
Tras la victoria de Montevideo y una vez consolidada la independencia en 1816, la Armada Argentina comenzó a desarrollar su misión.






miércoles, 22 de junio de 2011

SOLDADO GASTADOR HACIA EL AÑO 1845



El Reglamento de Infantería de 1846, asignaba cuatro gastadores para cada batallón, concurriendo a todas las campañas y expediciones de su unidad.
Tenían como misión efectuar trabajos inherentes a los zapadores y artesanos, marchando siempre a la derecha de su batallón.
(Se dedicaban a abrir trincheras o a franquear el paso en las marchas con palas, hachas y picos)

Fuente: Uniformes de la Patria del Comando en Jefe del Ejercito – Circulo Militar.






martes, 21 de junio de 2011

DÍA DE LA BANDERA. ANIVERSARIO DE LA MUERTE DEL GENERAL BELGRANO



La bandera argentina fue creada por el General Manuel Belgrano el 27 de febrero de 1812, durante la gesta por la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata; Belgrano tomó los colores (Azul celeste y blanco) de la escarapela que ya estaba en uso que provenían de los colores Borbónicos de la casa de Fernando VII. La primera vez que la bandera se izó en Buenos Aires fue el 23 de agosto de 1812, en la torre de la iglesia de San Nicolás de Bari, donde hoy se encuentra el Obelisco.
La Asamblea de 1813 promovió en secreto su uso, pero no produjo normas escritas al respecto. El Gobierno no deseaba insistir en ese momento con símbolos independentistas.Tras la declaración de independencia el 9 de julio de 1816, la bandera azul celeste y blanca fue adoptada como símbolo por el Congreso el 20 de julio de 1816; el Congreso le agregó el sol el 25 de febrero de 1818.
El 8 de junio de 1938, con aprobación del Congreso, el entonces Presidente de la Nación, Roberto M. Ortiz, promulgó la ley 12361. Esta dispone que el 20 de junio es el Día de la Bandera y lo declara feriado nacional, como homenaje a Manuel Belgrano (Fallecido el 20 de junio de 1820).
La Bandera Argentina está compuesta por tres franjas horizontales de igual tamaño, la superior y la inferior de color azul celeste, y la central blanca; en el centro, un sol amarillo oro.Las medidas de la Bandera Oficial son 1,40 m de largo por 0,90 m de alto (Es decir, una proporción 9/14).
Los argentinos llamamos simplemente celeste al tono claro de azul de nuestra bandera (en inglés, el adjetivo cerulean significa lo mismo, “color del cielo”). De modo que celeste y blanca es más frecuente que azul y blanca al referirnos a la bandera. Más allá de esta definición, se ha debatido desde siempre cuál sería el tono exacto de este celeste o azul claro.
Cuando la nueva bandera flameó frente al Paraná, Belgrano dijo a los soldados: "Esta será la divisa con que marcharán al combate los defensores de la patria".
Recordemos Siempre nuestro Juramento a la Patria, de seguir constantemente su Bandera y defenderla hasta perder la vida.

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domingo, 19 de junio de 2011

DIA DEL PADRE


Escapando a lo habitual, en el día del Padre, aquí un pequeño homenaje a todos aquellos padres cuya presencia física esta entre nosotros, como para aquellos cuyo recuerdo y cariño lo guardamos en la intimidad de nuestro corazón. Aquellos que con su ejemplo marcaron nuestro camino, y que día a día nos siguen enseñando y guiando para ser hombres de verdadero provecho y patriotas.

Carta del Vicecomodoro Juan José Ramón Falconier, fallecido en las Islas Malvinas el 7 de junio de 1982, a sus hijos.

"A Noqui y Mononi:

Su padre no los abandona, simplemente dio su vida por los demás, por ustedes y vuestros hijos...y los que hereden mi Patria. Les va a faltar mi compañía y mis consejos, pero les dejo la mejor compañía y el más sabio consejero: A Dios; aférrense a El, sientan que lo aman, hasta que les estalle el pecho de alegría, y amen limpiamente, es la única forma de vivir la "buena vida" y cada vez que luchen para no dejarse tentar para no alejarse de El, para no aflojar, yo estaré junto a ustedes, codo a codo aferrando el amor.

Sean una "Familia" respetando y amando a mamá, aunque le vean errores, sean siempre "uno", y siempre unidos. Les dejo un apellido, FALCONIER, para que lo lleven con orgullo y dignifiquen, no con dinero, ni con bienes materiales, sino con cultura, con amor, con la belleza de las almas limpias, siendo cada vez más hombres y menos animal, y por sobre todo, enfrentando la vida con la verdad, asumiendo responsabilidades aunque les cueste sufrir sinsabores, o la vida misma.

Les dejo:

Muy poco en el órden material.

Un apellido, "FALCONIER"

DIOS (ante quien todo lo demás no importa)

Papá.

P.D.: Para que mis hijos lo lean desde jóvenes y hasta que sean viejos, porque, a medida que pasan los años, adquieren experiencia. o tengan hijos, le irán encontrando nuevo y más significado a estas palabras que escribí con amor de padre."


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